Sobrevivir a un caos social y económico

En un post anterior, hablamos de cómo lograr salir vivos de una situación de caos social, pero enfocados en el evento agudo, es decir, los primeros momentos, cuando existe descontrol, vandalismo, violencia, y las fuerzas armadas intentarán reprimir dichas manifestaciones.

Pasado ese momento, que puede tener una duración muy variable, desde días a meses, incluso años y llevar a una guerra civil, la situación no será la mejor. Muy frecuentemente seguirá un caos económico debido al daño en empresas, medios de transporte y dificultad en las importaciones. El desempleo aumentará y con ello la delincuencia. Habrá más gente viviendo de allegados o en la calle, y muchos productos podrán desaparecer o haber un desabastecimiento severo. Habrán colas y racionamiento. Los recursos básicos para el hogar, como agua, electricidad, gas y otros combustibles, podrán verse interrumpidos.

Con un escenario como ese, la preparación será muy importante. Sin embargo, todo dependerá de la duración de la crisis social y económica. En Venezuela, algunos preppers se adelantaron a la situación que se venía con Chávez y lograron abastecerse para un año. Sin embargo, al día de hoy, llevan más de 20 años y no hay a corto plazo posibilidades de solución, por lo que todo su abastecimiento ya no existe. Sirvió, por supuesto, el primer año, pero ¿qué hacer después?

La solución no es perfecta. Mayor preparación es vital.

Evita tener deudas y si puedes, ten recursos económicos de emergencia: Uno de los principales problemas del caos social y económico es la pérdida de empleos. Ello lleva la suspensión de pagos de deudas y la imposibilidad de comprar alimentos y necesidades diarias. Es bueno contar con recursos para sobrellevar los malos momentos económicos: metales preciosos, dinero en cuentas en el extranjero, propiedades. Aunque las propiedades son una forma de inversión y ahorro a largo plazo, en una crisis económica no son fáciles de liquidar, y dependiendo de la crisis política y social, pueden perderse (por ejemplo, un estado socialista/comunista que elimine la propiedad privada de la tierra). Lo importante es no tener todos los ahorros en una sola canasta, sino que diversificados: dinero en efectivo en la casa, depósitos en el banco, algo de metales preciosos, dinero en el extranjero. El dinero en efectivo no debe ser más que para 6 meses, debido al alto riesgo de devaluación en las crisis económicas. En cuanto a los metales, se debe tener cuidado, ya que en una crisis mundial, el precio también se ve afectado (aunque de menor manera que el dinero). Aunque uno podría pensar que el oro es un buen metal para guardar, aparentemente la plata es más fácil de liquidar en una situación de caos, al ser más barata.

Abastecerse para varios años: El problema de esto es la necesidad de espacio de almacenaje de buenas características (sin humedad y oscuro) y mantener un recambio continuo para evitar que se dañen. Además, dependiendo de las condiciones políticas y el gobierno, quienes acumulen pueden ser detenidos y juzgados como acaparadores. Mantén en la despensa ítems para trueque, especialmente equipos y herramientas. Si puedes contar con una fuente de agua potable alternativa y gratuita ayudará bastante.

Pasar bajo el radar: si cuentas con un terreno, debes ser autosuficiente, pero de una manera en que nadie sepa ni pueda detectarlo. Si no cuentas con espacio, piensa en cultivar en maceteros. Ojo con el material y equipo agrícola. Las gallinas, a pesar de ser un buen animal para criar, emiten mucho ruido y olor. Los conejos son otra buena opción. Recuerda siempre ser un hombre gris.

Preservación de los alimento: Aprende a preservar alimentos, incluyendo fabricación de cecinas, carnes y pescados ahumados, secos y salados. Recuerda tener frascos para preparar conservas y mermeladas. Cuando puedas conseguir algún alimento, debes tratar de procesar todo lo posible antes que se deteriore. Esto permitirá tener mayor diversidad de alimentos en tu despensa.

Conseguir y producir alimentos: El caos puede durar entre algunos días, semanas o hasta años. Saber donde conseguir alimentos y mejor aún, producirlos, será uno de los principales factores que permitirán salir victorioso de la situación. Puedes conseguir alimentos en mal estado y restos de alimentos en las ferias libres y vegas. Usualmente los botan a la basura o se les da a los animales. Si hay restaurantes, un buen lugar donde conseguir alimentos es al final del día, cuando eliminan lo que sobró durante el día. Los supermercados también eliminan alimentos vencidos. En algunas ciudades, puedes averiguar si existen comedores solidarios, usualmente asociados a alguna iglesia o centro comunitario. En ellos dan una o dos comidas al día, y a veces hasta lugares para dormir. Por último, cualquier basurero podrá tener muchos tesoros donde elegir. Mejor que todo lo anterior, es producir tus propios alimentos: una huerta, algunos árboles frutales, animales de granja como gallinas o conejos, pueden mantenerse en pequeños espacios. Aprovecha al máximo el jardín de tu casa. Aprende a pescar si tienes algún canal, rio o mar cerca. Si hay mar, puedes mariscar entre las rocas. Por ultimo, siempre puedes hacer trueque para conseguir algo para comer. En otro post, dejaré algunas “recetas de postguerra” con pocos ingredientes y trucos para aprovechar al máximo los pocos alimentos que puedas conseguir.

Eliminar todos los gastos superfluos: Debes vivir con el mínimo necesario. Suspende cuentas de telefonía e internet, TV cable, servicios online, suscripciones, etc. Evita ir a Restaurantes y Malls, donde te sentirás tentado a comprar. Cuando vayas al supermercado, hazlo con una lista de lo estrictamente necesario, y como sugerencia, anda después de almorzar, ya que hay menos tentación de comprar alimentos superfluos. Es un hecho comprobado que ir al supermercado con hambre uno termina comprando más comida de la que necesita, y snacks, dulces y galletas.

Tener un sistema energético alternativo: paneles solares, turbina eólica, e idealmente, un generador hidroeléctrico. Permitirá evitar cortes de energía, costos en cuentas, y por otro lado, puedes vender energía y obtener algunos recursos (por ejemplo, cargar baterías y celulares a los vecinos). Desafortunadamente, estos sistemas requieren una inversión en dinero antes de la catástrofe.

Ingresos alternativos: aprende a fabricar o reparar algo, o a vender algunos objetos. También puedes enseñar algo que sepas, como algún idioma, primeros auxilios, agricultura, etc. Si tienes conocimientos de medicina, costura, cocina, cuidado de niños o ancianos u otros, puedes ofrecer esos servicio. Otra opción es almacenar una despensa mayor y crear un minimercado de productos de necesidad. Cuidado con los saqueos en este caso. Y como mencionaba antes, puedes vender energía eléctrica si cuentas con fuentes renovables.

Equípate con herramientas: En un caos social y financiero habrá dificultad para conseguir herramientas y equipo de cualquier tipo: cizalla, picos, palas, sierras, hachas, cuerdas y cables, lonas, clavos, bolsas de basura grandes, cañas de pescar, linternas, extintores, kits de costura, radios. Puedes usarlas para trabajar (si tu estado físico lo permite), arrendarlas o vender el servicio. Incluso como elementos para trueque.

Prepara a tu familia: Que todos sepan los planes, de modo que puedan apoyar en cualquier tema que sea necesario. Tener gente poco preparada o que no apoye en situaciones de catástrofe es un peso que puede dificultar salir adelante en una catástrofe.

El vehículo: tener un vehículo es una ventaja en una situación de caos. Puedes movilizarte independientemente, llevar cargas de alimentos, trabajar como transporte privado. Sin embargo, también es un gasto, en mantención, permisos, combustible. Evalúa los pro y los contras de mantener el vehículo que tienes, si hay déficit de combustibles en el país, etc….y si no es absolutamente necesario, elimínalo. Puedes cambiarlo por una bicicleta, o un triciclo que te permite llevar carga y no consume combustible. Un caballo es posiblemente un buen vehículo de transporte en situaciones de caos, ya que no sólo permite movilizarte, sino que también aporta abono para un huerto y fuerza para mover cargas y un arado. Tiene el problema de requerir alimento y espacio donde tenerlo.

Emigrar: Finalmente, una salida alternativa y definitiva es abandonar el país y emigrar a un lugar seguro, como lo han hecho muchos extranjeros cuando la situación de su país se vuelve insostenible. Esto tiene muchos pros y contras, y dificultades. Lo principal es tener liquidez en las inversiones, para poder llevarlas a otro lugar antes que sea tarde. Recuerda tener siempre a mano y vigente tu pasaporte y contar con papeles de antecedentes limpios. No es bueno querer emigrar a un país y después no poder entrar en él porque habías sido expulsado o eres buscado en dicho país por la justicia.

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