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Como recolectar y almacenar agua

El agua es uno de los elementos vitales para el ser humano (y cualquier otro ser vivo). Sin agua en 3 días, dependiendo del clima, podrías estar muerto. Ya tratamos en un post anterior como hacer potable el agua y como ahorrar agua. Ahora hablaremos de algunas técnicas para recolectar y almacenar el vital líquido.

Primero, y como siempre menciono, es importante adelantarse a las necesidades. Prevenir siempre será mejor que curar, y tener agua almacenada con tiempo será invaluable. Ya hablaremos de como almacenar el agua a largo plazo.

Las técnicas de recolección de agua podemos dividirlas en dos grandes grupos:

  1. De emergencia y a corto plazo
  2. De largo plazo

En la primera están los casos donde no hemos tenido la precaución de juntar agua antes del evento, o si nos perdemos en la naturaleza y no contamos con líquido. Será una recolección de pequeñas cantidades, suficientes para sobrevivir algunos días. En el segundo grupo, la recolección de agua a largo plazo, implica cierta preparación e inversión y nos permitirá recolectar y acumular grandes cantidades de agua.

Recolección de Emergencia

Este tipo de recolección sólo nos servirá en una situación de supervivencia en la naturaleza y nos permitirá recolectar una escasa cantidad.

  • Vapor condensado de plantas:
    • Envolver una rama o planta con una bolsa plástica o similar. Condensará la transpiración de la planta, la cual se podrá utilizar. Para mayor cantidad, repite en varias ramas o arbustos simultáneamente.
  • Rocío matinal:
    • Con un paño, genero o similar, recoge el rocío acumulado durante la noche en el pasto y otras plantas.
  • Destilación solar de líquidos (sudor, orina, aguas grises, agua de mar, etc):
    • Muchos sistemas donde el calor del sol evapora algún líquido no potable, lo hace condensar y acumula para su uso. Además de recolectar, permite potabilizar el agua en el mismo proceso.
  • Savia de plantas y frutos
    • Ojo con la savia tóxica de algunas plantas. Evitar cualquier savia lechosa.
  • Recolección de neblina
    • En zonas costeras, un sistema grande de este tipo puede permitir la recolección de una abundante cantidad de agua.

Recolección a largo plazo

Específicamente, me refiero a sistemas de recolección de agua de lluvia. Estos nos permitirán recolectar gran cantidad de agua en la época de lluvia, la cual debemos almacenar para épocas sin ellas. En menor medida, la perforación de un pozo de agua podrá ayudarnos, siempre que contemos con los recursos para realizarlo, especialmente en zonas sin napas subterráneas.

Los sistemas de recolección de agua utilizan normalmente los techos de construcciones y suelos impermeables (baldosa, cemento, piedra), los cuales dirigen el agua hacia zonas desde donde se filtra y recolecta el agua, la cual es posteriormente llevada a los estanques de almacenamiento.

Las ventajas de la recolección de aguas lluvias son:

  • Ahorro de agua potable, al utilizar el agua recolectada para aquellas necesidades de aseo, lavado y riego. El agua de lluvia sin tratamiento no es potable.
  • Uso de un recurso gratuito.
  • Contribución a la sostenibilidad y protección del medio ambiente, al permitir disminuir el consumo de agua de otras fuentes.
  • Disponer de agua en períodos de sequía.
  • Al ser agua destilada y no contener sales minerales, protege cañerías y aparatos de los depósitos de cal que se observan frecuentemente en el uso de aguas duras.
  • Evitan sobrecargar el sistema de aguas lluvias de la ciudad, evitando la erosión y posibles inundaciones.

Sin embargo, no todo son ventajas. Como ya mencioné, el agua de lluvia no debe considerarse potable, ya que al pasar por techos y canaletas, puede contaminarse con suciedad, tierra, deposiciones y orinas de pájaros y otros animales. Se debe potabilizar siempre antes de consumir.

En caso que pensemos sobrevivir a largo plazo, lo mejor será evaluar vivir en un lugar donde haya agua disponible permanentemente por un canal, vertiente o río. Esto no evitará tener que recolectar agua.

Almacenamiento a largo plazo

El almacenamiento a largo plazo puede ser en botellas, bidones o estanques, cada uno con mayores capacidades.

Es importante que el agua almacenada este limpia y no sea expuesta al sol, ya que producirá proliferación de algas. El recipiente de almacenaje no debe liberar sustancias tóxicas hacia el agua. En el caso de botellas y bidones, se necesitarán muchos, por lo que ocuparán bastante espacio en nuestra casa o refugio, y sólo serán utilizados para beber y comer, y en menor medida, higiene básica. En el caso de un estanque, estos pueden ser instalados bajo tierra, con lo que se evita su manipulación, contaminación, exposición al sol y el uso de espacio en el hogar o refugio, y por ello, podrán tener mayor volumen y se podrán usar en otras necesidades, como por ejemplo, el baño y el riego.

El cálculo del contenedor de agua debe realizarse en función del número de personas que viven en la casa, del tamaño del jardín o huerto que se quiera regar y cuanta autonomía se quiera tener.

Ya mencionados de forma general como recolectar y almacenar agua, es importante recordar que esta debe potabilizarse antes de poderse utilizar para beber. No hacerlo conlleva serios riesgos para la salud.

Como ahorrar agua

Con los cambios climáticos que se avecinan, el agua será un bien cada vez más escaso. Es posible que existan guerras e invasiones  por esta razón, y grandes desplazamientos de gente debido a la sequía que afectará a gran parte de mundo. Será necesario por lo tanto hacer un uso restringido del agua. A continuación les dejo un listado de consejos para ahorrar el preciado elemento.

Cocina

  • Deja correr el agua del grifo sólo para enjuagar los platos y cierra el grifo mientras los enjabonas. Si tienes la posibilidad, llena dos fuentes grandes con agua. Una úsala para lavar, y la otra para enjuagar. Puedes usar el mismo lavaplatos para enjuagar si tienes un buen tapón.
  • Evita que los grifos goteen cuando no los estás empleando.
  • Utiliza el lavavajillas sólo cuando esté completamente lleno y utilizando un programa economizador del agua.
  • Lava las frutas y verduras en un recipiente y no bajo el grifo abierto. Para descongelar alimentos puedes hacer lo mismo.
  • Utiliza el agua del punto anterior para regar las plantas.
  • Remoja las ollas y sartenes unos minutos antes de fregarlas para evitar el gasto desproporcionado de agua.
  • Ten agua fría en el refrigerador. No tendrás que esperar cuando abras el grifo a que salga fresca.
  • Cambia los electrodomésticos a unos que tengan la etiqueta A+++, sobretodo lavadora y lavavajillas.

Baño

  • Cierra el grifo mientras te afeitas o te lavas los dientes.
  • Al lavarte las manos, mójatelas y cierra la llave mientras te jabonas. Ábrela para enjuagarlas.
  • Apaga la ducha mientras te lavas el pelo.
  • Dúchate en lugar de bañarte y no estés demasiado tiempo bajo la ducha. De ser posible, reduce la duración un par de minutos. Un buen truco es poner una radio y usar una canción que dure justo ese tiempo.
  • Vigila que el tanque del inodoro no tenga fugas de agua. Controla también que la cadena se cierra al vaciarse el depósito.
  • Comprueba que todos los grifos tienen aireadores de agua.
  • Tira el papel higiénico y otras basuras en la papelera y no en el inodoro, evitando así el uso absurdo del mismo. No uses el WC de basurero. Eso también te evitará que se tape.
  • Instala un difusor o aireador de la ducha y reduce su consumo a la mitad sin darte cuenta.
  • Mantén una botella de uno o dos litros llena dentro del estanque del WC. Eso reducirá el volumen de agua utilizada cada vez que tiras la cadena y, además, tendrás agua disponible en caso que se corte (terremoto por ejemplo)
  • Puedes instalar un sistema de reciclaje que utilice el agua del lavamanos para llenar el estanque del inodoro.

Jardín

  • Riega el césped y las plantas por la mañana o por la noche, evitando las horas de mayor evaporación del agua. En invierno puedes disminuir el riego a una vez a la semana.
  • En otoño, no saques las hojas del jardín. Así el pasto debajo se mantiene húmedo y no necesitas regar.
  • Revisa fugas en grifos, mangueras, bombas de agua, estanques, etc. Al estar en el jardín es fácil que no nos demos cuenta si hay una avería.
  • Usa una escoba en lugar de la manguera para limpiar exteriores y barrer hojas.
  • Riega a mano las zonas pequeñas y con aspersores las de mayor tamaño. Programa estos últimos y úsalos de manera eficiente siguiendo los consejos del fabricante.
  • Puedes instalar un sistema de riego por goteo para arboles o algunas plantas
  • Ten el césped limpio de vegetación y de arbustos, sobre todo en zonas de pendiente y más complicadas de regar.
  • Usa plantas y árboles que requieran menos agua.
  • Instala un sistema de recolección de agua de lluvia.

Piscina

  • Evita la evaporación del agua tapando la piscina cuando esto sea posible. Así evitarás además que se ensucie y no tendrás que recurrir tan constantemente a aparatos de limpieza como limpia-fondos.
  • Comprueba que no hay fugas. Para ello, señala el nivel de la misma y, pasadas 24 horas, comprueba que dicho nivel es el mismo. Apaga el dispositivo automático de llenado mientras haces esta comprobación.

Otros

  • Evita lavar el auto. Y si lo haces, usa un balde, no la manguera.
  • Cuando laves ropa, hazlo con la carga máxima de la lavadora.
  • Mantén ropa para andar en la casa, que puedes usar más días sin lavarla, y otra sólo para salir, que así se mantendrá más limpia y tampoco será necesario lavar todos los días.
  • Frecuentemente revisa todas las llaves y artefactos que usen agua y asegurate que no hay fugas o gotean.

Tienes algunos otros consejos para ahorrar agua? Déjalo en los comentarios.

Como potabilizar el agua

En nuestra sociedad actual, creemos que es de lo más normal abrir la llave del agua en la cocina o el baño y que esta salga transparente y libre de gérmenes. Aunque no lo creamos, eso no es normal y requiere mucho esfuerzo. En una situación de emergencia, como inundaciones o terremotos, uno de los primeros problemas que se tiene es contar con agua potable. Si solemos subir cerros o salir a acampar, es frecuente verse en este problema: como conseguir agua y como hacerla potable.

El cómo conseguir agua lo trataremos en otra oportunidad, por lo que nos centraremos en como lograr que el agua que consigamos sea posible de beber.

El proceso de potabilizar el agua tiene dos fases principales:

  1. Filtración: en este paso logramos eliminar la mayor parte de las impurezas grandes que pueda tener, como arena, piedras, aceite, barro, hojas, etc.
  2. Potabilización: en este paso eliminamos gérmenes (bacterias, virus, protozoos) presentes en el agua, con el fin de poder beberla con seguridad, y no tener riesgos para la salud.
  3. Desalinización/Eliminación metales pesados y tóxicos: tercer proceso opcional, donde eliminaremos sal, metales y otros tóxicos.

Hay un tipo de sustancias en el agua que estos dos pasos generales no van a poder eliminar, por lo que dicha agua no será nunca bebestible a menos que realicemos algún tipo de tratamiento o manejo especial. Me refiero a los metales pesados, tóxicos y la sal. Para eliminar este tipo de sustancias, como la sal, el arsénico y otros productos tóxicos o venenosos, se requieren procesos industriales mayores, que difícilmente podemos lograr en la casa o en el cerro, por lo que no los trataremos en este texto.

Filtración

Este proceso, como decía, permite convertir un agua sucia y turbia en agua transparente y limpia, sobre la cual podemos trabajar después para convertirla en potable. Como veremos, hay sistemas que pueden realizar ambos procesos al mismo tiempo e incluso el tercero, de eliminar sal y tóxicos.

El sistema más simple de filtración es la decantación. Se toma una cantidad de agua y se deja reposar sin movimiento durante un período variable de tiempo. Con ello, las partículas pesadas como barro, arena, rocas y piedras se irán al fondo, mientras las livianas quedarán en la superficie, como hojas, trozos de madera, aceites. Después de este tiempo, bastará extraer el agua de la zona intermedia con cuidado y sin agitar, para lograr tener agua limpia. Una forma es aspirarla con una bombilla, o vaciarla lentamente en otro envase.

Otro sistema para eliminar material particulado grande es el uso de algún filtro, ya sea comercial o casero. Un sistema de filtro casero puede hacerse mediante una botella de plástico, en la cual se le ponen capas de algodón, arena fina limpia, carbón limpio, los cuales permitirán el paso del agua pero no de material contaminante.

Si no contamos con los materiales como para armar un filtro casero, podemos utilizar una simple camiseta o polera como cedazo para filtrar el agua. La suciedad quedará en la prenda y pasará exclusivamente el agua.

Potabilización (Esterilización)

Una vez que tenemos el agua clara y limpia, debemos someterla a algún proceso que nos permita beberla con seguridad de que no contiene virus o bacterias perjudiciales para nuestra salud. Es decir, hacerla potable.

Los métodos para esto son esencialmente tres:

  1. Hervir: el más antiguo de los métodos. Basta hervir el agua a 100º C durante 5 minutos para eliminar los patógenos que contiene. Se debe considerar la altura a la que nos encontramos, ya que en la montaña, a mayor altura, la temperatura a la cual hierve el agua es menor que a nivel del mar.
  2. Potabilización Química: mediante el uso de Cloro o Yodo, se elimina la mayoría (aunque no todos) los patógenos del agua. La dosis dependerá de la concentración de dichos elementos, pero para el Cloro que se vende en los supermercados como agente de limpiaeza, basta con dos gotas por litro de agua clara. Si el agua está turbia, aumentar a 4 gotas por litro. Se debe revolver el agua y dejarla reposar durante 30 a 60 minutos para eliminar el cloro y su característico sabor. En el caso del Yodo, se pueden usar Povidona Yodada 10% 4 gotas por litro. Dejar reposar 1 hora si está turbia y 30 minutos si es agua clara.
  3. Potabilización Ultravioleta: Mantener bajo la luz solar directa durante 12 horas la botella de agua de 1 o 2 litros.

Destilación

Por último, el sistema de destilación permite realizar los dos pasos anteriores de una vez, al evitarnos la necesidad de filtrar y potabilizar el agua. También permite eliminar varios, si no todos, los tóxicos y la sal contenida en el agua.

La destilación puede realizarse mediante el uso de fuego, hirviendo el agua y captando y condensando el vapor, o mediante el uso de la luz solar.

El agua destilada, como la nieve, puede consumirse sin grandes problemas. En caso de pérdida de sales minerales por sudoración, se puede agregar algo de sal y azucar.