Guerra Civil

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El desorden social, las crisis políticas en países muy polarizados, incluso algunas catástrofes como sequías, hambrunas y terremotos, pueden escalar desde un descontento social menor a una lucha entre distintas clases sociales o razas y a una guerra civil. La historia de la humanidad, en todas las eras y culturas, está plagada de situaciones de conflicto tanto internos como externos, por lo que no es impensable que pueda ocurrir algo así en el futuro de cualquier país. Algunos “pensadores” incluso llegan a proponer la necesidad de un conflicto para lograr mejoras en la civilización, tal como se puede estudiar en cualquier período de la historia y zona del mundo. Según ellos, nada se logra en la paz, y las guerras y luchas a la larga generan avances en derechos sociales, desarrollo tecnológico e incluso mejoras en la economía. Pero eso es tema para otra conversación.

En esto post nos enfocaremos en qué hacer frente a conflicto armado como una Guerra Civil, aunque mucho también aplica para una Guerra con invasión de enemigo externo. Hay varios temas que ya hemos tratado, como intentar ser lo más invisible posible, como sobrevivir a un caos social y económico (y aquí), como funciona el trueque y qué almacenar para ello, e incluso que recetas se pueden preparar con pocos alimentos. Lo principal es saber lo más posible como prepararse y como sobrellevar un conflicto armado. Las guerras internas pueden deberse a muchas causas o tener muchos fines: las guerras revolucionarias, las secesiones, los conflictos étnicos, la guerra de guerrillas, etc. Cada una tendrá algunas características distintivas y particulares, que pueden producir más o menos compromiso del funcionamiento del país, afectándolo en general o sólo en algunos lugares donde se produce la batalla.

En una guerra civil, ya no sólo debes tratar de sobrevivir para mantener tu refugio o vivienda, conseguir agua, alimentos y calefacción, situaciones habituales en una catástrofe. En un conflicto armado derechamente habrá un enemigo activo que podría querer quitarte tus pertenencias y equipo, asesinarte a ti o tu familia por distintas razones o simplemente sin ninguna razón. Existen convenciones internacionales en guerras que protegen a los civiles, pero esas no corren siempre, y menos en guerras civiles, donde uno de los bandos quiere acabar con el otro.

Apenas tengas noticias de que una guerra se acerca, debes abastecerte rápidamente de todo material, equipo y alimentos sea posible, antes que todo eso desaparezca. Almacénalos de forma segura para evitar los robos o que sean requisados. Debes tener cuidado con esto, ya que en algunas situaciones, la acumulación de elementos básicos puede ser ilegal y podrías terminar en la cárcel o fusilado por ir contra el “régimen”. Especial atención debes darle a conseguir alimentos enlatados, agua embotellada, medicamentos y productos de aseo e higiene. Recuerda guardar en lugar seguro certificados de nacimiento, pasaportes y seguros, en caso de tener que salir del país.

Es muy importante por lo tanto, ser un hombre gris. Idealmente eliminar todo rastro de tu postura política o religiosa previa al conflicto. Evita discutir esos temas abiertamente o con conocidos o vecinos. Ante una posible tortura, muchos simplemente podrían entregar tu nombre como un enemigo al régimen. Demás está decir que debes evitar cualquier confrontación abierta contra el enemigo, por lo que si quieres sobrevivir, unirse a la resistencia no es buena idea.

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Será más importante que nunca aparecer lo más pobre posible, ocultando los recursos que tienes almacenados. Cuando hay falta de alimentos, cualquier persona se convierte en un enemigo que querrá robártelos. Lo ideal es no vivir sólo, y contar con una comunidad fuerte y armada para protegerlos a todos. Recuerda que el número hace la fuerza y si tienes un grupo o comunidad grande, más posibilidades de protegerte y sobrevivir tendrás.

Obtener recursos puede ser un tema muy peligroso. Francotiradores y rondas de combatientes enemigos pueden acabar con tu vida en el día, por lo que salir a buscar alimentos, medicinas u otros elementos deberá hacerse exclusivamente de noche. Será vital estar lo más alejado posible de la zona de conflicto, aunque eso puede cambiar en pocas horas. Lo idea es estar en un área rural lejos del centro de las ciudades. Si tu vivienda está en un área de conflicto, será importante reubicarte en otra área lo más rápido posible.

El agua siempre será un tema escaso, ya que es posible que las empresas de abastecimiento no funcionen o se hayan destruido los sistemas de distribución o almacenamiento. Trata de contar con una fuente de agua fresca y limpia, pero recuerda que siempre deberás purificarla antes de utilizarla para beber. Reduce el consumo al mínimo necesario para cocinar y beber, y aseo personal. La lluvia puede ser muy útil si logras recolectarla durante la época de más precipitaciones, aunque es difícil que alcance para el resto del año, especialmente si debes mantener un huerto.

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El alimento será escaso. Aprende a cazar y a pescar. Si puedes, arma trampas para atrapar algunos animales. Aprende que plantas silvestres son comestibles. Si logras conseguir semillas y tienes donde cultivar, mantener un huerto será vital. Si logras conseguir pequeños animales, como gallinas o conejos, aún mejor. En situaciones de hambruna, no deseches la idea de hacer uso de otros tipos de animales, como perros, gatos o roedores.

No desperdicies nada y reutiliza todo. No botes ningún resto de comida, ni ropa ni herramientas.

Aprende a usar armas, pero sin disparar. La munición puede ser escasa y difícil de conseguir, y disparar hará que la atención se centre en ti. No olvides otras posibles armas que puedes fabricar, como arcos, cuchillos, hachas, y que convenientemente son silenciosas. Recuerda entrenar a tu comunidad (vecinos, amigos, familiares), ya que en una situación de combate, mientras más personas colaboren, mayor será la posibilidad de salir victorioso. Recuerda reutilizar el equipo (armas, munición, etc) de los enemigos abatidos.

Puede que no exista la ley. En caso necesario, podrías tener que cometer actos ilegales que normalmente no harías, como saquear locales comerciales o casas abandonadas. Hazlo antes que otros lo hagan. Pero no saquees suministros que alguien tiene almacenados, porque podrían protegerlos y defenderse y terminarás herido o muerto.

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Evita lesiones y aprende a realizar reanimación cardiopulmonar y a manejar algunas heridas y enfermedades básicas, porque los centros de salud podrían no estar funcionando. Si puedes, previene enfermedades antes que haya algún conflicto en el país. Recuerda contar con un botiquín básico e idealmente con un kit para suturas, ya que las heridas pueden ser algo normal, y no habrá acceso a antibióticos o vacunas (ten tus vacunas al día, especialmente la antitetánica). El aseo personal es importante para mantenerte sano y sin enfermedades. Utiliza agua de lluvia o sin filtrar, o por último si hay poco acceso al agua, lávate con un paño húmedo.

Demás está mencionar que debes mantenerte alejado de bombas y explosivos que encuentres. En algunas guerras puede haber zonas minadas, o pueden caer misiles en cualquier casa o edificio. Estos son una causa frecuente de lesionados y muertos, incluso años después de terminados los conflictos.

Por último, si tu grupo étnico o social esta derechamente en peligro de ser exterminado, no quedará más que emigrar lo antes posible, porque hagas lo que hagas, podrías terminar muerto. Lo ideal es tener algún automóvil o motocicleta, cargar con el equipo necesario para algunos días, papeles y documentos legales y cruzar la frontera rápidamente. Siempre es posible rehacer la vida en otro lugar, excepto cuando no lograste sobrevivir.