Category: Emergencia

Planificación en Supervivencia y Emergencias

Hay un terremoto, una inundación o un incendio en el lugar en que vives y ahí te das cuentas que en cualquier momento puede venir una catástrofe que dañe tu casa, tu ciudad o tu país. Y te das cuenta que no te has preparado lo suficiente para esa situación, y que si llegara a ocurrir, estarías perdido, sólo y sin protección, intentando sobrevivir. Y te metes a internet, a páginas de preparacionistas (preppers), a grupos en Facebook o Whatsapp, con el fin de aprender y saber más sobre el tema.

No te preocupes, casi todos hemos pasado por lo mismo, pensando como protegernos a nosotros y a nuestras familias. Y la primera pregunta que se nos viene es ¿cómo empiezo?

Antes de empezar a comprar comida y equipo a lo loco, el punto más importante es detenerse y un hacer algunos análisis de riesgos ¿cuales son los riesgos mas probables, dada la zona donde vivo o trabajo?:

  • ¿Estoy en un país sísmico?
  • ¿Tengo un volcán cerca?
  • ¿Ocurren inundaciones en mi sector?
  • ¿Estoy en la costa y puede afectarme un tsunami?
  • ¿El cambio climático ha secado la zona y habrán sequías en el futuro?
  • ¿Estoy rodeado de bosques y puede haber un incendio?

Además de los riesgos de la naturaleza, hay que analizar posibles riesgos derivados del ser humano y la sociedad:

  • ¿Las condiciones socieconómicas del país hacen sospechar descontento social que podría llevar al país a condiciones de guerra civil o inestabilidad social?
  • ¿Estoy cerca de una central nuclear?
  • ¿El país esta sujeto a ataques terroristas?
  • ¿Hay alguna razón para que existan cortes de suministro de energía, agua o alimentos?
  • ¿Vivo cerca de algún tipo de industria química o biológica que pudiera ser un riesgo? Eso incluye vivir al lado de una Estación de Combustible o Gas.

Definiendo esos riesgos probables, podrás planificar para que situación te deberás preparar. Ten en cuenta que algunas situaciones pueden ocurrir simultáneamente, por ejemplo, desórdenes sociales y violencia después de un terremoto.

Si aún no tienes una casa definitiva, luego de hacer el análisis de riesgos potenciales recién mencionado, tal vez te sea bueno buscar un lugar adecuado, tal como revisamos en un post previo. Si no es posible cambiarte de casa o ciudad, tendrás que ajustarte a las condiciones que ya tengas.

Lo primero que debes preparar de forma general es una despensa, tal como revisamos en extenso en otro post. Además, debes preparar un set de herramientas básicas para reparaciones o arreglos de tu casa. También siempre es útil tener conocimientos de primeros auxilios, para cualquier necesidad.

Teniendo en mente los riesgos más probables que ya revisamos, lo segundo es prepararse en función de ellos.

Por ejemplo, si tienes un volcán cerca, será de suma importancia contar con un vehículo que te permita salir de la zona de riesgo con rapidez.

Si es una zona sísmica, tu casa debe tener una construcción adecuada que soporte terremotos importantes, y debes acondicionar el interior con ese fin. En este post puedes revisar el tema de los terremotos.

Si el riesgo de desórdenes sociales y saqueos es alto, la preparación debe ir enfocada a dicha situación. Defender tu hogar, métodos de defensa personal y hombre gris, te serán de utilidad.

Si tu hogar queda en la costa, debes considerar el riesgo de tsunamis, para los cuales desafortunadamente no hay mucho que hacer, excepto escapar rápido. Olvidate del auto, porque quedarás atascado en las calles junto a todos los otros autos que intentan escapar.

Hay riesgos que están siempre presentes en todo lugar, como los incendios y la posibilidad de una pandemia.

Si el riesgo es de apagones, tal vez sea buena idea producir tu propia energía, instalando paneles solares o una turbina eólica.

Si la sequía va en aumento, o hay riegos de cortes de agua por otras razones, el enfoque debe ser a ahorrar agua y almacenar la mayor cantidad posible.

Si los riesgos sociales son los que te preocupan, lo ideal es estar preparado para sobrevivir en el caos social y económico, como por ejemplo, aprender a hacer trueque.

Prepararse para cualquier catástrofe consume tiempo y bastante dinero. Focalizando los recursos hacia lo más probable, disminuiremos el gasto y será más fácil. Claro, siempre puede llegar un meteorito o aliens, pero eso es poco probable y si llegara a ocurrir, al menos ya estarás un poco más preparado.

Sobrevivir a una balacera

A pesar de lo que se ve en la prensa, una balacera o tiroteo es una situación rara para el común de la gente. La probabilidad de estar en uno dependerá bastante del país y zona o barrio en que se viva o transite. Sin embargo, como estás van en aumento todos los años en el país, es algo que debemos estar familiarizados si pretendemos sobrevivir.

Algunos tiradores tienen un objetivo específico en mente: algún compañero de clases o profesor, algún sexo o raza. Sin embargo, la gran mayoría no tienen un blanco específico y le dispararán a los que vean moverse. Este tipo de situaciones comienza y termina en muy poco tiempo, por lo que esperar la ayuda de la fuerza pública será una pérdida de tiempo. En los 10 a 20 minutos que llegue la policía, el evento habrá terminado, el tirador habrá escapado y nosotros estaremos vivos o muertos, dependiendo de lo que hayamos hecho…y algo de suerte. En países como EEUU, donde esta situación es más frecuente, existen campañas y talleres al respecto.

Lo primero en un tiroteo es tener algo de suerte y estar atentos. Suerte para no ser las dos o tres primeras víctimas que reciben los primeros tiros. Y como bien ya aprendimos en otro post, nuestro nivel de alerta pasará de blanco (relajado) a un naranjo (alerta sin riesgo reconocido) y rápidamente rojo (alerta con riesgo reconocido) cuando escuchemos el ruido de los disparos. Recuerda que una mente tranquila piensa mejor que una en pánico y bloqueada.

Debes recordar estas tres opciones y en ese orden para sobrevivir:

  1. Huye: si en los primeros segundos ves una oportunidad de salir del lugar del tiroteo, hazlo rápido. Por ejemplo, estas al lado de una salida de emergencia.
  2. Escóndete: si no hay opción de huir inmediatamente, escóndete.
  3. Pelea: última opción.

Debemos diferenciar el lugar donde se está produciendo la balacera. ¿Estamos en un lugar cerrado o un espacio abierto? El primero nos dificultará escapar, pero nos da tiempo para escondernos. El segundo nos permite huir del lugar de los hechos, pero nos deja a la vista del tirador sin protección donde ocultarnos. Si estamos en una oficina o sala, lo primero es cerrar la puerta y apagar las luces. Se debe trancar la puerta por dentro y cubrirla con la mayor cantidad de muebles con el fin de evitar la entrada del atacante. Si la puerta se abre hacia afuera, eso sólo lo detendrá unos segundos, por lo que no será útil. Si oyes que el tirador se acerca, aléjate de las puertas y ventanas. Luego de estar a salvo en un refugio, recuerda poner en silencio tu teléfono celular, o idealmente apágalo. Incluso la vibración de los mensajes pueden alertar de tu presencia al atacante. En tercer lugar, debes improvisar algún arma. Puede ser cualquier palo, escoba, extintores, paraguas, lápices, tijeras. No des por sentado que alguien llamó a la policía. Hazlo en ese momento. Cuando tengas claro de donde provienen los tiros y la zona en que está el tirador, debes intentar escapar lo antes posible, sólo si tienes salidas que no pasen por el campo visual del tirador.

Si te encuentras con más gente, divídanse las tareas: alguien cierre y tranque la puerta, otros consiga armas y un tercero llame a la Policía. También debes animarlos a huir junto contigo en el caso que esto sea posible. Si corres con más gente, será más difícil que te apunten de manera individual, y tendrás una ventaja de fuerza si se enfrentan al tirador.

Si estas en un pasillo, debes buscar refugio en el primer lugar cerrado que encuentres y hacer todo lo anterior. Si no se logra reconocer de donde vienen los disparos, no corras porque puedes ir directamente hacia el atacante.

Si por malas decisiones o suerte, llegas a encontrarte cara a cara con el agresor, no se debe huir ni pedir clemencia, sino que atacar con la mayor violencia posible, idealmente entre varios. Puntos donde golpear: genitales, traquea, ojos y nariz. Es tu vida contra la suya. Los tiradores no suelen tener clemencia, menos con quienes ven como inferiores. Si tienes un extintor a mano, incapacítalo disparando el polvo directo a su cara, para luego golpearlo con toda la fuerza posible en la nariz y luego en la cabeza. No lo dejes tranquilo hasta asegurarte que no se levantará para dispararte mientras huyes. Si no tienes armas, trata de llegar hasta el tirador sin que te descubra. Toma el arma por el cañón, cubriendo el puerto de eyección con la otra (por donde sale el casquillo), y apunta hacia un lugar seguro. El atacante disparará el arma una vez, pero esta se trabará con el casquillo y ya no será útil. Para usarla se debe destrabar, lo que le tomará tiempo. Ahí podrás someterlo. Ojo que algunos tiradores van armados con más armas y cuchillos y usan chalecos antibalas. Asegúrate que no te atacará con otra arma.

No ataques al tirador si te dice que puede verte. A menos que te esté mirando directamente, lo más probable es que no te esté diciendo la verdad. Debes pelear sólo si la posibilidad de correr y esconderte no es una opción o si el tirador baja el arma.

Si el tiroteo se produce al aire libre, la situación es distinta. El tirador tiene mayor campo visual y hay pocos objetos donde ocultarse. Debes tirarte al suelo para desde ahí detectar desde donde vienen los disparos. Una vez hecho eso, puedes buscar donde correr para obtener algún tipo de cobertura. Una vez a cubierto, no levantes la cabeza ni te asomes para saber como esta la situación. Si no hay cobertura, lo mejor es quedarse en el suelo y hacerse el muerto. Existen tiradores que han disparado a los cuerpos de las víctimas para rematarlas, por lo que esto es el último recurso.

Cuando hablamos de cobertura, nos referimos al cualquier objeto que pueda detener los disparos. Obviamente dependerá del tipo de arma y su calibre, pero en general, paredes de ladrillo o concreto, árboles gruesos, vigas de acero estructural, escritorios gruesos, archivadores metálicos o similares son buenas coberturas. Puertas de madera, sillas o paredes de tabiquería no son buenas coberturas. Cualquier bala las atraviesa.

Cuando llegue la fuerza pública, ellos no saben quien es el tirador, o si es uno o varios. Mantén la calma, deja lo que tengas en las manos y ponlas arriba de la cabeza, sigue las instrucciones que te digan y no hagas movimientos bruscos. Dirígete por el lado donde llegó la policía, que es seguro, pero no corras hacia ellos. Saliste vivo de un tiroteo, no sería bueno recibir un disparo de la policía que no sabe si eres víctima o agresor. Una vez a salvo, informa a la policía todo lo que puedas saber del tirador, cuantos son, identidad, ropa que lleva, tipo de arma, si hay heridos.

En caso de haber víctimas heridas, deben dejarse ahí hasta que llegue la ayuda y el tirador haya sido neutralizado. Ponerse a rescatar gente puede que te convierta en un héroe, pero muchos héroes están bajo tierra. No se trata de ser valiente o no, sino de sobrevivir. Puedes leer sobre el manejo de heridas en otro post.

La Supervivencia Outdoor

La supervivencia en la naturaleza requiere de varios factores, entre ellos algo de suerte, ansias de vivir y bastantes conocimientos. Hay que tener cuenta siempre las prioridades, que no son otras que las situaciones que pueden conducir a la muerte, las que se resumen en las reglas del 3:

  1. 3 segundos sin pensar: ante cualquier situación de emergencia/supervivencia, los tres primeros segundos son vitales para evaluar la condición de seguridad de donde nos encontremos. Lo que en Primeros Auxilios llamamos “Seguridad de la Escena”, se refiere a considerar potenciales riesgos de la escena donde estamos metidos, con el fin de minimizarlos llevando a cabo alguna maniobra, que puede ser desde un sencillo retirarse o moverse a otro lugar.
  2. 3 minutos sin oxígeno: el oxígeno es vital para nuestro cerebro. Frente a una situación donde no podemos respirar (inmersión, gases tóxicos, etc.), sólo tenemos 3 minutos para poder sobrevivir.
  3. 30 minutos a 3 horas sin refugio: dependiendo de las condiciones ambientales, la hipotermia puede matarte en pocas horas. Para protegerte del frío (o del calor) necesitas ropa y refugio adecuado, y eventualmente fuego.
  4. 3 días sin agua: aunque también es variable dependiendo del calor ambiental, del esfuerzo físico y de nuestra alimentación, el cuerpo humano puede aguantar hasta 3 días sin beber. Pasado ese tiempo, comienzan a aparecer cambios que llevan a la muerte.
  5. 3 semanas sin comida: nuestro cuerpo requiere una alimentación mínima para sobrevivir, que variará según el esfuerzo físico y nuestro estado nutricional previo.
  6. 3 meses sin compañía: somos primates, animales sociales y grupales. Necesitamos interacción con otros seres humanos para poder sobrevivir, mantenernos cuerdos, aprender.

Sabiendo esta Regla del 3, podemos estudiar nuestra situación y priorizar que es lo más importante en cada momento. En orden: salir del riesgo, respirar, refugiarnos, buscar agua, buscar comida, buscar compañía (rescate).

Un conocido instructor de técnicas de supervivencias define que las habilidades de supervivencia outdoor que nos permitirán salir adelante están dadas por las 5 C y las 5 W (en inglés):

  1. Corte: herramientas que nos permitan cortar. Un cuchillo, una roca afilada, un hueso.
  2. Cobertura: algo que permita separarte de las condiciones medioambientales. Ropa adecuada, un refugio.
  3. Combustión: hacer y mantener un fuego.
  4. Contenedores: algo donde recolectar, almacenar y potabilizar agua
  5. Cuerdas: como construir y como usar las cuerdas. Pueden fabricarse con plantas o con materiales que andemos trayendo en nuestro equipo de supervivencia.

Además de las 5 C, son importantes las 5 W (en inglés), factores que pueden afectar nuestra supervivencia:

  1. Wind (Viento): El viento es uno de los principales riesgos que pueden afectar la supervivencia. Por ello, un refugio y ropa adecuada es vital.
  2. Water (Agua): El agua es importante en dos formas. Debemos instalar nuestro campamento en una zona que no sufra de inundaciones ni humedad, protegido de la lluvia y el viento. Por otro lado, debe estar lo suficientemente lejos de las fuentes de agua para no contaminarlas, pero lo suficientemente cerca para tener acceso a agua para beber, cocinar y limpieza.
  3. Widowmakers (Hacedores de viudas): Mantenerse atento a riesgos es también importante. Arboles y ramas que puedan caernos encima, rocas que pueden caer de un cerro cercano, y otros son causas de accidentes en la vida al aire libre.
  4. Wood (Madera): En una situación de supervivencia en la naturaleza, tener un pequeño fuego donde calentarnos, potabilizar agua y cocinar, puede ser lo que nos salve la vida. Para ello, se debe acampar en un lugar que cuente con madera adecuada y suficiente para las necesidades. Posterior a ello, palos de madera de grosor adecuado nos permitirán construir refugios, muebles y herramientas como hachas y picas.
  5. Wildlife (Animales Salvajes): Depende del lugar donde uno se encuentre, los animales salvajes pueden ser un riesgo importante que se debe tener presente. Osos, serpientes, perros salvajes, incluso ratones (hantavirus en chile) o insectos (vinchuca y mal de chagas) pueden complicar nuestra supervivencia inmediata o a largo plazo.

En próximos posts revisaremos algunos de los puntos mencionados.

Sobrevivir a un naufragio en alta mar

Chile es un país costero, muchos viven del mar o cerca de él. Sin embargo, pocos tienen experiencia en como manejarse en una situación de emergencia arriba de un barco. Revisaremos entonces como sobrevivir a un naufragio en alta mar, aunque algunos puntos puedan aplicarse a un naufragio en lagos. Antes de empezar recordar que en supervivencia se muere por asfixia en algunos minutos, por hipotermia en algunas horas, por deshidratación en unos días y por hambre en varias semanas.

Como siempre, lo ideal es no tener un naufragio. Un barco bien mantenido, con medidas se seguridad adecuadas, disminuye el riesgo pero no lo elimina. Vamos a saltarnos la preparación y mantención de un barco y pasaremos a la situación donde el barco se está hundiendo, y en ese caso, la que debemos hacer es salir. No sirve de nada todo lo demás si quedamos atrapados dentro de la nave mientras se hunde. Por ello, es importante conocer el barco lo más posible, las salidas de emergencia, donde están los chalecos salvavidas (si no lo llevamos puesto permanentemente) y los botes salvavidas (si el barco es lo suficientemente grande para contar con ellos), y por supuesto, conocer las señales de emergencia: 7 pitidos cortos seguidos de uno largo es la señal de evacuación.

La primera medida, que se repite en cualquier situación de emergencia, es mantener la calma. Esto permite pensar y actuar adecuadamente. Si tenemos control mental y tiempo, podremos conseguir un chaleco salvavidas, saber donde están los botes salvavidas, etc. Los botes salvavidas usualmente tiene muchos elementos útiles para lo sobrevivencia en alta mar y es la mejor opción. Pero en el caso de estar en uno que no tiene bote salvavidas, te será útil llevar contigo varios objetos o un kit de emergencia que nos ayudarán más adelante:

  • bolso o mochila: llevar objetos en la mano te impedirá saltar y nadar en el mar.
  • cuchillo y una protección donde guardarlo: un cuchillo sin protección podría dañar un bote salvavidas
  • silbato al cuello
  • guantes de cuero
  • envases herméticos (botellas), idealmente lleno de agua
  • linterna
  • frazada
  • ropa manga larga: camisa, polar, pantalones, calcetines. SI tienes cinta adhesiva, aprovecha de sellar las muñecas y tobillos.
  • botiquín de primeros auxilios
  • lentes para el sol
  • gorro

Además del pánico que debes controlar, ten en cuenta que también se puede presentar el efecto contrario, la parálisis, que impide incluso moverse o pensar. Si encuentras a alguien en esa situación, debes gritarle y moverlo para sacarlo de ese estado.

Ya equipado, debes evaluar si el barco debe ser abandonado. No abandones el barco a menos que sea inminente su hundimiento. Incluso si se dan vuelta, a veces permanecen flotando por varias horas, y permanecer en el barco es la mejor situación para ser rescatado. Si es inminente el hundimiento, debes abandonar el barco lo antes posible, por la vía más rápida. El barco puede inclinarse, por lo que deberás ayudarte de cualquier manilla, ganchos, barandillas, pasamanos o luces que encuentres para mantenerte en pie. Si es un gran barco, con ascensor, olvídate de usarlo. Para salir del barco, debes hacerlo con los zapatos puestos, abrazarte y saltar lo más lejos que puedas, mientras te tapas la nariz. Antes de saltar, mira donde vas a caer, ya que puede haber gente, fuego, hélices, etc. Lo ideal es entrar al agua primero con los pies. Si el barco es grande, pueden generar un efecto de succión mientras se hunde, por lo que debes alejarte nadando de espalda,, especialmente porque con chaleco salvavidas es difícil hacerlo convencionalmente (o a lo perrito). No es necesario hacer esto en embarcaciones pequeñas.

Una vez que estemos fuera, podremos estar en el agua o dentro de un bote salvavidas. La segunda es siempre mejor, dado que sobrevivir en el agua por mucho tiempo, especialmente helada de la costa chilena, es prácticamente imposible. La corriente de Humboldt que baña las costas chilena proviene de muy al sur, trayendo aguas heladas hacia el norte, lo que hace que la temperatura promedio del mar chileno esté entre 15º y 19ºC. La temperatura del agua es uno de los factores más importantes de supervivencia. Si está a menos de 2ºC, la supervivencia es de menos de 45 minutos. Entre 2º y 4ºC, no sobrepasa los 90 minutos. Entre 4º y 10ºC, el promedio de sobrevida es de 3 hrs., y sube al doble si el agua esta entre 10º y 15ºC. Entre 15º y 20º, la supervivencia es menor de 12 hrs. Sobre 20ºC la supervivencia es indefinida.

El cuerpo humano pierde calor al estar en contacto con el agua. Entre 35º y 32ºC hay un a respuesta fisiológica de producción de calor extra mediante escalofríos y disminución de la pérdida de calor por vasocontricción periférica.  Entre 32º y 34ºC hay una intensa vasocontricción y disminuye el metabolismo tisular. En esta fase cesan los escalofríos, lo que empeora la situación. Empieza a aparecer compromiso de conciencia. Bajo 30º viene la muerte por hipotermia. Otros factores que influyen en la supervivencia son la edad y el estado físico.

En caso de estar en el agua (y tener un chaleco salvavidas), se aconseja moverse lo menos posible y no sacarse la ropa. Esta crea un espacio de agua quieta que mantiene el calor corporal un poco más que la piel desnuda en directo contacto con el agua fría. Si tiene capucha o algo con qué cubrirse la cabeza, hágalo, ya que con eso se pierde menos calor corporal. La posición fetal aumentaría aún más la posibilidad de supervivencia, al reducir la superficie corporal expuesta al contacto con el agua y al reducir la perdida de calor en el cuello, ingles, y costados del tronco. La técnica de flotación-inmersión, que evita el golpe de las olas en la cara intercalando inmersión bajo el agua y salidas a respirar, disminuye la posibilidad de supervivencia en aguas a la mitad. Si no tienes un chaleco salvavidas, te será más complicado flotar, y menos adoptar la posición fetal. Lo ideal es mantenerse flotando de espaldas en posición horizontal, y si necesitas mantener la posición vertical, hacerlo con pequeños movimientos de las manos y pies con el fin de moverte y mover el agua lo menos posible. No debes intentar nadar en ninguno de los dos casos (con o sin chaleco salvavidas), para evitar el aumento de consumo metabólico, a menos que sea para separarse de las hélices, para tomar otro equipo salvavidas o que la costa o una embarcación detenida se encuentren muy próximos. A diferencia de la situación en tierra, donde hacer ejercicio aumenta la producción de calor, en el agua no debes hacer ejercicios natatorios para subir la temperatura, sino permanecer lo más estático posible en el agua, ya que se incrementa el flujo de sangre a los músculos y la perdida de calor por conducción.

Ya en lugar seguro en el agua, revisa tu condición médica, especialmente si tienes alguna herida sangrante que requiera manejo. Si hay otros supervivientes, lo ideal es ayudarlos y reunirlos a todos. Las posibilidades de sobrevivir aumentan si el grupo es grande. Trata de conseguir una balsa u otro objeto que flote para subirte. Rescata otros suministros que pueden quedar flotando luego del hundimiento, especialmente alimentos o botellas con agua.

Si logramos sobrevivir al hundimiento y estamos sobre un bote salvavidas, nuestra posibilidad de supervivencia sería mucho mayor, pero no está 100% asegurada. Todo dependerá del tiempo que tome el rescate. Obviamente este no llegará si no alcanzamos a enviar una alerta o socorro. Suponiendo que la señal de socorro se envió y fue recibida, sólo es cosa de tiempo para que ocurra el rescate. En caso contrario, tendremos que sobrevivir por nuestra cuenta. Detalle a recordar: las corrientes marinas de la costa de Chile vienen desde el oeste en la zona de Aysen y al chocar con el continente, se dividen hacia el norte y hacia el sur, pero también afecta la dirección del viento y la marea (si esta subiendo o bajando) de ese momento. Debes tener en cuenta todo esto para saber hacia donde irás a la deriva en tu bote salvavidas.

Estamos a salvo arriba de nuestro bote salvavidas. Si hay otras balsas, usa los remos que traen lo antes posible para reunirlas y atarlas todas juntas. Para minimizar la deriva y facilitar el rescate (si hubo tiempo de enviar la señal de socorro), lanza el ancla de mar que traen las balsas. Eso evitará que las corrientes y el viento te lleven muy lejos del punto de hundimiento. Si no tienes un traje de agua y sólo tuviste tiempo de sellar tu ropa en las mangas y tobillos, retira ahora las cintas adhesivas. Lo mejor arriba de la balsa es usar ropa suelta, que no impida la circulación sanguínea. Recuerda mover las extremidades para facilitar la circulación. Si la balsa cuenta con ella, infla el piso y coloca mantas para mejorar la aislación. Mantén la balsa lo más seca posible, usando un “achicador” o paño o esponja para sacar el agua que pueda entrar. Revisa la condición personal y del resto de los supervivientes. Maneja la hipotermia, cura a los heridos o quemados y tranquiliza a aquellos en shock.

¿Qué más debemos tener en cuenta? Sin agua podemos sobrevivir cerca de 3 a 4 días, y sin alimentos podemos sobrevivir hasta 3 semanas. Por ello, el agua será nuestro principal problema de supervivencia. Tomar agua de mar es un riesgo, porque su salinidad elevada hace que el cuerpo deba botar (vía orina) más agua de la que ingresa, lo que terminará a la larga por deshidratarnos. Si tienes agua dulce, no la uses toda al principio para después pasar a tomar agua de mar salada. El agua de mar puede usarse diluida, en proporción de 1:2 a 1:3 de agua salada y agua dulce/destilada. Lo ideal sería contar con una potabilizadora de agua portátil. Apenas haya algo de sol, debes intentar destilar agua salada para obtener agua dulce. También puedes captar agua de lluvia. Otro líquido descrito que se puede usar es el líquido intraocular y de la columna vertebral de los peces. Debes tomar una cucharadita de agua cada 15-20 minutos. Por nada del mundo tomes orina.

Si no tienes agua potable, trata de no comer. La digestión requiere más uso de agua, por lo que disminuir el consumo de alimentos ayudará a disminuir las necesidades basales de agua. Otro punto es evitar el sol y el calor. La sudoración hace perder agua, por lo que cubrirse por completo durante el día evitará esa pérdida. Úntate la cara con grasa o crema, que ayudarán a proteger del sol y del frío. Si hace mucho calor, mantén la ropa húmeda. Eso bajará tu temperatura por evaporación del agua de la ropa, y no por evaporación del sudor. Recuerda que tener diarrea o vómitos aumenta la pérdida de agua, por lo que lo ideal es asegurarse que el agua y el alimento estén en buen estado y si sufres de mareos por el movimiento en el mar, tomar alguna medicación para ello.

En cuanto al alimento, como mencionaba, si no tienes agua, evita comer. Si el agua esta asegurada, recién ahí puedes preocuparte de la alimentación. En caso de una balsa salvavidas equipada, tendrás algunos víveres que debes racionar. También puedes alimentarte de plancton y peces que logres pescar.

Finalmente, pero no menos importante, es el aspecto mental. Mantener la tranquilidad y evitar la ansiedad serán vitales para salir adelante en esta (y otras) situaciones de supervivencia.

Buscar tierra firme

Lo ideal es saber la posición del barco antes del hundimiento, para saber hacia donde buscar tierra. Puedes ver aves marinas desde donde vienen y hacia donde van. Si logras pararte, puede vigilar el horizonte para ver si se ve tierra firme. Durante la noche, puedes usar las estrellas.

Llamar la atención para el rescate

Antes de saltar del barco, recuerda enviar una señal de socorro. En todo el mundo la frecuencia de ayuda y comunicaciones náuticas es el canal 16, que viene predeterminado en las radios de banda marina.

Si reúnes las balsas, será más fácil que los vean.

Para mejorar las posibilidades de rescate, debes contar con una pistola de bengalas, antorchas de señales, alguna forma de generar una mancha en el agua, o de hacer humo. Si tienes un espejo, puedes hacer señales a un barco o avión.

Si logras llegar a tierra, arma una fogata o escribe en la arena una señal de SOS.

Los supervivientes deben turnarse para estar permanentemente atentos a algún barco o avión que pase cerca.

 

Gracias a Luis Molina por la asesoría y revisión del texto.

Sobrevivir a un caos social y económico

En un post anterior, hablamos de cómo lograr salir vivos de una situación de caos social, pero enfocados en el evento agudo, es decir, los primeros momentos, cuando existe descontrol, vandalismo, violencia, y las fuerzas armadas intentarán reprimir dichas manifestaciones.

Pasado ese momento, que puede tener una duración muy variable, desde días a meses, incluso años y llevar a una guerra civil, la situación no será la mejor. Muy frecuentemente seguirá un caos económico debido al daño en empresas, medios de transporte y dificultad en las importaciones. El desempleo aumentará y con ello la delincuencia. Habrá más gente viviendo de allegados o en la calle, y muchos productos podrán desaparecer o haber un desabastecimiento severo. Habrán colas y racionamiento. Los recursos básicos para el hogar, como agua, electricidad, gas y otros combustibles, podrán verse interrumpidos.

Con un escenario como ese, la preparación será muy importante. Sin embargo, todo dependerá de la duración de la crisis social y económica. En Venezuela, algunos preppers se adelantaron a la situación que se venía con Chávez y lograron abastecerse para un año. Sin embargo, al día de hoy, llevan más de 20 años y no hay a corto plazo posibilidades de solución, por lo que todo su abastecimiento ya no existe. Sirvió, por supuesto, el primer año, pero ¿qué hacer después?

La solución no es perfecta. Mayor preparación es vital.

Evita tener deudas y si puedes, ten recursos económicos de emergencia: Uno de los principales problemas del caos social y económico es la pérdida de empleos. Ello lleva la suspensión de pagos de deudas y la imposibilidad de comprar alimentos y necesidades diarias. Es bueno contar con recursos para sobrellevar los malos momentos económicos: metales preciosos, dinero en cuentas en el extranjero, propiedades. Aunque las propiedades son una forma de inversión y ahorro a largo plazo, en una crisis económica no son fáciles de liquidar, y dependiendo de la crisis política y social, pueden perderse (por ejemplo, un estado socialista/comunista que elimine la propiedad privada de la tierra). Lo importante es no tener todos los ahorros en una sola canasta, sino que diversificados: dinero en efectivo en la casa, depósitos en el banco, algo de metales preciosos, dinero en el extranjero. El dinero en efectivo no debe ser más que para 6 meses, debido al alto riesgo de devaluación en las crisis económicas. En cuanto a los metales, se debe tener cuidado, ya que en una crisis mundial, el precio también se ve afectado (aunque de menor manera que el dinero). Aunque uno podría pensar que el oro es un buen metal para guardar, aparentemente la plata es más fácil de liquidar en una situación de caos, al ser más barata.

Abastecerse para varios años: El problema de esto es la necesidad de espacio de almacenaje de buenas características (sin humedad y oscuro) y mantener un recambio continuo para evitar que se dañen. Además, dependiendo de las condiciones políticas y el gobierno, quienes acumulen pueden ser detenidos y juzgados como acaparadores. Mantén en la despensa ítems para trueque, especialmente equipos y herramientas. Si puedes contar con una fuente de agua potable alternativa y gratuita ayudará bastante.

Pasar bajo el radar: si cuentas con un terreno, debes ser autosuficiente, pero de una manera en que nadie sepa ni pueda detectarlo. Si no cuentas con espacio, piensa en cultivar en maceteros. Ojo con el material y equipo agrícola. Las gallinas, a pesar de ser un buen animal para criar, emiten mucho ruido y olor. Los conejos son otra buena opción. Recuerda siempre ser un hombre gris.

Preservación de los alimento: Aprende a preservar alimentos, incluyendo fabricación de cecinas, carnes y pescados ahumados, secos y salados. Recuerda tener frascos para preparar conservas y mermeladas. Cuando puedas conseguir algún alimento, debes tratar de procesar todo lo posible antes que se deteriore. Esto permitirá tener mayor diversidad de alimentos en tu despensa.

Conseguir y producir alimentos: El caos puede durar entre algunos días, semanas o hasta años. Saber donde conseguir alimentos y mejor aún, producirlos, será uno de los principales factores que permitirán salir victorioso de la situación. Puedes conseguir alimentos en mal estado y restos de alimentos en las ferias libres y vegas. Usualmente los botan a la basura o se les da a los animales. Si hay restaurantes, un buen lugar donde conseguir alimentos es al final del día, cuando eliminan lo que sobró durante el día. Los supermercados también eliminan alimentos vencidos. En algunas ciudades, puedes averiguar si existen comedores solidarios, usualmente asociados a alguna iglesia o centro comunitario. En ellos dan una o dos comidas al día, y a veces hasta lugares para dormir. Por último, cualquier basurero podrá tener muchos tesoros donde elegir. Mejor que todo lo anterior, es producir tus propios alimentos: una huerta, algunos árboles frutales, animales de granja como gallinas o conejos, pueden mantenerse en pequeños espacios. Aprovecha al máximo el jardín de tu casa. Aprende a pescar si tienes algún canal, rio o mar cerca. Si hay mar, puedes mariscar entre las rocas. Por ultimo, siempre puedes hacer trueque para conseguir algo para comer. En otro post, dejaré algunas “recetas de postguerra” con pocos ingredientes y trucos para aprovechar al máximo los pocos alimentos que puedas conseguir.

Eliminar todos los gastos superfluos: Debes vivir con el mínimo necesario. Suspende cuentas de telefonía e internet, TV cable, servicios online, suscripciones, etc. Evita ir a Restaurantes y Malls, donde te sentirás tentado a comprar. Cuando vayas al supermercado, hazlo con una lista de lo estrictamente necesario, y como sugerencia, anda después de almorzar, ya que hay menos tentación de comprar alimentos superfluos. Es un hecho comprobado que ir al supermercado con hambre uno termina comprando más comida de la que necesita, y snacks, dulces y galletas.

Tener un sistema energético alternativo: paneles solares, turbina eólica, e idealmente, un generador hidroeléctrico. Permitirá evitar cortes de energía, costos en cuentas, y por otro lado, puedes vender energía y obtener algunos recursos (por ejemplo, cargar baterías y celulares a los vecinos). Desafortunadamente, estos sistemas requieren una inversión en dinero antes de la catástrofe.

Ingresos alternativos: aprende a fabricar o reparar algo, o a vender algunos objetos. También puedes enseñar algo que sepas, como algún idioma, primeros auxilios, agricultura, etc. Si tienes conocimientos de medicina, costura, cocina, cuidado de niños o ancianos u otros, puedes ofrecer esos servicio. Otra opción es almacenar una despensa mayor y crear un minimercado de productos de necesidad. Cuidado con los saqueos en este caso. Y como mencionaba antes, puedes vender energía eléctrica si cuentas con fuentes renovables.

Equípate con herramientas: En un caos social y financiero habrá dificultad para conseguir herramientas y equipo de cualquier tipo: cizalla, picos, palas, sierras, hachas, cuerdas y cables, lonas, clavos, bolsas de basura grandes, cañas de pescar, linternas, extintores, kits de costura, radios. Puedes usarlas para trabajar (si tu estado físico lo permite), arrendarlas o vender el servicio. Incluso como elementos para trueque.

Prepara a tu familia: Que todos sepan los planes, de modo que puedan apoyar en cualquier tema que sea necesario. Tener gente poco preparada o que no apoye en situaciones de catástrofe es un peso que puede dificultar salir adelante en una catástrofe.

El vehículo: tener un vehículo es una ventaja en una situación de caos. Puedes movilizarte independientemente, llevar cargas de alimentos, trabajar como transporte privado. Sin embargo, también es un gasto, en mantención, permisos, combustible. Evalúa los pro y los contras de mantener el vehículo que tienes, si hay déficit de combustibles en el país, etc….y si no es absolutamente necesario, elimínalo. Puedes cambiarlo por una bicicleta, o un triciclo que te permite llevar carga y no consume combustible. Un caballo es posiblemente un buen vehículo de transporte en situaciones de caos, ya que no sólo permite movilizarte, sino que también aporta abono para un huerto y fuerza para mover cargas y un arado. Tiene el problema de requerir alimento y espacio donde tenerlo.

Emigrar: Finalmente, una salida alternativa y definitiva es abandonar el país y emigrar a un lugar seguro, como lo han hecho muchos extranjeros cuando la situación de su país se vuelve insostenible. Esto tiene muchos pros y contras, y dificultades. Lo principal es tener liquidez en las inversiones, para poder llevarlas a otro lugar antes que sea tarde. Recuerda tener siempre a mano y vigente tu pasaporte y contar con papeles de antecedentes limpios. No es bueno querer emigrar a un país y después no poder entrar en él porque habías sido expulsado o eres buscado en dicho país por la justicia.

Recetas de Supervivencia

El caos y una catástrofe puede venir en cualquier minuto, por lo que hemos mencionado la importancia de contar con una despensa de emergencia. Sin embargo, no siempre contaremos con muchos ingredientes. La ausencia de electricidad nos dejará sin alimentos congelados, ni podremos refrigerar las sobras, por lo que su reutilización debe ser rápida y de ello hablaremos al final de este post. Habrá escasa agua para cocinar. No habrán muchos combustibles así que sólo podremos utilizar lo que tengamos a mano, usualmente leña. En resumen, no será fácil preparar platos sabrosos y abundantes para todos. Lo importante es que contengan carbohidratos, proteínas y alguna grasa o aceite y que exista algo de variedad para no aburrir.

Las recetas dependerán de lo que se tenga a mano, de lo que puedan conseguir. Así que les dejo algunas recetas sencillas que pueden usar.

Tortillas

Sólo necesitas huevos, sal y especies, y cualquier vegetal o sobras de comida que puedas conseguir. Bate los huevos, pica los alimentos, revuelve todo y ponlo en un sartén. Recuerda incluir algunas gallinas en el plan de supervivencia para tener huevos frescos.

Tortilla de espaguetis

Ingredientes
  • 4 Huevos
  • Espaguetis que nos hayan sobrado de otra receta, aproximadamente 200 g,
  • Aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto
Preparación

Recalentar las sobras de espaguetis. Batir los huevos con un poco de sal. Poner los espaguetis en el bol donde hemos batido los huevos y mezclamos bien. Echamos todo a la sartén, con un poco de aceite de oliva. Dejar a fuego medio unos tres minutos por una cara hasta que vaya cuajando. Damos la vuelta a la tortilla con un plato y cuajamos la otra cara de la tortilla otro par de minutos, sacándola ya al plato donde la vayamos a servir.

Tortilla de lechuga o hojas de beterragas

Selecciona las mejores hojas de beterragas y pícalas. Puedes usar restos de lechuga picada también. Bate los huevos y agregalos a las hojas picadas. Pone en el sartén y cocina por ambos lados.

Tortilla Española

Ingredientes
  • 4 Huevos
  • Papas cocidas
  • Chorizo
  • Cebolla
  • Sal y Pimienta
  • Aceite de oliva
Preparación

Picar las papas y el chorizo en cubos pequeños. Cocinar el chorizo. Mientras, picar la cebolla en cubos pequeños, y luego cocinarla junto al chorizo. Batir los huevos. Mezclar todo junto. Calentar un sartén con aceite de oliva. Verter todo en el sartén y cocinar por ambos lados.

Pan, tartas y otras masas

Conseguir harina puede ser difícil después de una catástrofe, más si dura por muchos años. Deberás conseguir trigo y molerlo manualmente (recuerda incluir un molinillo manual en tu preparación). Si tienes suerte de conseguir harina, puedes preparar pan, tartas, pizzas y otros alimentos de masa. Si quieres que tu pan dure por más tiempo, evita el uso de levadura. Sólo necesitarás harina, agua y sal. Una vez cocinado, debes guardarlo en lugar fresco y seco. También pueden utilizarse otros granos o harinas, como por ejemplo Harina de Maíz para las Arepas. Las tartas y las pizzas tienen la gracia que pueden rellenarse con cualquier alimento, incluso sobras de otras comidas.

Chapati, Pan Plano o Churrascas

Ingredientes
  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharadas soperas de aceite
  • ¾ tazas de agua
  • ½ cucharadita de sal
Preparación

Mezclar todos los ingredientes y amasar, amasar, amasar hasta obtener una masa elástica y homogénea. Dejar reposar 30 minutos. Cortar en 8 trozos del mismo tamaño y hacer bolitas con ellos. Uslerear, añadiendo harina según se requiera para que no se peguen, hasta obtener discos muy delgados. En una sartén muy caliente con apenas una película de aceite cocer el pan, unos dos minutos por lado, o hasta que le salgan burbujas y se comience a oscurecer.

Pan con ajo

Cortar una marraqueta o baguette en rodajas. Pelar varios ajos, machacarlos y mezclarlos con aceite de oliva. Untar las rodajas de pan en el aceite con ajo. Cocinar en sartén, horno o al fuego hasta que el pan esté dorado.

Sandwiches

Con los ingredientes que tengas a mano. No requiere gran preparación y algunos ni siquiera cocinar.

Colegial o Budín de pan

Ingredientes
  • 6 und. Pan añejo
  • 1 lt agua (o leche)
  • 1 1/5 taza azúcar granulada
  • 100 gr. Pasas morena
  • 1 cdta. de canela en polvo
  • 4 und. Huevos
  • 1 und. manzana mediana
Preparación

Trozar el pan y remojar con agua o leche por unos minutos. Incorporar 1 taza de azúcar, canela en polvo, pasas, manzana (picada o rallada) y huevos… unir todo con las manos o con cuchara de palo. Con 1/2 taza de azúcar restante, hacer cuidadosamente caramelo y colocar en el fondo de budinera y orillas. Una vez que este listo el molde (con caramelo), colocar mezcla encima. Meter al horno aprox. 30 minutos temperatura de 170° a 180°evisar igual que un queque o un bizcocho (con una palo de brochetas, cuando el palo salga seco… estará listo). Desmontar y dejar enfriar

Buñuelos de pasta

Ingredientes
  • Sobras de un plato de pasta.
  • Un vaso y medio de harina de trigo.
  • Yema de huevo.
  • Clara de huevo.
  • Vaso de leche.
  • Aceite de girasol.
Preparación

En un bol vierte las sobras de pasta. Añade la leche, la harina y la yema y mézclalas con la pasta hasta que no haya grumos. Bate la clara al punto de nieve e incoropórala a la mezcla. Remueve todo bien hasta formar un engrudo homogéneo. Calienta en una sartén el aceite. Cuando alcance una buena temperatura para freir, con ayuda de dos cucharas vierte porciones de la mezcla. No es necesario darle forma redonda a los buñuelos.

Salmorejo rápido

Rápido y fresco, aprovecha el pan que se queda duro durante el verano

Ingredientes
  • Pan duro
  • 3 o 4 Tomates maduros
  • Aceite de oliva
  • Vinagre
  • 1 diente de ajo (pequeño)
  • Sal
Preparación

Mete el pan troceado y el tomate en una batidora con aceite de oliva, vinagre y sal. Triturar hasta que tenga una textura cremosa. Reservar en el refrigerador hasta cuando se vaya a comer. Sirve para acompañar huevo duro, jamón, atún. También puedes usarlo en una tostada en el desayuno.

Pan rallado o Crutones

Podemos aprovechar el pan duro picándolo en una picadora eléctrica o con un rallador. Para eliminar la humedad del pan y poder conservarlo por más tiempo, hay que deshidratarlo en el horno a 150ºC durante 10-20 minutos. Cuanto más fresco esté el pan, más tiempo necesitará deshidratarse.

El pan duro también puede usarse para hacer crutones, Pica el pan en cubos y fríe en un poco de aceite. Puedes acompañar con ellos sopas y otros platos.

Tortillas/Tacos Tex Mex

Si tienes tortillas o tacos añejos o en una cantidad insuficiente para todos, puedes hacer unas tortillas Tex-Mex. Saltear cebolla picada con tomate, jalapeño y cilantro, agregar huevo para hacer una especie de huevos revueltos. A esto le añades las tortillas cortadas y las salteas. Revuelve. Adorna con las opciones tradicionales mexicanas como queso, crema agria, porotos negros y salsas y tendrás una comida abundante y sin esfuerzo.

Tiras de Tortillas

Las tortillas añejas también puedes cortarlas en tiras, sazonarlas con aceite de oliva y sal y hornearlas hasta que queden crujientes. Usa estas tiras crujientes para cremas, ensaladas o para dipear con guacamole.

Budín con Arándanos

Ingredientes
  • Pan duro
  • Media lata de leche condensada
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 taza y media de azúcar
  • Media taza de almendras picadas
  • 1 taza de leche
  • 2 huevos batidos
  • 1 barrita de mantequilla sin sal
  • Media taza de arándanos secos
  • 1 cucharada de jengibre en polvo
Preparación

Remoja el pan para que se ablande y después refrigera por al menos dos horas. Después de ese tiempo saca del refrigerador.

En un sartén pon el azúcar a derretirse hasta obtener un caramelo color ámbar. Vierte el caramelo en un molde para horno.

Bate los huevos y agrega el pan, los arándanos, las almendras y trozos de la barra de mantequilla. Bate esta mezcla en el molde que tiene el azúcar.

Precalienta en un horno a una temperatura de 180º durante 30 minutos y después sirve.

Verduras y Ensaladas

Igual que con las tortillas, cualquier vegetal bien sazonado puede servir en una ensalada. Consigue tomates, alguna lechuga, papas, pepinos, zapallos italianos, zanahorias, acelgas.

Pejerrey Falso

Ingredientes
  • Tallos de acelga (también pueden hacerse con porotos verdes cocidos)
  • 2 huevos
  • 2 cucharaditas de harina
  • Sal y pimienta
  • Aliño completo
  • Aceite para freir
Preparación

Revolver los huevos con la harina y los aliños. Pasar los tallos por la masa y luego freír.

Patatas a la importancia

Ingredientes
  • 4 patatas de tamaño mediano-grande.
  • Harina.
  • 2 -3 huevos.
  • Media cebolla.
  • 1 diente de ajo.
  • Sal.
  • Perejil.
  • Aceite.
  • Un chorro de vino blanco.
  • Agua.
Preparación
Se cortan las patatas en rodajas de alrededor de 1 cm. de grosor. Se salan y se rebozan en harina y huevo. Se echan a una sartén donde hayamos puesto aceite a calentar (se hace más rápido si hay abundante aceite en la sartén, pero para mi queda demasiado aceitoso, aunque se pueden escurrir en papel absorbente de cocina). Se fríen vuelta y vuelta para que se dore el rebozado y se ponen en una cazuela, unas encima de otras. Mientras, se cuece un huevo y se reserva.
En el aceite que ha sobrado (si es demasiado se quita hasta que cubra ligeramente el fondo) se echa la media cebolla, el ajo y el perejil picados finamente. Se rehoga a fuego lento hasta que la cebolla quede bastante transparente pero sin que se poche. Se echa un vaso de agua y un chorrito de vino blanco y se deja cocer un par de minutos. Se echa la mezcla sobre las patatas, se tapa la cazuela y se pone a fuego medio a cocer durante unos 25 minutos o hasta que al pinchar las patatas se vea que están blandas. Hay que tener cuidado de que no se evapore todo el caldo, así que si se quedan secas se echa un poco más de agua y asunto arreglado.
Del huevo que se había cocido se separa la clara de la yema. La yema se machaca con un poco del caldo de las patatas y se echa sobre éstas (sirve de espesante y no es tan pesado como la harina). La clara se pica en trozos pequeñitos sobre las patatas como un elemento decorativo y ¡voilà!

Papas rústicas

Se pueden preparar en casa horneando las cáscaras con sal, aceite de oliva y romero. Quedarán crujientes y listos para servir como aperitivo junto a una salsa.

Tallos de brocoli o beterragas

Pica los tallos. Cocínalos al vapor o saltealos y agrégalos a ensaladas o guisos.

Porotos

Son un imprescindible en cualquier despensa, por su facilidad de almacenaje, aunque tienen el problema de necesitar mucha agua para su preparación. Deja remojando los porotos durante la noche. Al día siguiente, cocínalos. Cuando estén blandos, agrega el arroz y cocina por 30 minutos más. Sazona con cebolla, ajo, pimienta.

Porotos con Riendas

Ingredientes
  • 2 ½ Tazas de porotos (remojados de un día para otro)
  • ½ Kg de Zapallo pelado y trozado
  • 1 Tableta de caldo de longaniza
  • 2 Cucharadas de aceite
  • ½ Cebolla cortada finamente
  • 2 Dientes de ajo picados finos
  • 1 Cucharadita rasa de ají de color
  • ½ Cucharadita de orégano y comino molidos
  • ¼ Paquete de tallarines partidos por la mitad
Preparación

Junta los porotos y el zapallo en una cacerola con 1 ½ litro de agua caliente con la tableta de caldo de longaniza desmenuzada, cocina a fuego fuerte durante 25 a 30 minutos o hasta que estén bien cocidos. Mientras y aparte calienta una sartén con el aceite indicado y agrega la cebolla con el ajo, saltea durante unos minutos hasta ablandarlos levemente. Condimenta con el ají color y el orégano, cocina nuevamente durante unos minutos mas. Agrega este sofrito a la olla con los porotos y agrega los tallarines, cocina durante 8 a 10 minutos aproximados hasta cocer los fideos completamente y espesar la preparación. Una vez listo sirve cuando gustes acompañado de una ensalada de tomates o apio si es de tu gusto.

Porotos con Chorizo

Ingredientes
  • 450 g de porotos hallados
  • 250 g de chorizo
  • 700 g de zapallo
  • 300 g de cebolla
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite
  • Tallarines
Preparación

Tomamos el poroto que previamente debió haber estado en remojo desde la noche anterior, para escurrirlo y lavarlo. Posteriormente lo colocamos en una olla con agua hirviendo. Agarramos el zapallo y removemos su corteza, luego lo cortamos en pequeños trozos y agregamos a la olla con porotos. Revolvemos la olla y su contenido agregando un poco de sal y aceite, dejándolos cocer por 35 minutos a fuego alto. En una sartén vertimos un chorrito de aceite y temperamos mientras cortamos la cebolla en cubitos. Luego cortamos el chorizo en rodajas y agregamos junto a la cebolla para sofreír. Una vez sofrito todo, dejamos reposar.

Luego de cocer los porotos y el zapallo por 35 minutos, agregamos el chorizo y la cebolla sofritos a la olla. Revolvemos y en este proceso el zapallo comenzará a destrozarse. Dejamos cocinar esta preparación por cinco minutos. Tomamos los tallarines y los partimos a la mitad para agregar a la olla con los porotos y el chorizo. Dejamos cocinar por cinco minutos más y servimos. Al momento de servir se puede realzar el sabor y decoración de este plato con unas ramitas de romero en su tope.

Porotos granados

Ingredientes
  • 4 tazas de porotos granados
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 taza de tomate
  • 1/2 cucharadita de ají de color
  • 1/4 kg de zapallo
  • 3 hojas de albahaca
  • 3 tazas de choclo desgranado
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 litro de agua hirviendo
  • Sal y pimienta
Preparación

Deshojar los choclos, eliminar los pelos y cortar para sacar los granos de cada coronta. Reservar.

Lavar, pelar y cortar la cebolla, el tomate y las hojas de albahaca en cubitos. En una olla, sofreír la cebolla y el ajo machacado, agregar el tomate. Revolver y condimentar con sal, pimienta y ají de color. Agregar a la olla los porotos y el agua hirviendo. Cocinar por 15 minutos, revolviendo de vez en cuando. Añadir el zapallo cortado en cubos y cocinar nuevamente durante 15 minutos, hasta completar la cocción. Agregar el choclo molido y albahaca. Cocinar revolviendo constantemente durante 15 minutos hasta que espese y esté bien cocinado. Retirar del fuego y servir.

Arroz y Cereales

El arroz es fácil y rápido de cocinar, aunque requiere algo de agua. También es fácil de almacenar. Prepara arroz y acompáñalo con cualquier proteína.

Además de arroz, otros cereales pueden usarse para recetas básicas.

Tortilla de Arroz

Ingredientes
  • 250 gr. de arroz blanco o del que te haya sobrado del día anterior (pilaf, risotto, a lo pobre..)
  • Media cebolla
  • 1 pimiento verde tipo italiano y ¼ de pimiento rojo.
  • 4 huevos
  • Aceite de oliva virgen.
  • Queso (opcional).
  • Sal.
Preparación

Sofríe la cebolla y los pimientos: En una sartén, con un chorrito de aceite de oliva virgen, empieza a sofreír los pimientos picados, y al poco media cebolla o una (según el tamaño) también picada, hasta que queden los vegetales pochados.

Bate los huevos y mézclalo en la tortilla de arroz: Bate los huevos en un bol e introduce allí el arroz con los vegetales. Mézclalo todo bien en el recipiente. Puedes añadirle un poco de queso si crees que pegará bien con tu tortilla de arroz.

Añade la mezcla a la sartén antiadherente: Cuando esté muy caliente y con un hilito de aceite de oliva virgen. Tras unos minutos, cuando los bordes estén cuajados, dale la vuelta con gracia, utilizando una tapa o un plato. Deja que se haga la otra mitad (unos minutos más) y ya tendrás lista tu tortilla de arroz.

Gachas

Son un plato sencillo que se prepara cociendo granos de avena (normalmente molidos, aunque también machacados, cortados o en harina de avena) u otros cereales o legumbres en agua, leche o una mezcla de ambas. Suelen servirse calientes en un cuenco o plato. Avena y sémola son las más frecuentes, pero puede usarse arroz, trigo, cebada o maíz. Toma distintos nombres dependiendo del ingrediente y de la localidad:

Gachas de Avena
  • Porridge: en Reino Unido, también conocido como Oatmeal en EEUU
  • Zacierka: un desayuno tradicional polaco hecho con leche caliente, y a veces azúcar y mantequilla.
  • Mingau de aveia (avena hervida en leche), un desayuno o guarnición brasileño.
  • Yod kerc’h, una papilla de avena salada tradicional en Bretaña, Francia.
Gachas de Maiz
  • Grits, ground hominy, habitual en el sur de Estados Unidos, servidas tradicionalmente con mantequilla, sal y pimienta.
  • Atole (México), una bebida elaborada cociendo harina de maíz en agua o leche.
  • Pozole (México).
  • Gofio (Islas Canarias), harina de maíz tostada con la que a veces se elaboran gachas.
  • Polenta (Italia)
  • Champurrado o atole de chocolate (México), con azúcar, leche y chocolate. En las Filipinas, se llama champorado y suele ser de arroz con azúcar, leche y chocolate.
  • Cornmeal mush (‘puré de harina de maíz’), plato tradicional de los estados atlánticos del sur y el centro de los Estados Unidos.
  • Uji (África Oriental-Kenia), gachas espesas hechas comúnmente con harina de maíz mezclada con sorgo y muchas otras harinas diferentes, con leche o mantequilla y azúcar o sal. El Ugali, un plato más sólido, se elabora con harina de maíz, igualmente mezclada a menudo con otras. Estos dos platos, bajos otros nombres, son alimentos básicos en gran parte del continente africano: pap (Sudáfrica), sadza (Zimbabue), nshima (Zambia), tuwo u ogi (Nigeria), etcétera
  • Phutu ​(Sudáfrica): una gacha tradicional bantú que se suele comer con frijoles, carne o gravy y que está hecha de mielie-meal.
  • Pease pudding (‘budín campesino’) o peasemeal (‘comida campesina’), hecho de guisantes secos y tradicionales de Inglaterra y Escocia.
  • Maicena con leche (Chile), papilla hecha con Maicena y azúcar disueltas en leche hirviendo.
  • Rubaboo, hecho con maíz y guisantes secos y grasa animal.
Gachas de patata
  • Comidas en Noruega. Es una pasta espesa, casi sólida, hecha de patata cocida mezclada con leche y cebada.
Gachas de cebada
  • Tsampa, una harina tostada, normalmente de cebada, comida en el Tíbet, a menudo mezclada con té y mantequilla.
Gachas de trigo
  • Cream of Wheat (‘crema de trigo’) o Farina.
  • Sémola con leche (Chile), papilla de sémola hervida en leche con azúcar y especias dulces.
  • Frumenty, gachas de trigo hervido comido desde la época romana, a veces con fruta o carne añadida.
  • Wheatena, marca comercial para las gachas de trigo integral.
  • Dalia, unas gachas simples hechas con trigo roto. Es un desayuno habitual en el norte de la India. Se cocinan con leche o agua y se comen con sal o azúcar añadida.
  • Upma, gachas de sémola frita tradicionales en el sur de la India, condimentadas con ghi (mantequilla clarificada), cebolla frita, granos de mostaza tostados y hojas de curry, acompañadas a menudo con verduras u otros ingredientes, como patatas, guindillas secas y fritas, coliflor frita y cacahuetes o anacardos tostados.
  • Mannapuuro (Finlandia), postre tradicional elaborado con sémola.
  • Gachas de crema agria (Noruega), hechas con harina de trigo cocida en crema agria con una textura muy suave y ligeramente líquida. Se sirven con azúcar, canela, carne curada o incluso huevo duro según las costumbres locales.
  • Gachas terciopelos o con mantequilla (Noruega), consisten en una generosa cantidad de roux hecho de harina de trigo y mantequilla, añadiendo leche hasta que puede servirse como unas gachas espesas.
  • Ulpo (Chile), Harina de trigo tostado mezclada con azúcar y leche o agua.
Gachas de arroz:
  • Arroz con leche, Arroz hervido en leche con especias dulces y azúcar.
  • Rizogalo (Grecia), unas gachas de arroz tradicionales cocinas en leche de cabra u oveja y servidas con espolvoreadas con canela.
  • Cream of Rice, una marca estadounidense de gachas de arroz, cocidas en leche o agua con azúcar o sal.
  • Congee, un plato de arroz cocido común en el este, sureste y sur de Asia:
    • Congee chino, que puede servirse con huevo centenario, huevo de pato en salazón, cerdo, cilantro, fideos wonton fritos o you tiao (tiras de masa frita).
    • Bubur (Indonesia y Malasia), del que existen muchas variantes regionales, como el bubur sumsum, hecho con harina de arroz cocida con leche de coco y servida con salsa de azúcar de palma, o el bubur menado, gachas de arroz mezcladas con varias verduras y tomadas con pescado salado frito y salsa picante (sambal).
    • Kayu (Japón), con sal y cebolleta.
    • Juk (Corea), con marisco, piñones, setas, etcétera.
    • Kao dom (Tailandia), con cilantro, huevos de pato en conserva, salsa de pescado, pimiento chile en tiras, brotes de mostaza encurtidos o repollo en salazón, escamas de pimiento rojo, etcétera.
    • Cháo (Vietnam), arroz, agua, caldo de ternera (cháo bò) o de pollo (cháo gà), jengibre, salsa de pescado, y servido a menudo con cebolleta, ensalada de repollo y palitos de pan frito.
    • Lugaw o arroz caldo (Filipinas), con azafrán, jengibre y a veces carne. Otros ingredientes menos comunes son el huevo duro, el pimiento, la guindilla, el puto, el lumpiang toge, el tofu, la salsa de pescado, la salsa calamansi, el toyo y la cebolleta. Es un plato callejero habitual.
Gachas de quinoa
  • Quinoa de Carretilla (Perú): Gachas de quinoa aromatizado con cáscaras de manzanas, cáscaras de piña, canela y clavos de olor. Disuelta en fécula de papa con trozos de fruta.
Gachas de mijo
  • Oshifima u otjifima, unas gachas de mijo perla que son un alimento básico del norte de Namibia.
  • Gachas de mijo (Oriente Medio), a menudo condimentadas con comino y miel.
  • Munchiro sayo, típicas de la gastronomía ainu (norte de Japón).
  • Milium in aqua, unas gachas de mijo hechas con leche de cabra que se comían en la Antigua Roma.
Gachas de sorgo
  • Tolegi, almuerzo típico del verano en Nueva Guinea.
  • Tuwo u ogi (Nigeria), que también pueden hacerse con maíz.
Gachas de centeno
  • Rugmelsgrød (Dinamarca), una cena tradicional de la isla de Bornholm, hechas con centeno y agua.
  • Ruispuuro (Finlandia), desayuno tradicional.

Gruel

Receta consistente en algún tipo de cereal (harina de avena, trigo o centeno, o también arroz) cocido en agua o leche. Es una versión más clara de las gachas, que a menudo se bebe más que se come e incluso puede no necesitar cocción. Históricamente el gruel, hecho a menudo de mijo o cebada, o en épocas de hambruna con harina de castaña e incluso de las bellotas menos tánicas, ha sido un alimento básico de la dieta humana, especialmente entre los campesinos. Los plebeyos romanos comían solo el gruel básico de la época clásica, complementado con aceite, la más humilde verdura y pescado salado.

En la Edad Media los campesinos podían evitar el diezmo cobrado normalmente en especia, por el grano molido en el molino del terrateniente, asando el cereal, para hacerlo digerible, y machacando pequeñas cantidades en un mortero casero y, en lugar de cocer la pasta resultante en el hogar, remojándola en un caldero con agua o, si podían permitírselo, leche.

El gruel de maíz fue en tiempos una de las principales fuentes de alimento para muchos pueblos mesoamericanos, como los mayas y los aztecas. El atole era una receta de maíz molido que a menudo se condimentaba con pimiento chile y sal. Podía consumirse o beberse como una importante fuente de calorías y para calmar la sed.

Sopas y caldos

Puedes hacer sopas con cualquier ingrediente que tengas a mano. Lo importante serán también los aliños que le agregues.

Caldo con sobras de verduras

Ingredientes
  • Sobras de diferentes verduras: Piel de cebolla, tallos y hojas de apio, cáscara de zanahoria, tallos de champiñones, hojas y tallos de perejil y cilantro. Evita las sobras de coliflor, repollo y brócoli, ya que estas amargarán tu caldo de verduras.
  • 5 dientes de ajo.
  • Aceite de oliva.
  • Una cebolla grande.
  • Dos zanahorias completas.
  • 8 tazas de agua.
  • 2 hojas de laurel.
Preparación

Junta los restos de una semana, guardándolas en un bolsa en el congelador.

En una olla fríe los ajos, la cebolla y las zanahorias picadas con aceite de oliva, más o menos por 5 minutos. Agrega todas las sobras de verduras, las tazas de agua y las hojas de laurel y deja hervir.  Cuando haya hervido, sigue cociendo a fuego lento, por 45 minutos. Deja enfriar tu caldo de verduras y coloca en frascos si es que lo vas a utilizar en los próximos tres días, sino, colócalo en bolsas de plástico y guarda en el congelador.

Caldo de huesos

Ingredientes
  • Restos de huesos de pollo, costillar de cerdo o huesos de vacuno
  • Cebolla
  • Ajo
  • Sal y Pimienta
Preparación

Cocina los restos en agua con el ajo, cebolla picada y sal y pimienta durante al menos 12 horas. Es un proceso lento, pero la paciencia es definitivamente una virtud con un buen caldo de huesos; de hecho, cuanto más tiempo mejor.

Sopa de ajos

Utiliza pan añejo, algunos ajos, tomate y aceite. Pon en un sartén con aceite los ajos y fríelos. Cuando estén dorados, agrega el tomate y luego el pan en rebanadas. Cuando estén bien sofritos, agrega un litro de agua y sal y cocina un poco más. Antes de servir, puedes agregarle algo de comino y ají de color.

Sopa de Cebolla

Ingredientes
  • 1,5 lt de caldo de vegetales con base de zanahoria, puerro y cebolla
  • 12 rebanadas de pan tostado añejo
  • Queso Rallado
  • 1 diente de ajo
  • 3 cebollas
  • aceite de oliva
Preparación

Prepara el caldo: Corta trozos bien pequeños de todos los ingredientes. Sofríe en un sartén y luego añade el caldo y deja que se cuezan todos los ingredientes, al menos 20 minutos.

Corta las cebollas en trozos pequeños, saltealas en un sartén con aceite de oliva hasta dorarlas. Añade el caldo y deja cocer por 25 minutos.

Unta las rodajas de pan en el ajo y fríelas en un sartén con aceite de oliva. Luego añade el pan a la cazuela. Por último, agrega un poco de queso rallado sobre el caldo y gratinalo en el horno por unos 5 minutos.

Opcionales: puede agregar un chorrito de vino blanco y una cucharadita de mantequilla a la preparación para mayor sabor. Si pones una cucharadita de harina, la sopa tendrá más cuerpo.

Pantrucas

Una receta chilena que puede tener muy pocos ingredientes.

Frutas

Los restos de las frutas también pueden utilizarse para preparar algunas comidas.

Jalea o Jarabe de Fruta

Ingredientes
  • 1.200 gramos de cáscaras y semillas de un tipo de fruta, por ejemplo: membrillo, manzana, pera.
  • 2 litros de agua.
  • 300 gramos de azúcar.
  • Zumo de un limón.
Preparación

Hervir durante 45 minutos las cáscaras y las semillas con el agua. Filtrar el líquido obtenido a otro recipiente con una tela de algodón sobre el colador. Agregar azúcar y zumo.

Continuar cocinando y espumando hasta obtener la consistencia de “hilo fuerte”. Dejar enfriar. Poner en botes esterilizados. Puedes agregar algunas especies para lograr otros sabores:

  • Manzanas – Canela
  • Naranjas – Agua de azahar
  • Ciruelas – Clavo de olor y/o bayas de pimienta
  • Pera – nuez moscada
  • Nísperos – Jengibre

Queque de Plátano

Ingredientes
  • Plátanos negros y remaduros
  • 4 cucharadas de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, o aceite
  • 1 taza de azúcar granulada
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • pizca de sal (omitir si usan mantequilla con sal)
  • 2 tazas de harina sin polvos de hornear
  • 2 cucharaditas de polvos de hornear
  • 1 taza de leche
Preparación
  • Precalentar el horno a 180C.
  • Enmantequillar y luego enharinar un molde de queque (8-10 tazas de capacidad), golpearlo de cabeza un par de veces para botar el harina sobrante.
  • En un bol amplio batir con un tenedor la mantequilla y el azúcar hasta que se forme una pasta, agregar un huevo, revolver con movimientos circulares hasta que obtengan una crema, agregar el otro huevo, repetir.
  • Agregar la pizca de sal y el plátano molido. Revolver bien.
  • Agregar 1 taza de harina y los polvos de hornear revolver gentilmente con movimientos circulares unas 5 veces.
  • Agregar la leche y seguir revolviendo hasta obtener una crema.
  • Agregar el harina restante y revolver gentilmente hasta que se incorpore. No revolver demasiado para que no les quede duro el queque, si quedan algunos grumos no importa.
  • Volcar el batido en el molde y hornear por 35-40 minutos hasta que este dorado y al enterrar un palito este salga limpio.
  • Dejar enfriar fuera del horno por 10 minutos, desmoldar.

Cáscaras de limón o naranja

Lávalas bien, luego rállalas y congélalas en pequeñas porciones. Tendrás ralladura de limón para preparar queques, galletas, agregarlo a tus ensaladas, aromatizar diferentes preparaciones como pollo al horno o algún pescado. También puedes aprovechar la cáscara entera para infusiones de limón o agregándola al té.

Fruta picada

Para que no se oscurezcan, prepara un almíbar ligero y baña con él la fruta.

Carnes

Junta los restos de carnes, raspando los huesos. Usa esos restos para preparar unas ricas sopas tipo carbonadas, o bien las puedes congelar y agregarlas luego a alguna salsa boloñesa, a una pizza, lazaña o arroz. También puedes picar el pollo o la carne sobrante y úsala para unas croquetas.

Jerky

Carne deshidratada y sazonada. Elige cortes libres de grasa (ya que se pone rancia) y pasalos por sal, polvo de ajo y de cebolla. Luego pon las tiras de carne a secar. Este puede utilizarse en cualquier preparación que requiera carne desmenuzada o picada, o también para algún caldo.

Ajiaco

Ingredientes
  • 300 grs de carne asada, puede ser más
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cebolla grande o 2 cebollas medianas
  • 4 papas medianas
  • 2 ajos
  • 1 trozo pequeño de pimentón rojo
  • Orégano, ají color, merkén
  • Sal y pimienta
  • Un huevo por persona
Preparación
  1. Cortamos la carne en tiras y las papas a lo largo (en juliana). Reservar.
  2. Se corta la cebolla en pluma y se coloca en una olla con el aceite, se fríe por unos minutos, luego agregamos el ajo y el pimentón. Enseguida añadir la carne y los aliños (sal, pimienta, ají color, orégano, merkén). Luego se echan las papas y finalmente agrega el agua.
  3. Se cocina por unos 20 minutos.
  4. Mientras tanto podemos pochar el huevo o simplemente cocinarlo por 10 minutos en agua hervida.
  5. Se sirve en un plato hondo y se puede optar por colocar el huevo al principio o al final. Luego el caldo y resto de ingredientes. Se coloca encima perejil picado y merkén (optativo).

Otros alimentos

Algas

Si tienes la suerte de vivir cerca del mar, hay algunas algas que se pueden consumir en distintas preparaciones: cochayuyo, ulte, chicoria de mar, luche.

Bebidas sin gas

Utiliza el líquido sin gas para hacer cubitos de hielo y enfriar otras bebidas.

Café de trigo

Puedes hacer un café sin café, tostando semillas de trigo. Puede prepararse con otros cereales también.

Las sobras

Con las sobras de las comidas, puedes preparar nuevos platos. Es importante que esto sea realizado lo antes posible, ya que sin refrigeración, los alimentos se dañaran muy rápido. Aquí les dejo algunos consejos para maximizar el uso de las sobras.

Guarda los restos en recipientes hermético o bien envueltos. Si no alcanza para una comida, puedes juntar los restos de varias comidas. Consúmelo lo más pronto posible. Si es poca, puedes usarlo para alguna otra receta.

Congelar puede ser difícil si no hay electricidad. Si tienes congelador, puedes congelar caldo o guisos. Recuerda no llenar el recipiente o puede explotar al expandirse al congelarse.

Desgrasa los caldos antes de congelar, ya que se ponen rancios al descongelarse. Lo más fácil es enfriarlos y dejar que la grasa se forme en la superficie. Ahí es fácil de retirar.

No agregues mucha sal. Siempre puedes agregar después.

Si tienes mucha fruta o verdura y no alcanzas a consumirla antes que se dañe, puedes hacer conservas o mermelada.

Si te sobran claras de huevo, se pueden congelar para usarlas en otras recetas.

Si te sobran yemas, al congelarlas enteras se quedan duras, por lo que recomendamos que previamente las batas ligeramente sin que espumen y añadas sal o azúcar dependiendo de la receta que vayas a elaborar posteriormente. Para recetas dulces como bizcochos o magdalenas le debes añadir 15 g de azúcar por cada ½ litro de huevo. Si es para recetas saladas como tortillas puedes utilizar 5 g de sal por cada ½ litro de huevo.

Psicología en la Supervivencia

Las situaciones de supervivencia no sólo afectan física y económicamente. El aspecto psicológico de víctimas y supervivientes es vital, y en una situación de emergencia, puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Como regla general, mientras más fría, atenta y calmada se mantenga la mente, mejor se puede pensar y resolver una emergencia, con el fin de salir vivo de ella.

Algunos de los aspectos que afectan la sicología del superviviente son:

  1. Soledad: en una situación de catástrofe o una pandemia, hay muchas posibilidades que quedemos o debamos estar aislados. El ser humano es un individuo social y gregario. No está acostumbrado a no interactuar con otros, y eso puede llevar a generar trastornos graves del ánimo.
  2. Culpabilidad: las situaciones de supervivencia generan caos, tragedias y pérdidas humanas. Los supervivientes puede sentir culpabilidad por estar vivos y por haber perdido a sus amigos y familiares. Si no se maneja de forma positiva, puede haber pérdida del deseo de vivir.
  3. Ansiedad y miedo: Es normal que aparezcan en una catástrofe. Si son bien manejadas, el miedo agudiza los sentidos, nos mantiene alerta y nos prepara para la lucha, facilitando la supervivencia. Pero si no logra controlarlas, la ansiedad y el miedo llevan al pánico, que puede paralizar, dificultar la toma de decisiones, y puede llevar a conductas inadecuadas para la sobrevida (agresividad, crisis de pánico, stress postraumático). La ansiedad y el miedo pueden estar gatillada por:
    1. Dolor, Enfermedad o muerte:
    2. Incertidumbre y falta de control: no saber que va a pasar, que ha sucedido con familiares y amigos, no poder controlar la situación, son causas de ansiedad.
    3. Medio ambiente: el frío, la lluvia, largas caminatas, insectos, animales salvajes y otros humanos violentos pueden generar miedo y ansiedad.
    4. Carencia de agua y alimentos es una gran fuente de stress.
    5. Fatiga: las situaciones de supervivencia pueden durar días, semanas y hasta meses. Hay que estar bajo alerta las 24 hrs del día, y muchas veces se produce insomnio.
    6. Aislamiento: ya mencionado en el primer punto.
  4. Frustración: en situaciones de supervivencia, todo puede salir mal, una y otra vez, lo que generará frustración en los supervivientes. El estado de frustración llevará a la irritabilidad fácil, a cometer actos impulsivos potencialmente riesgosos, a la agresividad y comportamientos irracionales, y a una desesperanza cada vez mayor. A la larga, podría derivar en depresión y ausencia del deseo de sobrevivir. Hay que evitar los pensamientos derrotistas, y pensar que, poco a poco, todo irá saliendo cada vez mejor.
  5. Depresión: En supervivencia, es frecuente experimentar tristeza o desesperanza, lo cual no es negativo por si sólo y si es momentáneo, ya que pueden impulsar nuestro deseo de sobrevivir con mayor fuerza. Sin embargo, todas las situaciones ya mencionadas pueden llevar a los supervivientes a perder el deseo de vivir a la larga. La frustración y la ira permanente vuelven a la víctima cada vez más irritable a medida que van fracasando sus intentos de sobrevivir, hasta el momento en el que se derrumba física, mental y emocionalmente. El superviviente cae en una espiral de depresión, derrota y pensamientos suicidas como “este es el final”, “no se puede seguir viviendo así”, o “ya no hay nada más que hacer”. Ante la situación cada vez menos esperanzadora, es posible que algunos supervivientes vean el suicidio como la única salida.

No hay un manual para evitar problemas sicológicos en situaciones de supervivencia, pero el siguiente es un listado de medidas que pueden mejorar la preparación sicológica ante la catástrofe:

  1. Saber que podemos estar envueltos en una situación de supervivencia en cualquier minuto: ya sea un terremoto, una erupción volcánica, un apagón en la ciudad, un accidente de tránsito o en avión. Incluso la caída de un meteorito en el planeta o una pandemia. Cualquiera sea la causa, las catástrofes o las situaciones de supervivencia están siempre a la vuelta de la esquina. Saberlo ya nos pone un paso más adelante que cualquier otro mortal.
  2. Estar preparados: luego del paso uno, estar preparados nos ayuda psicológicamente. Sabemos que tenemos nuestro EDC siempre a mano, nuestra familia conoce el plan de emergencia, contamos con algunas provisiones para días o semanas, nuestro estado físico es el adecuado, y lo principal, nuestros conocimientos están a mano. Eso permite tener cierta tranquilidad ante lo que se viene.
  3. Conocernos a nosotros mismos: saber como respondemos ante la emergencia es vital. ¿Nos bloqueamos? ¿Nos irritamos y hacemos cosas sin pensar? ¿O nos mantenemos calmados y con la mente fría?  ¿Tenemos capacidad de ajustarnos y adaptarnos a la situación? ¿Tienes resiliencia y puedes enfrentar situaciones adversas? Teniendo claro como somos, nos permitirá predecir nuestras respuestas y enfrentar de mejor manera la situación de supervivencia.
  4. Actitud positiva y adecuada a la situación: la voluntad de sobrevivir es lo que te mantendrá con vida. Si estas sólo para salir adelante, o si estás acompañado para colaborar en el fin de sobrevivir.
  5. Mantener la mente ocupada con trabajos en pos de la supervivencia: eso permitirá mantener lejos de la mente la desesperanza, la frustración y la depresión. Eso incluye hacer deporte y mantenerse saludable.
  6. Tener alguien con quien conversar y entretenerse: como ya he mencionado, en equipo es más fácil sobrevivir. El ser humano no es un animal solitario.
  7. Mantener el buen humor y el optimismo: Reírse de uno mismo, incluso de situaciones adversas y complejas, como muerte de amigos o familiares, lesiones graves, etc, ayudan a mantener la actitud positiva personal y del grupo. El humor es un buen antídoto contra el estrés, la ansiedad y el miedo.
  8. Darse algunos “regalos”: tener un buen lugar donde dormir, algún alimento que suba el ánimo de vez en cuando (chocolate, café, alcohol) y una ducha caliente, también serán de gran ayuda para mejorar el estado mental.
  9. Saber adaptarse, reorganizarse y establecer un nuevo plan de acción: si la situación no resultó como se tenía planeado, es importante cambiar de estrategia y repensar los pasos a seguir. Repetir una y otra vez lo mismo sólo nos llevará a frustración e irritabilidad. Una buena manera de avanzar es establecer metas intermedias más pequeñas y fácil de acometer que un gran plan más complicado. Nuestra creatividad también es un arma que nos permitirá salir adelante.
  10. Vencer el miedo: al fin de cuentas, la situación de supervivencia nos pondrá siempre en riesgo de morir. Ese es el miedo que deberemos superar. Debemos entender que es una respuesta normal que, bien usada, permitirá salir vivos de la situación. Usar la lógica y sensatez, evitando que la imaginación nos juegue malas pasadas: la oscuridad y los ruidos son sólo eso, los animales salvajes no atacan al ser humano en condiciones normales, etc. Si no controlamos el miedo, nos ganará la batalla y no saldremos de ella.

Errores comunes en la preparación ante catástrofes

Sobrevivir a una situación de catástrofe requiere una preparación previa, una mentalidad entrenada durante el suceso, y bastante suerte. No es fácil empezar la preparación y tampoco entrenarse mental y físicamente. Siempre que uno comienza en el tema, cometerá errores que nos harán perder tiempo y dinero. Con el fin de minimizar ambos, les dejo un listado de los errores más comunes que se cometen en la preparación para catástrofes.

  1. No prepararse: es el error más común, creer que somos inmunes a cualquier catástrofe o que ellas simplemente no ocurrirán.
  2. No preocuparse de problemas médicos antes de la catástrofe: simple, hay que estar sano. Cualquier enfermedad que no hayas controlado será más difícil de evaluar y manejar después de una catástrofe. No habrán doctores, hospitales ni medios de diagnóstico. Dolores de espalda o rodillas afectarán tu respuesta de supervivencia y será más complicado sobrevivir. No aplaces visitas ni controles médicos, vigila factores de riesgo (obesidad, diabetes, presión alta, miopía). También aplica para tu dentadura en buen estado con visitas al dentista.
  3. Reutilizar tapas de frascos de conservas: Es cierto que algunas pueden estar en buenas condiciones de ser reutilizadas, pero más de una estará dañada y evitará que se genere un sello hermético, con lo cual perderás una parte importante de tus conservas. Si vas a prepararte para largo tiempo, recuerda incluir un stock importante de tapas nuevas.
  4. Comer nieve: la nieve no sólo es agua destilada, sin minerales. Además está fría y perderás gran parte de tu energía en mantener el calor corporal. Debes derretirla antes de tomarla, e idealmente agregarle algo de sal.
  5. No almacenar los alimentos en lugar fresco y seco: los alimentos se dañan por el calor, por los cambios de temperatura y por la humedad. Recuerda que debes almacenarlos en un lugar lejos de la luz solar, donde no haya calor ni humedad e idealmente la temperatura permanezca estable todo el año.
  6. Almacenar poca agua: es un error habitual, ya que almacenar comida es bastante más simple que almacenar agua. Sin embargo, recuerda que podemos pasar varios días sin comer, pero no más de 3 días sin beber agua. Además, necesitamos mucha más agua para beber y cocinar. Si tienes provisiones para tres meses, recuerda almacenar agua para más o menos el mismo tiempo.
  7. Debatir o no debatir con otros sobre la preparación: por un lado, contar a otros tus recursos y provisiones, puede hacer que en el momento de la catástrofe lleguen a tu refugio aquellos que no se prepararon y te utilicen tus recursos (o peor, te los roben). Un dicho preparacionista dice que ojalá nadie sepa lo que tienes. Sin embargo, en caso de catástrofe, siempre es mejor contar con gente preparada igual que tu, con quien discutir estrategias y compartir e intercambiar provisiones. Por ello, es bueno convencer e introducir en el tema de prepararse para una catástrofe a otros, familiares, amigos y vecinos.
  8. Aislarse: un plan que muchos hacen en una catástrofe es irse a vivir lejos, a un refugio aislado, lejos de los centros urbanos y del riesgo que suponen las masas de gente no preparada y violenta. Sin embargo, y como menciono en el punto anterior, muy pocos comprenden que la supervivencia es mayor cuando trabajas en equipo. Debe ser un grupo colaborador y que permita cubrir las falencias personales de cada uno. Algunos tendrán fuerza, otros sabrán cultivar, otros tendrán conocimientos médicos. Por otro lado, aislarse en un lugar lejano impedirá el acceso a comunicaciones y a provisiones que hagan falta. A menos que tengas todo cubierto, siempre deberás volver a la ciudad a buscar papel higiénico por ejemplo, y hacer eso desde muy lejos será complicado (en tiempo y en combustible).
  9. Comprar artículos innecesarios: como cualquier principiante, intentarás comprar todo lo que se te ocurra que puedas necesitar. Con recursos limitados, conseguirás equipos de calidad baja, que cuando vayas a utilizar estarán dañados o simplemente tendrán una vida útil muy corta. Como sugerencia, al empezar, resiste la tentación de comprar lo primero que veas. Estudia, lee y has un listado de lo que vas a necesitar. Después, junta el dinero y consigue el mejor equipo que puedas comprar, que dure años (idealmente descarta productos chinos de baja calidad). Recuerda ver varios lugares y conseguir varios presupuestos, para obtener los mismos productos pero por menor precio. Usualmente las tiendas más conocidas y con mayor publicidad, venden los productos a mayor precio.

Con el paso del tiempo, irás teniendo más conocimientos, pero de igual forma cometerás otros errores:

  1. Obsesionarse: la preparación es un estilo de vida, no un fin. Recuerda que tienes familia y que la vida es ahora. Tal vez la catástrofe nunca llegue y perdiste tu vida mientras tanto.
  2. Descuidar otras áreas: como bien dije, muchos juntan alimentos y provisiones, pero olvidan acumular bastante agua. Otros mantienen un buen refugio, pero olvidan la seguridad de lo que tienen. O, descuidan su salud y apenas llega la catástrofe, se dan cuenta que están enfermos de algo podrían haber prevenido o que su estado físico es deplorable.
  3. Olvidar reponer y cambiar las provisiones: algunas cosas se dañan, otras vencen. Debes mantener un cambio constante en tus provisiones para que cuando sea necesario utilizarlas estén buenas.
  4. Mantenerse como lobo solitario: aunque la idea de ser Rambo o Will Smith en “Soy Leyenda” o algún personaje similar se vea atractiva, las posibilidades de sobrevivir son mucho mayores en una comunidad. Puedes tener un huerto, o defender el refugio de mejor manera o tener quien te cuide cuando estás enfermo.
  5. Pensar que las armas son lo principal: hay preparacionistas que creen que su única necesidad para la catástrofe será un arma de fuego o un cuchillo…hasta que se dan cuenta que no tienen a quien robarle nada o alguien más fuerte les roba el arma y el cuchillo.
  6. Primero refugio, luego agua, al final comida. El frío puede matarte en algunas horas, por lo que el refugio siempre será lo más importante. El agua es lo segundo más importante. Por ultimo, puedes pasar varios días sin comer y no tendrás problemas.
  7. No llevar tu EDC todo el tiempo. Lo ideal es que el EDC sea pequeño, ya que si ocupa mucho espacio, estarás tentado a dejarlo en la casa. ¿Y cuál es la gracia de tener un EDC que no ocupas?
  8. Juntar provisiones y equipo, sin tener un plan de emergencia
  9. Tener un plan pero no ponerlo en práctica.