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Colapso económico y estrategias de supervivencia

Viviendo en latinoamérica, se debe aprender como sobrevivir a las crisis económicas, dado que tarde o temprano el país pasará por una, y estas podrían ser de corta duración o muy largas. Es cosa de mirar las situaciones de Argentina, Venezuela, Cuba, o Chile en los años 70. En este post mencionaremos las etapas de los colapsos económicos y algunas estrategias para sobrevivir, sin entrar en temas de supervivencia en violencia o guerra civil.

Los colapsos económicos, según David Meyer, se producen en 5 etapas, las cuales pueden y deben visualizarse con anticipación, de tal manera de estar preparados.

Etapa 1: Comienza la decadencia

Todo sigue como siempre, con un buen nivel de vida. Hay de todo en los supermercados y las tiendas. Existe un nivel de cesantía bajo. Sin embargo, en la sociedad ya se ha plantado la semilla de la igualdad y las ideas de la redistribución de la riqueza que llevarán al colapso. No discutiremos si el socialismo lleva siempre al colapso, o si el capitalismo es el causante. Sólo mencionaremos que la gran mayoría de los colapsos en los últimos 40 años han ocurrido en países que aplican sistemas socio-políticos de izquierda. Otras causas han ocurrido por caídas severas en las bolsas, algunas guerras y sequías.

Los principales activos para esta situación son:

  • estudios superiores: que te permiten tener un empleo estable con posibilidad de ahorrar
  • un trabajo estable, que idealmente sea de importancia social para que no se vea afectado al principio de la crisis. Evitar el turismo y todo lo que tenga que ver con él, incluyendo viajes, vuelos, hoteles, restaurantes, etc.
  • una vivienda lujosa, que puedes vender antes del caos.
  • ahorros en dinero nacional y extranjero.
  • inversiones. No pongas todos los huevos en la misma canasta. Diversifica en distintos mercados, especialmente en los que ofrecen mayor seguridad.
  • un seguro de salud y contar con buena salud. Enfermedades crónicas o que requieren medicamentos permanentes pueden jugar en contra. Por ejemplo, Diabetes Mellitus, Hipertensión, etc.
  • un buen historial de crédito para acumular deuda.

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Etapa 2: Pendiente resbaladiza

Colapso Financiero: La economía entra en lento y constante declive, con cesantía en aumento, por el cierre de empresas privadas y menor inversión. Esto genera una mayor asistencia del gobierno, en bonos y otros apoyos económicos, lo que hace que muchos ciudadanos prefieren no trabajar ante esta ayuda. El gasto fiscal se dispara y el país entra en mayor deuda. El precio de metales preciosos (oro, plata) sube así como la inflación. El valor del dinero nacional comienza a decaer. Es momento de vender propiedades que no uses para conseguir efectivo. Cambia tu vehículo por uno ahorrador o que sirva para transportar carga.

Aún es posible conseguir alimentos, pero se hace difícil conseguir elementos tecnológicos y otros importados. Hay menos existencia y menos opciones para elegir.

Si es posible, se debe acceder a todos los bonos y regalías que el gobierno entregue. Si tienes la mala suerte de ser clase media, recibir este tipo de ayuda estatal puede ser muy difícil si no tienes algún contacto en el gobierno. Si eres de clase baja, a pesar de la ayuda, estarás en riesgo más adelante.

Si puedes contar con familiares en el extranjero, una estrategia es recibir dineros enviados por ellos. Es una de las formas en que logran sobrevivir en Venezuela y Haití desde hace años.

Los principales activos para esta etapa son:

  • dinero en efectivo, oro y plata
  • estabilidad del empleo,
  • acceso a bonos estatales
  • eliminación de deudas
  • mantener un seguro de salud
  • contar con automóvil de bajo consumo
  • hogar equipado y fácil de defender
  • un terreno aislado a más de 50 km de zonas urbanas.

Etapa 3: Se pondrá peor

Colapso Comercial: El colapso total de la economía viene después de una prolongada caída. El desempleo aumenta sobre el 25% y la inflación es cada vez peor. El gobierno, intentando detener la situación, comienza con el control de precios de algunos productos (alimentación, servicios básicos). Comienza a haber escasez de productos de primera necesidad como medicamentos, alimentos, ropa y elementos para aseo personal.

Frente al no pago de deudas hipotecarias, muchas casas y departamentos quedan vacíos y aumenta la gente sin techo en las calles. Comienzan a quebrar bancos y empresas. Nadie cuenta con dinero, y si lo tiene, la devaluación lo hace poco útil, ya que el Estado comienza a imprimir dinero sin control. El trueque ya se ha establecido a nivel local, por lo que será útil contar con algunos elementos almacenados para esta situación.

Proliferan huelgas y disturbios sociales. Los servicios públicos se ven interrumpidos y son poco fiables. La infraestructura (caminos, conexiones y redes) comienza a dañarse y aparecen pandillas en muchos barrios. El gobierno, en un intento de detener la violencia, confisca armas de fuego a los ciudadanos, pero no a los delincuentes.

La venta de objetos de reciclaje, son opciones para aumentar algo los ingresos mensuales. Papel y cartones, aluminios, ropa, plásticos, pueden juntarse y venderse. También puede incursionarse en la venta de repuestos, artículos de aseo (jabones, desodorantes, cloro, desinfectantes, jabón de lavar ropa, entre otros), y artículos de belleza. Trabajos de mantención de equipos y herramientas, o fabricación de objetos pueden generar ingresos extras.

El dinero enviado desde el extranjero por familiares puede ser difícil de retirar de los bancos o casas de cambio.

Se debe eliminar el gasto en ropa o calzado, accediendo a ropa usada y donaciones en centros de ayuda (recuerda que muchas iglesias reciben y entregan ropa usada a los más pobres).

También se debe eliminar gastos en recreación y entretenimiento. El transporte debe reducirse al mínimo, y idealmente utilizar transportes de bajo costo como caminar o andar en bicicleta. Para transportar más equipo, tal vez sea buena idea conseguir un triciclo.

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Los principales recursos para esta etapa son:

  • oro y plata, dinero en efectivo ahorrado (idealmente moneda extranjera confiable y estable como el euro o el dólar)
  • trabajo. Si tienes empleo o algún ingreso, intenta que sea en moneda extranjera.
  • automóvil y casa
  • suministro de alimentos y combustible a corto plazo
  • armas de fuego y su munición
  • planes para trasladarse a un refugio aislado rural
  • pequeños animales para alimento, que trataremos en otro post.
  • densa red de personas afines
  • conocimientos y habilidades de supervivencia

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Etapa 4: Toma del poder

Colapso político: La mayor parte de la clase media lo ha perdido todo. Los barrios están abandonados y destruidos por el vandalismo. La infraestructura del país esta seriamente dañada. La red eléctrica comienza a fallar en algunos lugares, con apagones frecuentes. No se puede comprar o vender metales preciosos ni retirar dinero de los bancos, desaparece el efectivo. La inflación esta fuera de control, y la economía se ha derrumbado. No hay nada para comprar en los supermercados, y todo esta restringido y racionado. La corrupción es la norma.

Los alimentos y la gasolina están muy caros, y se arman largas colas para poder conseguirlos. Dineros desde el extranjero ya no pueden ser retirados ni utilizados.

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El acceso a alimentos puede verse interrumpido, por lo que se deberá hacer uso de todas las opciones, utilizando restos de alimentos que usualmente se desecharían, o utilizando alimentos poco habituales (hierbas y malezas comestibles). También se puede disminuir el número de comidas al día, o la calidad de ellas. Otras opciones son restringir la ingesta de los adultos, disminuir porciones de comida, comer alimentos menos preferidos, comprar alimentos a crédito y pasar días sin comer. Los niños que asisten a escuelas públicas en ocasiones reciben desayuno y almuerzo en esos establecimientos. En el peor de los casos, se deberá revisar la basura de restaurantes o supermercados para encontrar algunos alimentos desechados.

Si tienes la suerte de vivir cerca de un gran río, puedes pescar o buscar oro u otros elementos de valor para vender.

Colapso social: Por último, la sociedad es un caos, y los barrios de las ciudades están tomados por distintas pandillas. El Gobierno comienza con medidas restrictivas en un intento por controlar la situación, sacando a las Fuerzas Armadas a la calle. Eventual guerra civil. No es seguro andar en las calles, por posibles francotiradores, e incluso dentro del hogar pueden entrar bandas de delincuentes a saquear.

La atención médica en los hospitales no existe y la seguridad social tampoco. Lo mejor es mantenerse saludable y evitar accidentes. En caso necesario, se puede optar por tratamientos naturales (de baja efectividad) o tratar de acceder a los centros de salud estatales gratuitos. También es posible acceder a consultorios gratuitos de la Cruz Roja si existen.

Los principales recursos para esta etapa son:

  • traslado a un escondite rural con terreno amplio, donde cultivar y criar animales todo el año.
  • armas de fuego y munición
  • suministros de alimentos a largo plazo (1 año mínimo)
  • reservas adecuadas de combustible
  • plan de seguridad para proteger al grupo y sus recursos
  • perro entrenado para la seguridad
  • conocimientos de jardinería y medicina y otros de supervivencia

En este nivel, ya es tarde para prepararse, si es que no lo estabas de antes. No podrás comprar nada.

Si la situación se hace difícil, y cuentas con algo de recursos, evalúa la posibilidad de emigrar hacia otro país. Deja todo atrás.

Etapa 5: Pérdida de la libertad

 

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Colapso cultural: El gobierno instaura la ley marcial. Hay enfrentamientos entre civiles y fuerzas armadas. Poseer despensas o alimentos para más de 30 días se considera ilegal. La pobreza y el hambre es lo común. El gobierno ofrece escasas ayudas en dinero o alimentos y agua, y si lo logra, es a cambio de largas esperas y mucha corrupción. Se acaba la democracia y aparece un modelo donde el gobierno decide y se hace cargo de todo (algo similar al socialismo). Un régimen totalitario asume el poder y las libertades son completamente eliminadas. Es la situación del “sálvese quien pueda”, con pérdida de la empatía y humanidad. Cualquier desconocido puede ser un enemigo.

Los recursos que permiten sobrevivir esta etapa son:

  • comunidad segura, aislada y autosuficiente.
  • plan de seguridad para proteger al grupo y sus recursos
  • armas de fuego y entrenamiento en su uso
  • perro guardián
  • habilidades de supervivencia
  • terreno capaz de suplir 150% de las necesidades alimentarias del grupo
  • suministro estable de agua limpia
  • semillas de hortalizas para la alimentación a largo plazo.

Como podemos concluir, en situaciones de crisis económica severa, lo principal es estar abiertos a los cambios, no temer ensuciarse las manos, y adaptarse rápidamente a la situación, teniendo en cuenta las habilidades y conocimientos que hemos adquirido previamente.

¿Qué otra estrategia se te ocurre?

Adaptado “Las 5 etapas del colapso” – Dimitry Orlov y “Society’s Five Stages of Economic Collapse” – David Meyer

El Orden

El orden es la colocación de las cosas en el lugar que le corresponde, con un determinado criterio. En una situación de supervivencia es necesario mantener el orden de lo que tienes, para evitar perderlo y facilitar encontrarlo rápidamente. Esto debe llevarse a la vida diaria de forma permanente. Mantener el orden te permitirá cuidar el stock y fechas de vencimiento de los alimentos, evitar gastos innecesarios en baterías o equipos repetidos que no logras encontrar.

Siempre es mejor prevenir que curar, dice el dicho. Empezar y mantener el orden es más efectivo que ordenar y limpiar después.

  1. No dejes las cosas a medias. Los materiales ocuparán espacio, se dañaran o vencerán. Y te costará retomar el trabajo a medias.
  2. Clasifica los objetos y materiales y manténlos juntos en un espacio definido. Así no perderás tiempo buscando herramientas en donde no deben estar, y los alimentos estarán donde están todos los alimentos.
  3. Antes de guardar algo, piensa si lo necesitarás pronto. Evita guardar objetos que terminarás botando a la larga. Y los que vas a usar debes dejarlos a mano para no tener que sacar todo hasta encontrar algo que esta en el fondo del closet o pieza.

El orden implica también eliminar, cambiar o dar de baja distintos objetos que tenemos en la casa. Recuerda que muchos de ellos pueden reciclarse o darle nueva vida:

  1. Cocina
    • Alimentos vencidos
    • Electrodomésticos en mal estado o duplicados: excepto si las herramientas duplicadas son versiones no eléctricas, para situaciones de emergencia.
    • Vajillas incompletas o nuevas sin usar por años
    • Platos y vasos rotos
    • Ollas y sartenes rayados
    • Herméticos sin tapas y tapas sin herméticos
    • Utensilios en mal estado
  2. Logia y Bodega
    • Cosas heredadas que nunca se usaron
    • Objetos de antiguas casas habitadas
    • Cosas de niños que ya crecieron
    • Cajas de cables obsoletos
    • Tarros de pintura a medio terminar
    • Botellas vacías
    • Tendederos rotos
    • Proyectos y manualidades sin terminar
    • Herramientas rotas
    • Detergentes antiguos
  3. Baño
    • Cremas y cosméticos vencidos
    • Esmaltes secos
    • Productos a medio terminar
    • Muestras de hoteles
    • Muestras de maquillaje
    • Pinches, trabas y cintillos en mal estado
    • Remedios vencidos
    • Toallas viejas
  4. Escritorio
    • Boletas antiguas
    • Papel de regalo, bolsas y cajas de regalo
    • Manuales de instrucciones
    • Agendas antiguas
    • Fotocopias de la Universidad o Instituto
    • Teléfonos y cargadores antiguos
    • Cuadernos a medio usar
    • Lápices malos
    • Pilas antiguas sin carga
    • Mapas y guías de viaje obsoletos
    • Souvenires que has recibido de regalo
    • Llaves que no se sabe que abren
  5. Habitación
    • Ropa vieja o rota
    • Ropa que ya no usas o que no te queda
    • Sábanas viejas y gastadas
    • Zapatos rotos o viejos
  6. Living y comedor
    • Muebles rotos o en desuso
    • Libros viejos, desactualizados
    • Revistas antiguas

Por otro lado, recuerda que el orden y la organización no se circunscriben a objetos y materiales. El tiempo también es un recurso escaso y debes organizarlo de la mejor manera.

El Trueque

En situaciones de catástrofe, puede no existir un comercio formal. No hay locales comerciales, ni supermercados. Puede desaparecer el dinero efectivo o hacerse inútil dada la devaluación de la moneda, dejar de funcionar los sistemas electrónicos y con ello ser inútiles las tarjetas de crédito y los cajeros automáticos. En estos casos, se va a volver a uno de los sistemas más antiguos de comercio, el trueque.

El trueque es el intercambio de bienes materiales o de servicios por otros objetos o servicios, sin la existencia intermedia de dinero como representante del valor en la transacción. Esto dificulta la comparación de los productos y ponerle un valor exacto a ambos. Muchos factores influyen en el valor de un objeto: su rareza o dificultad de conseguir, la calidad o condición del alimento u objeto, la necesidad que se tenga del producto. Por ejemplo, en tiempos tranquilos, un papel higiénico o una ducha caliente pueden ser muy baratos y existir en todas las casas, pero en una situación de catástrofe, esos dos pueden ser muy difíciles de conseguir y por ende su valor serán mucho mayores. Es en esos momentos cuando se puede realizar un buen intercambio a favor de uno, si tiene los productos indicados. Aunque en una comunidad pequeña, tal vez no sea deseable aprovecharse del vecino con un trueque injusto, y en esos casos, se puede establecer el valor según una tabla o patrón definidos de antemano por la comunidad. Por ejemplo, una caja de cigarrillos cuestan entre 2 a 4 papeles higiénicos, o un litro de cloro es equiparable a dos botellas de alcohol. Algunos productos o elementos tal vez no requieran un intercambio definitivo, sino sólo un préstamo. A lo mejor no necesitas un hacha para siempre, y tampoco te la cambiarán por media docena de huevos, pero tal vez sí podrían prestártela por uno o dos días por ese precio.

Inicialmente el trueque se lleva a cabo con la comunidad más cercana, pero a medida que pase el tiempo, los productos para intercambiar se irán agotando o serán repetidos (nadie quiere otro mueble o silla, o ya todos consiguieron un hacha). Por ello, será adecuado buscar otras comunidades o mercados donde intercambiar los productos.

Dejando de lado el valor y cómo se llevará a cabo la transacción, es importante entonces, contar de antemano con los productos que serán más valiosos en caso de una catástrofe o caos. Pueden ser objetos, herramientas o incluso conocimientos o servicios que se pueden intercambiar. En este post puedes ver un pequeño listado de conocimientos o servicios necesarios en una catástrofe (y que debes aprender antes de la situación de emergencia). Sobre objetos, herramientas y alimentos, va el siguiente listado, sin orden de importancia.

  • Herramientas
    • Hilo de pescar y anzuelos
    • Filtros de agua
    • Generadores de electricidad
    • Paneles solares
    • Sierras y serruchos
    • Destornilladores y alicates
    • Clavos y tornillos
    • Cuerdas, paracord
    • Mosquetones
    • Toldos
    • Palas
  • Alimentos y Bebidas
    • Harina y pastas
    • Sal, Azúcar y otras especies.
    • Chocolates
    • Levadura
    • Aceite de cocina
    • Licores
    • Miel
    • Café
    • Mantequilla de maní
    • Leche condensada
    • Leche en polvo
    • Huevos
    • Productos de la huerta
  • Drogas y Medicamentos
    • Analgésicos
    • Descongestionantes
    • Antiespasmódicos y antidiarreicos
    • Antibióticos (orales, endovenosos y en crema)
    • Alcohol medicinal
    • Vitaminas y suplementos
    • Algodón
    • Insulina
    • Antihipertensivos
    • Inhaladores
  • Aseo y salud
    • Pasta de dientes y cepillos
    • Desodorantes
    • Maquinillas de afeitar
    • Peines y cepillos para el cabello
    • Jabón
    • Papel higiénico
    • Productos para bebés
    • Alcohol y Alcohol Gel
    • Cloro
    • Mascarillas desechables
    • Guantes
    • Botiquines equipados
    • Bolsas de basura
    • Escobas
  • Otros
    • Cigarrillos. Puede ser tabaco a granel también, con papelillos para armar.
    • Fósforos
    • Velas
    • Pilas y Baterías, de todos los tamaños
    • Radio portátil
    • Gas en lata, de al menos los dos tipos más importantes.
    • Conectores para gas y agua
    • Cinta adhesiva (duck tape)
    • Armas, Cargadores y Balas
    • Cuchillos y multiherramientas
    • Tijeras
    • Agujas e hilo
    • Utensilios de cocina (sartenes, ollas, envases)
    • Ropa: de cama, de invierno, zapatos
    • Semillas
    • Almácigos de hortalizas
    • Libros
    • Juegos de cartas, y otros juegos de mesa
    • Papeles y lápices, lápices de colores.
    • Muebles
  • Animales
    • Gallinas, patos y gansos
    • Conejos
    • Alimentos para perros y gatos
Sugerencias

Recuerda tener tu despensa bien provista, para evitar tener que conseguir más provisiones. Primero estás tu y tu familia, y estando bien preparado, necesitarás hacer menos trueque.

Si optas por acumular objetos e ítems para hacer trueque, como los mencionado anteriormente, aprovecha de comprar en envases de grandes cantidades, pero recuerda conseguir envases pequeños para subdividir. Por ejemplo, bolsas de 5 kilos de azucar o arroz, o bidones de 10 litros de alcohol. Puedes intercambiar porciones de 500 grs de arroz o azúcar, o botellas de 250cc de alcohol…si es que fuiste precavido y recordaste almacenar envases pequeños. Puedes usar envases reciclados, bolsas ziploc, bolsas de papel, hojas de papel periódico, etc. Recuerda tener una pesa o balanza.

Si tienes donde publicar un diario mural o similar, incluye ahí una sección de trueque, donde publicar lo que buscar u ofreces. Eso facilitará el intercambio al encontrar alguien interesado. No tendrás que andar preguntando persona por persona.

En ocasiones, el trueque puede ser a futuro o adelantado. Por ejemplo, te prestan una maquina para trabajar en el huerto, a cambio de frutas o vegetales que obtengas de dicho huerto. Debes tener cuidado con este tipo de trueques, ya que puede ser que tu cosecha se dañe por cualquier motivo y no puedas cumplir tu parte del trato.

A pesar que el trueque es un intercambio verbal y contrato de palabra, es posible que el intercambio de bienes mayores (vehículos, máquinas, servicios) deba quedar registrado para evitar malos entendidos. Obviamente esto quedará a criterio de ambas partes.

Aprende algunas técnicas para mejorar tus intercambios y sacar ventajas en ellos. Regatea, aprende a mejorar el “valor” de tus productos y bajarle el “valor” al producto que necesitas, conoce el momento adecuado para el intercambio, etc.

Recuerda que no sólo puedes “vender” o “comprar”. En el trueque también está la posibilidad de “arrendar”, que cuesta menos.

Puedes intercambiar servicios, y para ellos lo mejor es armar un “Banco de Tiempo”: En lugar de recibir un pago, la persona que hace el trabajo consigue que el número de horas que trabajó se registre en su base de datos. Esa persona luego podrá “contratar” a otro miembro del banco de tiempo por esa cantidad de horas. Esto evita que el servicio sólo sea entre dos personas y puedes gastar horas con cualquier persona de la comunidad que ofrezca servicios. Por ejemplo, trabajas 4 horas cortando el pasto. Eso se agrega a tu “Cuenta de tiempo”, y con ello puedes contratar a alguien por una hora de cocina, a otro por dos horas de lavado y planchado y a un tercero por una hora de corte de pelo.

No hagas trueque con personas que no te inspiran confianza. Si dudas que la otra parte cumplirá su parte del trato, no hagas el trueque. Especialmente se aplica a servicios, cuando dudas que el otro entregue un servicio de calidad.

No hagas trueques en tu hogar. No quieres que la otra persona sepa donde tienes tu stock de provisiones, ni cuanto tienes. Reúnete en un lugar neutral, como plazas o parques.

Ve acompañado. Nunca sabes las intenciones de la otra persona.

No divulgues tu stock. No informes cuanto más tienes ni mucho menos muestres tus suministros. En caso de una catástrofe grave, la necesidad puede hacer que asalten tu refugio. Si te consultan si tienes más, dí que no pero pídele el contacto y después lo llamas para comentarle que conseguiste más del producto que le interesa.

No intercambies productos que puedan usar en tu contra. Aunque muchos sugieren almacenar armas y balas para intercambiar, es un riesgo que se corre al intercambiar armas con un desconocido que después puede usarlas contra ti.

Sobrevivir a un caos social y económico

En un post anterior, hablamos de cómo lograr salir vivos de una situación de caos social, pero enfocados en el evento agudo, es decir, los primeros momentos, cuando existe descontrol, vandalismo, violencia, y las fuerzas armadas intentarán reprimir dichas manifestaciones.

Pasado ese momento, que puede tener una duración muy variable, desde días a meses, incluso años y llevar a una guerra civil, la situación no será la mejor. Muy frecuentemente seguirá un caos económico debido al daño en empresas, medios de transporte y dificultad en las importaciones. El desempleo aumentará y con ello la delincuencia. Habrá más gente viviendo de allegados o en la calle, y muchos productos podrán desaparecer o haber un desabastecimiento severo. Habrán colas y racionamiento. Los recursos básicos para el hogar, como agua, electricidad, gas y otros combustibles, podrán verse interrumpidos.

Con un escenario como ese, la preparación será muy importante. Sin embargo, todo dependerá de la duración de la crisis social y económica. En Venezuela, algunos preppers se adelantaron a la situación que se venía con Chávez y lograron abastecerse para un año. Sin embargo, al día de hoy, llevan más de 20 años y no hay a corto plazo posibilidades de solución, por lo que todo su abastecimiento ya no existe. Sirvió, por supuesto, el primer año, pero ¿qué hacer después?

La solución no es perfecta. Mayor preparación siempre es vital.

Evita tener deudas y si puedes, ten recursos económicos de emergencia: Uno de los principales problemas del caos social y económico es la pérdida de empleos. Ello lleva la suspensión de pagos de deudas y la imposibilidad de comprar alimentos y necesidades diarias. Es bueno contar con recursos para sobrellevar los malos momentos económicos: metales preciosos, dinero en cuentas en el extranjero, propiedades. Aunque las propiedades son una forma de inversión y ahorro a largo plazo, en una crisis económica no son fáciles de liquidar, y dependiendo de la crisis política y social, pueden perderse (por ejemplo, un estado socialista/comunista que elimine la propiedad privada de la tierra). Lo importante es no tener todos los ahorros en una sola canasta, sino que diversificados: dinero en efectivo en la casa, depósitos en el banco, algo de metales preciosos, dinero en el extranjero. El dinero en efectivo no debe ser más que para 6 meses, debido al alto riesgo de devaluación en las crisis económicas. En cuanto a los metales, se debe tener cuidado, ya que en una crisis mundial, el precio también se ve afectado (aunque de menor manera que el dinero). Aunque uno podría pensar que el oro es un buen metal para guardar, aparentemente la plata es más fácil de liquidar en una situación de caos, al ser más barata.

Abastecerse para varios años: El problema de esto es la necesidad de espacio de almacenaje de buenas características (sin humedad y oscuro) y mantener un recambio continuo para evitar que se dañen. Además, dependiendo de las condiciones políticas y el gobierno, quienes acumulen pueden ser detenidos y juzgados como acaparadores. Mantén en la despensa ítems para trueque, especialmente equipos y herramientas. Si puedes contar con una fuente de agua potable alternativa y gratuita ayudará bastante.

Pasar bajo el radar: si cuentas con un terreno, debes ser autosuficiente, pero de una manera en que nadie sepa ni pueda detectarlo. Si no cuentas con espacio, piensa en cultivar en maceteros. Ojo con el material y equipo agrícola. Las gallinas, a pesar de ser un buen animal para criar, emiten mucho ruido y olor. Los conejos son otra buena opción. Recuerda siempre ser un hombre gris.

Preservación de los alimento: Aprende a preservar alimentos, incluyendo fabricación de cecinas, carnes y pescados ahumados, secos y salados. Recuerda tener frascos para preparar conservas y mermeladas. Cuando puedas conseguir algún alimento, debes tratar de procesar todo lo posible antes que se deteriore. Esto permitirá tener mayor diversidad de alimentos en tu despensa.

Conseguir y producir alimentos: El caos puede durar entre algunos días, semanas o hasta años. Saber donde conseguir alimentos y mejor aún, producirlos, será uno de los principales factores que permitirán salir victorioso de la situación. Puedes conseguir alimentos en mal estado y restos de alimentos en las ferias libres y vegas. Usualmente los botan a la basura o se les da a los animales. Si hay restaurantes, un buen lugar donde conseguir alimentos es al final del día, cuando eliminan lo que sobró durante el día. Los supermercados también eliminan alimentos vencidos. En algunas ciudades, puedes averiguar si existen comedores solidarios, usualmente asociados a alguna iglesia o centro comunitario. En ellos dan una o dos comidas al día, y a veces hasta lugares para dormir. Por último, cualquier basurero podrá tener muchos tesoros donde elegir. Mejor que todo lo anterior, es producir tus propios alimentos: una huerta, algunos árboles frutales, animales de granja como gallinas o conejos, pueden mantenerse en pequeños espacios. Aprovecha al máximo el jardín de tu casa. Aprende a pescar si tienes algún canal, rio o mar cerca. Si hay mar, puedes mariscar entre las rocas. Por ultimo, siempre puedes hacer trueque para conseguir algo para comer. En otro post, dejaré algunas “recetas de postguerra” con pocos ingredientes y trucos para aprovechar al máximo los pocos alimentos que puedas conseguir.

Eliminar todos los gastos superfluos: Ordena tus gastos. Debes vivir con el mínimo necesario. Suspende cuentas de telefonía e internet, TV cable, servicios online, suscripciones, etc. Evita ir a Restaurantes y Malls, donde te sentirás tentado a comprar. Cuando vayas al supermercado, hazlo con una lista de lo estrictamente necesario, y como sugerencia, anda después de almorzar, ya que hay menos tentación de comprar alimentos superfluos. Es un hecho comprobado que ir al supermercado con hambre uno termina comprando más comida de la que necesita, y snacks, dulces y galletas.

Tener un sistema energético alternativo: paneles solares, turbina eólica, e idealmente, un generador hidroeléctrico. Permitirá evitar cortes de energía, costos en cuentas, y por otro lado, puedes vender energía y obtener algunos recursos (por ejemplo, cargar baterías y celulares a los vecinos). Desafortunadamente, estos sistemas requieren una inversión en dinero antes de la catástrofe.

Ingresos alternativos: aprende a fabricar o reparar algo, o a vender algunos objetos. También puedes enseñar algo que sepas, como algún idioma, primeros auxilios, agricultura, etc. Si tienes conocimientos de medicina, costura, cocina, cuidado de niños o ancianos u otros, puedes ofrecer esos servicio. Otra opción es almacenar una despensa mayor y crear un minimercado de productos de necesidad. Cuidado con los saqueos en este caso. Y como mencionaba antes, puedes vender energía eléctrica si cuentas con fuentes renovables. Puedes revisar aplicaciones y sitios online donde conseguir trabajos partime.

Equípate con herramientas: En un caos social y financiero habrá dificultad para conseguir herramientas y equipo de cualquier tipo: cizalla, picos, palas, sierras, hachas, cuerdas y cables, lonas, clavos, bolsas de basura grandes, cañas de pescar, linternas, extintores, kits de costura, radios. Puedes usarlas para trabajar (si tu estado físico lo permite), arrendarlas o vender el servicio. Incluso como elementos para trueque.

Prepara a tu familia: Que todos sepan los planes, de modo que puedan apoyar en cualquier tema que sea necesario. Tener gente poco preparada o que no apoye en situaciones de catástrofe es un peso que puede dificultar salir adelante en una catástrofe.

El vehículo: tener un vehículo es una ventaja en una situación de caos. Puedes movilizarte independientemente, llevar cargas de alimentos, trabajar como transporte privado. Sin embargo, también es un gasto, en mantención, permisos, combustible. Evalúa los pro y los contras de mantener el vehículo que tienes, si hay déficit de combustibles en el país, etc….y si no es absolutamente necesario, elimínalo. Puedes cambiarlo por una bicicleta, o un triciclo que te permite llevar carga y no consume combustible. Un caballo es posiblemente un buen vehículo de transporte en situaciones de caos, ya que no sólo permite movilizarte, sino que también aporta abono para un huerto y fuerza para mover cargas y un arado. Tiene el problema de requerir alimento y espacio donde tenerlo.

Emigrar: Finalmente, una salida alternativa y definitiva es abandonar el país y emigrar a un lugar seguro, como lo han hecho muchos extranjeros cuando la situación de su país se vuelve insostenible. Esto tiene muchos pros y contras, y dificultades. Lo principal es tener liquidez en las inversiones, para poder llevarlas a otro lugar antes que sea tarde. Recuerda tener siempre a mano y vigente tu pasaporte y contar con papeles de antecedentes limpios. No es bueno querer emigrar a un país y después no poder entrar en él porque habías sido expulsado o eres buscado en dicho país por la justicia.