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Sobrevivir a una balacera

A pesar de lo que se ve en la prensa, una balacera o tiroteo es una situación rara para el común de la gente. La probabilidad de estar en uno dependerá bastante del país y zona o barrio en que se viva o transite. Sin embargo, como estás van en aumento todos los años en el país, es algo que debemos estar familiarizados si pretendemos sobrevivir.

Algunos tiradores tienen un objetivo específico en mente: algún compañero de clases o profesor, algún sexo o raza. Sin embargo, la gran mayoría no tienen un blanco específico y le dispararán a los que vean moverse. Este tipo de situaciones comienza y termina en muy poco tiempo, por lo que esperar la ayuda de la fuerza pública será una pérdida de tiempo. En los 10 a 20 minutos que llegue la policía, el evento habrá terminado, el tirador habrá escapado y nosotros estaremos vivos o muertos, dependiendo de lo que hayamos hecho…y algo de suerte. En países como EEUU, donde esta situación es más frecuente, existen campañas y talleres al respecto.

Lo primero en un tiroteo es tener algo de suerte y estar atentos. Suerte para no ser las dos o tres primeras víctimas que reciben los primeros tiros. Y como bien ya aprendimos en otro post, nuestro nivel de alerta pasará de blanco (relajado) a un naranjo (alerta sin riesgo reconocido) y rápidamente rojo (alerta con riesgo reconocido) cuando escuchemos el ruido de los disparos. Recuerda que una mente tranquila piensa mejor que una en pánico y bloqueada.

Debes recordar estas tres opciones y en ese orden para sobrevivir:

  1. Huye: si en los primeros segundos ves una oportunidad de salir del lugar del tiroteo, hazlo rápido. Por ejemplo, estas al lado de una salida de emergencia.
  2. Escóndete: si no hay opción de huir inmediatamente, escóndete.
  3. Pelea: última opción.

Debemos diferenciar el lugar donde se está produciendo la balacera. ¿Estamos en un lugar cerrado o un espacio abierto? El primero nos dificultará escapar, pero nos da tiempo para escondernos. El segundo nos permite huir del lugar de los hechos, pero nos deja a la vista del tirador sin protección donde ocultarnos. Si estamos en una oficina o sala, lo primero es cerrar la puerta y apagar las luces. Se debe trancar la puerta por dentro y cubrirla con la mayor cantidad de muebles con el fin de evitar la entrada del atacante. Si la puerta se abre hacia afuera, eso sólo lo detendrá unos segundos, por lo que no será útil. Si oyes que el tirador se acerca, aléjate de las puertas y ventanas. Luego de estar a salvo en un refugio, recuerda poner en silencio tu teléfono celular, o idealmente apágalo. Incluso la vibración de los mensajes pueden alertar de tu presencia al atacante. En tercer lugar, debes improvisar algún arma. Puede ser cualquier palo, escoba, extintores, paraguas, lápices, tijeras. No des por sentado que alguien llamó a la policía. Hazlo en ese momento. Cuando tengas claro de donde provienen los tiros y la zona en que está el tirador, debes intentar escapar lo antes posible, sólo si tienes salidas que no pasen por el campo visual del tirador.

Si te encuentras con más gente, divídanse las tareas: alguien cierre y tranque la puerta, otros consiga armas y un tercero llame a la Policía. También debes animarlos a huir junto contigo en el caso que esto sea posible. Si corres con más gente, será más difícil que te apunten de manera individual, y tendrás una ventaja de fuerza si se enfrentan al tirador.

Si estas en un pasillo, debes buscar refugio en el primer lugar cerrado que encuentres y hacer todo lo anterior. Si no se logra reconocer de donde vienen los disparos, no corras porque puedes ir directamente hacia el atacante.

Si por malas decisiones o suerte, llegas a encontrarte cara a cara con el agresor, no se debe huir ni pedir clemencia, sino que atacar con la mayor violencia posible, idealmente entre varios. Puntos donde golpear: genitales, traquea, ojos y nariz. Es tu vida contra la suya. Los tiradores no suelen tener clemencia, menos con quienes ven como inferiores. Si tienes un extintor a mano, incapacítalo disparando el polvo directo a su cara, para luego golpearlo con toda la fuerza posible en la nariz y luego en la cabeza. No lo dejes tranquilo hasta asegurarte que no se levantará para dispararte mientras huyes. Si no tienes armas, trata de llegar hasta el tirador sin que te descubra. Toma el arma por el cañón, cubriendo el puerto de eyección con la otra (por donde sale el casquillo), y apunta hacia un lugar seguro. El atacante disparará el arma una vez, pero esta se trabará con el casquillo y ya no será útil. Para usarla se debe destrabar, lo que le tomará tiempo. Ahí podrás someterlo. Ojo que algunos tiradores van armados con más armas y cuchillos y usan chalecos antibalas. Asegúrate que no te atacará con otra arma.

No ataques al tirador si te dice que puede verte. A menos que te esté mirando directamente, lo más probable es que no te esté diciendo la verdad. Debes pelear sólo si la posibilidad de correr y esconderte no es una opción o si el tirador baja el arma.

Si el tiroteo se produce al aire libre, la situación es distinta. El tirador tiene mayor campo visual y hay pocos objetos donde ocultarse. Debes tirarte al suelo para desde ahí detectar desde donde vienen los disparos. Una vez hecho eso, puedes buscar donde correr para obtener algún tipo de cobertura. Una vez a cubierto, no levantes la cabeza ni te asomes para saber como esta la situación. Si no hay cobertura, lo mejor es quedarse en el suelo y hacerse el muerto. Existen tiradores que han disparado a los cuerpos de las víctimas para rematarlas, por lo que esto es el último recurso.

Cuando hablamos de cobertura, nos referimos al cualquier objeto que pueda detener los disparos. Obviamente dependerá del tipo de arma y su calibre, pero en general, paredes de ladrillo o concreto, árboles gruesos, vigas de acero estructural, escritorios gruesos, archivadores metálicos o similares son buenas coberturas. Puertas de madera, sillas o paredes de tabiquería no son buenas coberturas. Cualquier bala las atraviesa.

Cuando llegue la fuerza pública, ellos no saben quien es el tirador, o si es uno o varios. Mantén la calma, deja lo que tengas en las manos y ponlas arriba de la cabeza, sigue las instrucciones que te digan y no hagas movimientos bruscos. Dirígete por el lado donde llegó la policía, que es seguro, pero no corras hacia ellos. Saliste vivo de un tiroteo, no sería bueno recibir un disparo de la policía que no sabe si eres víctima o agresor. Una vez a salvo, informa a la policía todo lo que puedas saber del tirador, cuantos son, identidad, ropa que lleva, tipo de arma, si hay heridos.

En caso de haber víctimas heridas, deben dejarse ahí hasta que llegue la ayuda y el tirador haya sido neutralizado. Ponerse a rescatar gente puede que te convierta en un héroe, pero muchos héroes están bajo tierra. No se trata de ser valiente o no, sino de sobrevivir. Puedes leer sobre el manejo de heridas en otro post.

El hilo dental en supervivencia

Si vas donde tu dentista frecuentemente y cuidas tus dientes, de seguro conoces el famoso hilo dental. Un producto relativamente fácil de conseguir aunque algo caro (a menos que compres al por mayor en aliexpress), pero en una presentación muy cómoda. En este post no te hablaremos de lo que tu dentista te repite siempre: “usa hilo dental”, porque suponemos que lo haces ya que sabes su utilidad. En este post discutiremos otros usos del hilo dental, enfocado a una situación de supervivencia, y que son la razón de incluirlo siempre en tu kit de supervivencia. Ten siempre en cuenta que un hilo dental normal soporta una carga de 2,9 kg de forma simple, 4,5 kg en doble hebra, 9,7 kg en cuadruple y 8,4 kg como cadeneta. Pueden ver un experimento muy simple y sencillo en este video. ¿Sabía que el hilo dental actualmente se hace de nylon, pero que su nombre de seda dental está dado porque originalmente era fabricado en seda?

  1. Para pescar: Si estás cerca de un curso de agua, y cuentas con algo de hilo, puedes armar un sistema de pesca con un anzuelo (pesca con linea de mano, con espinel). Si andas con bastante hilo dental, puedes construirte una red de pesca.
  2. Colgador de ropa: puedes dejar tu ropa secando en un colgador construido con seda dental, aunque recuerda el peso máximo que soporta el hilo dental. Si quieres colgar objetos más pesados, debes fabricar una cuerda antes.
  3. Encender fuego: con un cordín puedes encender fuego mediante un sistema de arco para generar la fricción.
  4. Fabricar cuerda: puedes fabricar una cuerda para muchos usos pesados como una escalera, atar, levantar o arrastrar objetos. Para ello debes hacer una cuerda de múltiples filamentos de hilo dental, ya sea trenzando o torciendo varios hilos entre sí. Esta nueva cuerda puedes trenzarla o torcerla con otras para fabricar un cordín aún más grueso y resistente.
  5. Uso en primeros auxilios: en primeros auxilios, el hilo dental sirve de varias formas:
    1. Asegurar un cabestrillo o una férula luego de una fractura o esguince. En los dedos, se utiliza fijar el dedo dañado al dedo sano contiguo.
    2. Suturar cortes y heridas: recuerda que primero debes esterilizar el hilo dental de nylon. También necesitas una aguja para suturar.
  6. Fabricar trampas: aparte de una red de pesca, con un hilo dental puedes fabricar varios tipos de trampas para cazar pequeños animales o aves.
  7. Yesca: si tienes hilo dental encerado, puedes servirte de él para hacer yesca y encender fuego. Corto trozos de hilo y desármalo en finas hebras.
  8. Sistema de Alarma: Amarrando varias latas a un sistema de gatillo con hilo dental, e instalándolos en el perímetro, puedes generar una alarma casera.
  9. Para cortar: Puedes cortar una torta simétricamente con el hilo, también queso o pan, y con harta paciencia, podrías cortar otros materiales usando el hilo dental como una sierra (por ejemplo, fruta)
  10. Improvisar una lanza: amarrando un cuchillo a un palo largo, podrás tener una lanza para defensa, o para cortar fruta sin subirte a los árboles.
  11. Crear un arco: Con suficiente hilo dental, puedes crear una cuerda, con la que puedes crear un arco para cazar.
  12. Coser botones y ropa: tal como sirve para suturar heridas, con hilo dental puedes coser algunos botones y desgarros de la ropa.
  13. Cierra una maleta o una carpa: No será como un candado, pero si le amarras hilo dental a los cierres, dificultará la entrada a la carpa o abrir la maleta. También podrás saber si alguien entró o te revisaron la maleta.
  14. Anudarte los zapatos: en caso que tus cordones se rompan o los necesites para otro uso, puedes amarrarte los zapatos usando hilo dental.
  15. Sellar una gotera: si no tienes cinta tipo teflón, puedes utilizar el hilo dental.
  16. Construir refugios: luego de crear algunas sogas o cordines, puedes fabricar algunos refugios sencillos, anudando ramas, alguna lona, etc.

Como puedes ver, un simple hilo dental te puede salvar en muchas situaciones, sin ocupar mucho espacio en tu kit. No dudes en colocar dos o tres unidades en tu kit de supervivencia.

Modelo de vida

No supongas

No des nada por supuesto. Si tienes dudas, acláralas. Si sospechas, pregunta

Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu alma y no tienen fundamento

Honra tus palabras

Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.

Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.

Haz siempre lo mejor

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada. Hacer algo sin esfuerzo es pérdida de tiempo y muchas veces tener que repetirlo.

No tomes nada personal

En la medida que alguien te quiere lastimar, ese alguien se lastima a si mismo. Pero el problema es de él y no tuyo.

Trata como te gustaría ser tratado

Nunca le hagas a alguien algo que tu no quieres sufrir. Trata a todos del mejor modo, como te gustaría ser tratado.

Vive y aprende

Vive como si fueras a morir mañana, pero aprende como si fueras a vivir por siempre.

Cumple tus sueños

La vida es muy corta para vivir los sueños de otra persona. Lucha por tu sueños, pero siempre ten los pies en la tierra.

De los errores también se aprende

De los buenos resultados se aprende, pero se aprende el doble de los errores. No temas equivocarte, pero si lo haces, entiende tu error y aprende a hacerlo bien.

No presumas tu saber

Es el primer paso de la ignorancia. Además te hace ver como un cretino y pedante.

Trabaja hoy para descansar mañana

Lo que hagas hoy puede mejorar tus mañanas. Estudia, esfuérzate, aprende. Todo eso mejorará tu futuro. Recuerda que la pala es más pesada que el lápiz.

No busques la meta

La vida está compuesta de momentos, es un viaje. Disfruta cada día.

Cada cosa a su tiempo

No prometas cuando estas feliz, no respondas cuando estas enojado, y no decidas cuando estas triste.

Sobrevivir a un naufragio en alta mar

Chile es un país costero, muchos viven del mar o cerca de él. Sin embargo, pocos tienen experiencia en como manejarse en una situación de emergencia arriba de un barco. Revisaremos entonces como sobrevivir a un naufragio en alta mar, aunque algunos puntos puedan aplicarse a un naufragio en lagos. Antes de empezar recordar que en supervivencia se muere por asfixia en algunos minutos, por hipotermia en algunas horas, por deshidratación en unos días y por hambre en varias semanas.

Como siempre, lo ideal es no tener un naufragio. Un barco bien mantenido, con medidas se seguridad adecuadas, disminuye el riesgo pero no lo elimina. Vamos a saltarnos la preparación y mantención de un barco y pasaremos a la situación donde el barco se está hundiendo, y en ese caso, la que debemos hacer es salir. No sirve de nada todo lo demás si quedamos atrapados dentro de la nave mientras se hunde. Por ello, es importante conocer el barco lo más posible, las salidas de emergencia, donde están los chalecos salvavidas (si no lo llevamos puesto permanentemente) y los botes salvavidas (si el barco es lo suficientemente grande para contar con ellos), y por supuesto, conocer las señales de emergencia: 7 pitidos cortos seguidos de uno largo es la señal de evacuación.

La primera medida, que se repite en cualquier situación de emergencia, es mantener la calma. Esto permite pensar y actuar adecuadamente. Si tenemos control mental y tiempo, podremos conseguir un chaleco salvavidas, saber donde están los botes salvavidas, etc. Los botes salvavidas usualmente tiene muchos elementos útiles para lo sobrevivencia en alta mar y es la mejor opción. Pero en el caso de estar en uno que no tiene bote salvavidas, te será útil llevar contigo varios objetos o un kit de emergencia que nos ayudarán más adelante:

  • bolso o mochila: llevar objetos en la mano te impedirá saltar y nadar en el mar.
  • cuchillo y una protección donde guardarlo: un cuchillo sin protección podría dañar un bote salvavidas
  • silbato al cuello
  • guantes de cuero
  • envases herméticos (botellas), idealmente lleno de agua
  • linterna
  • frazada
  • ropa manga larga: camisa, polar, pantalones, calcetines. SI tienes cinta adhesiva, aprovecha de sellar las muñecas y tobillos.
  • botiquín de primeros auxilios
  • lentes para el sol
  • gorro

Además del pánico que debes controlar, ten en cuenta que también se puede presentar el efecto contrario, la parálisis, que impide incluso moverse o pensar. Si encuentras a alguien en esa situación, debes gritarle y moverlo para sacarlo de ese estado.

Ya equipado, debes evaluar si el barco debe ser abandonado. No abandones el barco a menos que sea inminente su hundimiento. Incluso si se dan vuelta, a veces permanecen flotando por varias horas, y permanecer en el barco es la mejor situación para ser rescatado. Si es inminente el hundimiento, debes abandonar el barco lo antes posible, por la vía más rápida. El barco puede inclinarse, por lo que deberás ayudarte de cualquier manilla, ganchos, barandillas, pasamanos o luces que encuentres para mantenerte en pie. Si es un gran barco, con ascensor, olvídate de usarlo. Para salir del barco, debes hacerlo con los zapatos puestos, abrazarte y saltar lo más lejos que puedas, mientras te tapas la nariz. Antes de saltar, mira donde vas a caer, ya que puede haber gente, fuego, hélices, etc. Lo ideal es entrar al agua primero con los pies. Si el barco es grande, pueden generar un efecto de succión mientras se hunde, por lo que debes alejarte nadando de espalda,, especialmente porque con chaleco salvavidas es difícil hacerlo convencionalmente (o a lo perrito). No es necesario hacer esto en embarcaciones pequeñas.

Una vez que estemos fuera, podremos estar en el agua o dentro de un bote salvavidas. La segunda es siempre mejor, dado que sobrevivir en el agua por mucho tiempo, especialmente helada de la costa chilena, es prácticamente imposible. La corriente de Humboldt que baña las costas chilena proviene de muy al sur, trayendo aguas heladas hacia el norte, lo que hace que la temperatura promedio del mar chileno esté entre 15º y 19ºC. La temperatura del agua es uno de los factores más importantes de supervivencia. Si está a menos de 2ºC, la supervivencia es de menos de 45 minutos. Entre 2º y 4ºC, no sobrepasa los 90 minutos. Entre 4º y 10ºC, el promedio de sobrevida es de 3 hrs., y sube al doble si el agua esta entre 10º y 15ºC. Entre 15º y 20º, la supervivencia es menor de 12 hrs. Sobre 20ºC la supervivencia es indefinida.

El cuerpo humano pierde calor al estar en contacto con el agua. Entre 35º y 32ºC hay un a respuesta fisiológica de producción de calor extra mediante escalofríos y disminución de la pérdida de calor por vasocontricción periférica.  Entre 32º y 34ºC hay una intensa vasocontricción y disminuye el metabolismo tisular. En esta fase cesan los escalofríos, lo que empeora la situación. Empieza a aparecer compromiso de conciencia. Bajo 30º viene la muerte por hipotermia. Otros factores que influyen en la supervivencia son la edad y el estado físico.

En caso de estar en el agua (y tener un chaleco salvavidas), se aconseja moverse lo menos posible y no sacarse la ropa. Esta crea un espacio de agua quieta que mantiene el calor corporal un poco más que la piel desnuda en directo contacto con el agua fría. Si tiene capucha o algo con qué cubrirse la cabeza, hágalo, ya que con eso se pierde menos calor corporal. La posición fetal aumentaría aún más la posibilidad de supervivencia, al reducir la superficie corporal expuesta al contacto con el agua y al reducir la perdida de calor en el cuello, ingles, y costados del tronco. La técnica de flotación-inmersión, que evita el golpe de las olas en la cara intercalando inmersión bajo el agua y salidas a respirar, disminuye la posibilidad de supervivencia en aguas a la mitad. Si no tienes un chaleco salvavidas, te será más complicado flotar, y menos adoptar la posición fetal. Lo ideal es mantenerse flotando de espaldas en posición horizontal, y si necesitas mantener la posición vertical, hacerlo con pequeños movimientos de las manos y pies con el fin de moverte y mover el agua lo menos posible. No debes intentar nadar en ninguno de los dos casos (con o sin chaleco salvavidas), para evitar el aumento de consumo metabólico, a menos que sea para separarse de las hélices, para tomar otro equipo salvavidas o que la costa o una embarcación detenida se encuentren muy próximos. A diferencia de la situación en tierra, donde hacer ejercicio aumenta la producción de calor, en el agua no debes hacer ejercicios natatorios para subir la temperatura, sino permanecer lo más estático posible en el agua, ya que se incrementa el flujo de sangre a los músculos y la perdida de calor por conducción.

Ya en lugar seguro en el agua, revisa tu condición médica, especialmente si tienes alguna herida sangrante que requiera manejo. Si hay otros supervivientes, lo ideal es ayudarlos y reunirlos a todos. Las posibilidades de sobrevivir aumentan si el grupo es grande. Trata de conseguir una balsa u otro objeto que flote para subirte. Rescata otros suministros que pueden quedar flotando luego del hundimiento, especialmente alimentos o botellas con agua.

Si logramos sobrevivir al hundimiento y estamos sobre un bote salvavidas, nuestra posibilidad de supervivencia sería mucho mayor, pero no está 100% asegurada. Todo dependerá del tiempo que tome el rescate. Obviamente este no llegará si no alcanzamos a enviar una alerta o socorro. Suponiendo que la señal de socorro se envió y fue recibida, sólo es cosa de tiempo para que ocurra el rescate. En caso contrario, tendremos que sobrevivir por nuestra cuenta. Detalle a recordar: las corrientes marinas de la costa de Chile vienen desde el oeste en la zona de Aysen y al chocar con el continente, se dividen hacia el norte y hacia el sur, pero también afecta la dirección del viento y la marea (si esta subiendo o bajando) de ese momento. Debes tener en cuenta todo esto para saber hacia donde irás a la deriva en tu bote salvavidas.

Estamos a salvo arriba de nuestro bote salvavidas. Si hay otras balsas, usa los remos que traen lo antes posible para reunirlas y atarlas todas juntas. Para minimizar la deriva y facilitar el rescate (si hubo tiempo de enviar la señal de socorro), lanza el ancla de mar que traen las balsas. Eso evitará que las corrientes y el viento te lleven muy lejos del punto de hundimiento. Si no tienes un traje de agua y sólo tuviste tiempo de sellar tu ropa en las mangas y tobillos, retira ahora las cintas adhesivas. Lo mejor arriba de la balsa es usar ropa suelta, que no impida la circulación sanguínea. Recuerda mover las extremidades para facilitar la circulación. Si la balsa cuenta con ella, infla el piso y coloca mantas para mejorar la aislación. Mantén la balsa lo más seca posible, usando un “achicador” o paño o esponja para sacar el agua que pueda entrar. Revisa la condición personal y del resto de los supervivientes. Maneja la hipotermia, cura a los heridos o quemados y tranquiliza a aquellos en shock.

¿Qué más debemos tener en cuenta? Sin agua podemos sobrevivir cerca de 3 a 4 días, y sin alimentos podemos sobrevivir hasta 3 semanas. Por ello, el agua será nuestro principal problema de supervivencia. Tomar agua de mar es un riesgo, porque su salinidad elevada hace que el cuerpo deba botar (vía orina) más agua de la que ingresa, lo que terminará a la larga por deshidratarnos. Si tienes agua dulce, no la uses toda al principio para después pasar a tomar agua de mar salada. El agua de mar puede usarse diluida, en proporción de 1:2 a 1:3 de agua salada y agua dulce/destilada. Lo ideal sería contar con una potabilizadora de agua portátil. Apenas haya algo de sol, debes intentar destilar agua salada para obtener agua dulce. También puedes captar agua de lluvia. Otro líquido descrito que se puede usar es el líquido intraocular y de la columna vertebral de los peces. Debes tomar una cucharadita de agua cada 15-20 minutos. Por nada del mundo tomes orina.

Si no tienes agua potable, trata de no comer. La digestión requiere más uso de agua, por lo que disminuir el consumo de alimentos ayudará a disminuir las necesidades basales de agua. Otro punto es evitar el sol y el calor. La sudoración hace perder agua, por lo que cubrirse por completo durante el día evitará esa pérdida. Úntate la cara con grasa o crema, que ayudarán a proteger del sol y del frío. Si hace mucho calor, mantén la ropa húmeda. Eso bajará tu temperatura por evaporación del agua de la ropa, y no por evaporación del sudor. Recuerda que tener diarrea o vómitos aumenta la pérdida de agua, por lo que lo ideal es asegurarse que el agua y el alimento estén en buen estado y si sufres de mareos por el movimiento en el mar, tomar alguna medicación para ello.

En cuanto al alimento, como mencionaba, si no tienes agua, evita comer. Si el agua esta asegurada, recién ahí puedes preocuparte de la alimentación. En caso de una balsa salvavidas equipada, tendrás algunos víveres que debes racionar. También puedes alimentarte de plancton y peces que logres pescar.

Finalmente, pero no menos importante, es el aspecto mental. Mantener la tranquilidad y evitar la ansiedad serán vitales para salir adelante en esta (y otras) situaciones de supervivencia.

Buscar tierra firme

Lo ideal es saber la posición del barco antes del hundimiento, para saber hacia donde buscar tierra. Puedes ver aves marinas desde donde vienen y hacia donde van. Si logras pararte, puede vigilar el horizonte para ver si se ve tierra firme. Durante la noche, puedes usar las estrellas.

Llamar la atención para el rescate

Antes de saltar del barco, recuerda enviar una señal de socorro. En todo el mundo la frecuencia de ayuda y comunicaciones náuticas es el canal 16, que viene predeterminado en las radios de banda marina.

Si reúnes las balsas, será más fácil que los vean.

Para mejorar las posibilidades de rescate, debes contar con una pistola de bengalas, antorchas de señales, alguna forma de generar una mancha en el agua, o de hacer humo. Si tienes un espejo, puedes hacer señales a un barco o avión.

Si logras llegar a tierra, arma una fogata o escribe en la arena una señal de SOS.

Los supervivientes deben turnarse para estar permanentemente atentos a algún barco o avión que pase cerca.

 

Gracias a Luis Molina por la asesoría y revisión del texto.

El Trueque

En situaciones de catástrofe, puede no existir un comercio formal. No hay locales comerciales, ni supermercados. Puede desaparecer el dinero efectivo o hacerse inútil dada la devaluación de la moneda, dejar de funcionar los sistemas electrónicos y con ello ser inútiles las tarjetas de crédito y los cajeros automáticos. En estos casos, se va a volver a uno de los sistemas más antiguos de comercio, el trueque.

El trueque es el intercambio de bienes materiales o de servicios por otros objetos o servicios, sin la existencia intermedia de dinero como representante del valor en la transacción. Esto dificulta la comparación de los productos y ponerle un valor exacto a ambos. Muchos factores influyen en el valor de un objeto: su rareza o dificultad de conseguir, la calidad o condición del alimento u objeto, la necesidad que se tenga del producto. Por ejemplo, en tiempos tranquilos, un papel higiénico o una ducha caliente pueden ser muy baratos y existir en todas las casas, pero en una situación de catástrofe, esos dos pueden ser muy difíciles de conseguir y por ende su valor serán mucho mayores. Es en esos momentos cuando se puede realizar un buen intercambio a favor de uno, si tiene los productos indicados. Aunque en una comunidad pequeña, tal vez no sea deseable aprovecharse del vecino con un trueque injusto, y en esos casos, se puede establecer el valor según una tabla o patrón definidos de antemano por la comunidad. Por ejemplo, una caja de cigarrillos cuestan entre 2 a 4 papeles higiénicos, o un litro de cloro es equiparable a dos botellas de alcohol. Algunos productos o elementos tal vez no requieran un intercambio definitivo, sino sólo un préstamo. A lo mejor no necesitas un hacha para siempre, y tampoco te la cambiarán por media docena de huevos, pero tal vez sí podrían prestártela por uno o dos días por ese precio.

Inicialmente el trueque se lleva a cabo con la comunidad más cercana, pero a medida que pase el tiempo, los productos para intercambiar se irán agotando o serán repetidos (nadie quiere otro mueble o silla, o ya todos consiguieron un hacha). Por ello, será adecuado buscar otras comunidades o mercados donde intercambiar los productos.

Dejando de lado el valor y cómo se llevará a cabo la transacción, es importante entonces, contar de antemano con los productos que serán más valiosos en caso de una catástrofe o caos. Pueden ser objetos, herramientas o incluso conocimientos o servicios que se pueden intercambiar. En este post puedes ver un pequeño listado de conocimientos o servicios necesarios en una catástrofe (y que debes aprender antes de la situación de emergencia). Sobre objetos, herramientas y alimentos, va el siguiente listado, sin orden de importancia.

  • Herramientas
    • Hilo de pescar y anzuelos
    • Filtros de agua
    • Generadores de electricidad
    • Paneles solares
    • Sierras y serruchos
    • Destornilladores y alicates
    • Clavos y tornillos
    • Cuerdas, paracord
    • Mosquetones
    • Toldos
    • Palas
  • Alimentos y Bebidas
    • Harina y pastas
    • Sal, Azúcar y otras especies.
    • Chocolates
    • Levadura
    • Aceite de cocina
    • Licores
    • Miel
    • Café
    • Mantequilla de maní
    • Leche condensada
    • Leche en polvo
    • Huevos
    • Productos de la huerta
  • Drogas y Medicamentos
    • Analgésicos
    • Descongestionantes
    • Antiespasmódicos y antidiarreicos
    • Antibióticos (orales, endovenosos y en crema)
    • Alcohol medicinal
    • Vitaminas y suplementos
    • Algodón
    • Insulina
    • Antihipertensivos
    • Inhaladores
  • Aseo y salud
    • Pasta de dientes y cepillos
    • Desodorantes
    • Maquinillas de afeitar
    • Peines y cepillos para el cabello
    • Jabón
    • Papel higiénico
    • Productos para bebés
    • Alcohol y Alcohol Gel
    • Cloro
    • Mascarillas desechables
    • Guantes
    • Botiquines equipados
    • Bolsas de basura
    • Escobas
  • Otros
    • Cigarrillos. Puede ser tabaco a granel también, con papelillos para armar.
    • Fósforos
    • Velas
    • Pilas y Baterías, de todos los tamaños
    • Radio portátil
    • Gas en lata, de al menos los dos tipos más importantes.
    • Conectores para gas y agua
    • Cinta adhesiva (duck tape)
    • Armas, Cargadores y Balas
    • Cuchillos y multiherramientas
    • Tijeras
    • Agujas e hilo
    • Utensilios de cocina (sartenes, ollas, envases)
    • Ropa: de cama, de invierno, zapatos
    • Semillas
    • Almácigos de hortalizas
    • Libros
    • Juegos de cartas, y otros juegos de mesa
    • Papeles y lápices, lápices de colores.
    • Muebles
  • Animales
    • Gallinas, patos y gansos
    • Conejos
    • Alimentos para perros y gatos
Sugerencias

Recuerda tener tu despensa bien provista, para evitar tener que conseguir más provisiones. Primero estás tu y tu familia, y estando bien preparado, necesitarás hacer menos trueque.

Si optas por acumular objetos e ítems para hacer trueque, como los mencionado anteriormente, aprovecha de comprar en envases de grandes cantidades, pero recuerda conseguir envases pequeños para subdividir. Por ejemplo, bolsas de 5 kilos de azucar o arroz, o bidones de 10 litros de alcohol. Puedes intercambiar porciones de 500 grs de arroz o azúcar, o botellas de 250cc de alcohol…si es que fuiste precavido y recordaste almacenar envases pequeños. Puedes usar envases reciclados, bolsas ziploc, bolsas de papel, hojas de papel periódico, etc. Recuerda tener una pesa o balanza.

Si tienes donde publicar un diario mural o similar, incluye ahí una sección de trueque, donde publicar lo que buscar u ofreces. Eso facilitará el intercambio al encontrar alguien interesado. No tendrás que andar preguntando persona por persona.

En ocasiones, el trueque puede ser a futuro o adelantado. Por ejemplo, te prestan una maquina para trabajar en el huerto, a cambio de frutas o vegetales que obtengas de dicho huerto. Debes tener cuidado con este tipo de trueques, ya que puede ser que tu cosecha se dañe por cualquier motivo y no puedas cumplir tu parte del trato.

A pesar que el trueque es un intercambio verbal y contrato de palabra, es posible que el intercambio de bienes mayores (vehículos, máquinas, servicios) deba quedar registrado para evitar malos entendidos. Obviamente esto quedará a criterio de ambas partes.

Aprende algunas técnicas para mejorar tus intercambios y sacar ventajas en ellos. Regatea, aprende a mejorar el “valor” de tus productos y bajarle el “valor” al producto que necesitas, conoce el momento adecuado para el intercambio, etc.

Recuerda que no sólo puedes “vender” o “comprar”. En el trueque también está la posibilidad de “arrendar”, que cuesta menos.

Puedes intercambiar servicios, y para ellos lo mejor es armar un “Banco de Tiempo”: En lugar de recibir un pago, la persona que hace el trabajo consigue que el número de horas que trabajó se registre en su base de datos. Esa persona luego podrá “contratar” a otro miembro del banco de tiempo por esa cantidad de horas. Esto evita que el servicio sólo sea entre dos personas y puedes gastar horas con cualquier persona de la comunidad que ofrezca servicios. Por ejemplo, trabajas 4 horas cortando el pasto. Eso se agrega a tu “Cuenta de tiempo”, y con ello puedes contratar a alguien por una hora de cocina, a otro por dos horas de lavado y planchado y a un tercero por una hora de corte de pelo.

No hagas trueque con personas que no te inspiran confianza. Si dudas que la otra parte cumplirá su parte del trato, no hagas el trueque. Especialmente se aplica a servicios, cuando dudas que el otro entregue un servicio de calidad.

No hagas trueques en tu hogar. No quieres que la otra persona sepa donde tienes tu stock de provisiones, ni cuanto tienes. Reúnete en un lugar neutral, como plazas o parques.

Ve acompañado. Nunca sabes las intenciones de la otra persona.

No divulgues tu stock. No informes cuanto más tienes ni mucho menos muestres tus suministros. En caso de una catástrofe grave, la necesidad puede hacer que asalten tu refugio. Si te consultan si tienes más, dí que no pero pídele el contacto y después lo llamas para comentarle que conseguiste más del producto que le interesa.

No intercambies productos que puedan usar en tu contra. Aunque muchos sugieren almacenar armas y balas para intercambiar, es un riesgo que se corre al intercambiar armas con un desconocido que después puede usarlas contra ti.

Seguridad Alimentaria 3a parte

Seguimos el tema de la Seguridad Alimentaria. Ya vimos como conservar los alimentos. En esta última parte veremos como reconocer alimentos en mal estado y algunas medidas para prevenir el contagio.

Prevención de Intoxicaciones y enfermedades por consumo de alimentos contaminados

Reconocer alimentos en mal estado

Se recomienda tener precauciones con alimentos enlatados o conservados, no comer alimentos provenientes de latas hinchadas ni abolladas o latas caseras mal cerradas con aire ni embutidos de dudosa procedencia.

La bacteria y la toxina botulínica no le produce al alimento ninguna alteración, no le cambia el gusto, el olor, el sabor, no produce gas. Pero la toxina botulínica es termolábil, es decir que se destruye con el calor, por lo que cuando se tengan dudas de algún alimento enlatado se debe volcar el contenido de la lata en una olla y hacerla hervir durante 10 minutos; de esta manera se destruye la toxina botulínica.

Prevención

Para prevenir la intoxicación alimentaria, debes tomar las siguientes medidas al preparar los alimentos:

  1. Lavar las manos con frecuencia, y siempre antes de cocinar o limpiar. Lavar las manos de nuevo al tocar carne cruda.
  2. Limpia platos y utensilios que hayan estado en contacto con carne de res, aves, pescado o huevos crudos.
  3. Usa un termómetro al cocinar. Cocina la carne de res al menos a 71ºC, carne de aves al menos a 73.8°C y pescado a al menos 62.7ºC
  4. No coloques carne ni pescado cocidos en el mismo plato o recipiente donde estaba la carne cruda, a menos que lo hayas lavado muy bien.
  5. Refrigera cualquier alimento perecedero o sobras dentro de un período de 2 hrs. Mantén el refrigerador a menos de 4.4ºC y el congelador a -18ºC.
  6. No consumas carne de res, aves o pescado que se haya refrigerado sin cocer por más de 1 a 2 días
  7. No consumas leche cruda ni productos fabricados con ella. Sólo usa leche pasteurizada.
  8. Cocina los alimentos congelados por el tiempo completo recomendado por el productor
  9. No utilices alimentos vencidos, empacados con el sello roto ni latas que tengan protuberancias o muescas.
  10. No consumas alimentos que tengan olores inusuales o sabor a descompuesto
  11. No bebas agua de arroyos o pozos que no estén tratados. Sólo bebe agua tratada o clorada.
  12. Si envasas alimentos en casa, asegúrate de seguir las técnicas de envasado apropiadas para prevenir el botulismo.
  13. Utiliza carnes de animales de origen conocido, que hayan sido criados de buena manera y en condiciones sanitarias adecuadas.
  14. Maneja adecuadamente los embutidos y cecinas que compres o fabriques:
    • fresco, sin nitratos/nitritos, siempre en congelador, consumo en pocos días y cocinado.
    • curado, con nitratos/nitritos en su justa medida y siempre con autorización sanitaria.

Otras medidas a tomar son:

  1. Si cuidas niños pequeños, lavar las manos con frecuencia y desechar los pañales cuidadosamente, para evitar que las bacterias se diseminen a otras personas o superficies.
  2. No dar miel a niños menores de 1 año. Puede contener toxinas que producen botulismo o tétano.
  3. No consumir hongos silvestres
  4. Si viajas a otras ciudades o países, consume únicamente alimentos cocidos y calientes. Bebe agua hervida o embotellada. No consumas verduras crudas ni frutas sin pelar.
  5. No consumas mariscos que hayan estado expuestos a mareas rojas.
  6. Si estas embarazada o tienes un sistema inmune debilitado, no comas quesos blandos.
  7. Si estas enfermo, y sabes de otra gente que consumió lo mismo, avísales. Si fue en un local o restaurante, informa a la autoridad sanitaria. Si trabajas en uno de esos locales, informa cualquier episodio de fiebre, diarrea o vómito.
  8. Si cultivas tus propios alimentos, evita la contaminación de la tierra o agua con deposiciones humanas o de animales.

Seguridad Alimentaria 2a parte

Seguimos el tema de la Seguridad Alimentaria. Ahora hablaremos de los métodos de conservación adecuados, y en la siguiente parte y final, como reconocer alimentos en mal estado y medidas de prevención.

Conservación de Alimentos

Pasteurización

En el post sobre esterilización de equipo médico, tratamos algo sobre el tema de la pasteurización también. La pasteurización consiste en el uso de calor sobre líquidos (leche, jugos), con el fin de eliminar algunos microbios patógenos, entre ellos ciertas bacterias (como la listeria), protozoos, mohos y levaduras. También reduce la actividad enzimática, con lo cual los alimentos detienen su proceso de descomposición natural. Con ello se obtienen alimentos seguros, que mantienen sus propiedades alimenticias, y con una mayor vida útil.

Hay varios sistemas de pasteurización, varios de ellos industriales, pero puedes hacer un sistema casero. Para hacer una pasteurización casera (también llamada lenta), en un hervidor doble o a baño de maría coloca la leche cruda, calienta a 62 °C y mantenla a esa temperatura por alrededor de 30 minutos y revuelve constantemente. Utiliza un termómetro para monitorear la temperatura, si llega a bajar, vuelve a configurarla y reinicia el conteo de los 30 minutos. Luego de los 30 minutos de calentado, coloca la parte de arriba del hervidor o de la olla de baño de maría en agua con hielo, cambia el agua cada vez que se caliente, hasta que la leche llegue a 4°C o menos, en un tiempo máximo de 40 minutos (enfriado rápido). Este proceso puede mantener el buen estado de la leche hasta dos semanas y te permitirá disfrutar completamente de todos sus beneficios. Recuerda que después de pasteurizar el alimento, debes guardarlo en un contenedor estéril (botellas, frascos), bien tapado y luego refrigerarlo.

Conservas

Procesado de alimentos estéril

Las personas que envasan alimentos en casa deben seguir procedimientos estrictos de higiene para reducir la contaminación de los alimentos especialmente con bajo contenido ácido, como el zumo de zanahoria, espárragos, porotos verdes, pimientos morrones, berenjenas, champiñones, beterraga, maíz, etc. También con la carne, pescado y la mayoría de las hortalizas. No hay problemas con las frutas ya que son de acidez alta (durazno, damasco, pera, membrillo, cerezas, etc.). Los aceites infundidos con ajo o hierbas deben refrigerarse.

El material a usar, ya sea cucharas, cuchillos, espátulas, embudos, espumaderos, frascos y tapas deben ser lavados y esterilizados antes de utilizarlo. Las superficies deben estar limpias idealmente con cloro. Los frascos deben cerrar herméticamente. Idealmente usar tapas nuevas, aunque lavadas y esterilizadas y asegurando que mantengan la hermeticidad, pueden ocuparse tapas ya usadas. Los tarros y las tapas se esterilizan hirviéndolos durante 15 minutos y escurrirlos antes de usarlos.

Temperatura

El uso de temperaturas sobre 121ºC puede asegurar una correcta esterilización, en la preparación de conservas y alimentos. Temperaturas más bajas (75º-80ºC) eliminan la bacteria, pero no las esporas. Pero existe un límite de pH, que es 4,5, por debajo del cual las esporas no se pueden desarrollar, por lo que si se acidifica un alimento llevando su pH por debajo de 4,5 bastará para conservarlo y luego bastará un tratamiento térmico convencional con temperaturas de 90-100ºC para eliminar las bacterias.

Elegir los productos

La fruta debe estar madura pero no pasada. Hay que limpiarla bien. Las verduras es preferible que no sea congelada y los diferentes productos que vamos a utilizar, ya sea vinagre, azúcar, bebidas alcohólicas o aceite, de calidad. Si vamos a conservar pescado, ideal que sea pequeño para que sea más fácil. Si es grande, hay que trozarlo.

Precocido

Algunos alimentos requieren de un escaldado o precocinado previo. Por ejemplo, los porotos verdes deben hervirse con un poco de sal, mientras los pimientos los asamos o los pasamos un poco por la sartén para luego introducirlos al tarro con hierbas aromáticas y pimienta negra. Este escaldado previo de verduras y hortalizas elimina bacterias patógenas y desactiva algunas enzimas sin que los alimentos se dañen o pierdan demasiados nutrientes. Se hierven durante 1 o 2 minutos y luego se aclaran bajo agua fría 2 minutos más. A fin de aumentar el efecto antiséptico se puede añadir al agua de hervir unos 120 ml de vinagre o de zumo de limón. El pescado debe hervirse durante 15 minutos, sacarlo, enfriar, rellenar bien los frascos y cubrirlo bien de aceite.

Acidez

Es importante saber la acidez de los alimentos. Aquellos bajo 4,5 de pH son ácidos, lo que ayuda a la conservación y limita el crecimiento de toxinas. En este grupo están los tomates, las peras, las piñas, las ciruelas, los damascos, los duraznos, las cerezas, las frutillas y las naranjas. Si el PH es superior, como ocurre con los pescados y la mayoría de vegetales y frutas, es necesario añadir a la conserva algún aditivo corrector de la acidez que evitará que proliferen bacterias y microorganismos. Entre los alimentos con PH superior a 4,5 están los espárragos, la coliflor, los puerros, las arvejas, las porotos verdes, las legumbres, las alcachofas y los champiñones. Por ejemplo, si envasamos verduras es habitual añadir vinagre o ácido cítrico o ascórbico. Eso no evitará que sea necesaria la esterilización a presión posterior para una larga conservación.

Llenado de los tarros

Deben llenarse de manera higiénica, y debe dejarse 1-2 cm bajo el borde vacío, para permitir que el contenido se expanda cuando se caliente. Si se deja menos espacio, puede estallar, y si se deja menos se puede deteriorar la conserva. Debe eliminarse las burbujas de aire que puedan generarse con una espátula o cuchara y llenarlo dejando pocos huecos dentro del recipiente. Hay quien añade una capa de aceite de oliva virgen por ejemplo con los tomates, el pisto de verduras, para darle sabor y proteger más la conserva. Una vez llenados, debe limpiarse el borde con un paño desinfectado o papel de cocina, y luego cerrar herméticamente. Ahí ya está lista para el tratamiento por calor, que eliminará los gérmenes.

Tratamiento por calor

Existen dos técnicas:

  1. Baño María: es conveniente para los productos ácidos. La duración es de entre 1 o 2 horas desde que empieza a hervir el agua, dependiendo del producto y la medida del tarro. Los vegetales más duros, más tiempo. A las hortalizas poco ácidas se les puede añadir una salmuera que las ablande o bien precocinarlas. Los frascos deben estar verticales con la tapa hacia arriba, y que no choquen entre ellos, para evitar daño en las tapas. La olla debe llenarse de agua hasta cubrir los tarros completamente. Algunas verduras, como los porotos verdes, es aconsejable volver a esterilizar durante 20 o 30 minutos al cabo de 3 días para garantizar una más larga conservación.
  2. Olla a Presión: se aconseja su uso para productos no ácidos. Bajo presión la temperatura llega fácilmente a 120 ºC con lo que el tiempo del tratamiento puede ser sensiblemente inferior al del baño María. Puede ser suficiente dejarlo entre 20 y 60 minutos desde que empieza a salir vapor. Este método consigue esterilizar completamente las conservas y minimizar el riesgo de que aparezca Clostridium botulinum. Se aconseja colocar un trapo doblado formando dos o más capas en el fondo a fin de que los tarros no toquen el fondo metálico. El agua debe quedar unos 10 cm bajo el reborde de la olla a presión. Cuando se termina la cocción, retiramos del fuego y dejamos que los tarros pierdan temperatura en la olla durante 45 minutos.
Hermetismo

Luego de terminada la esterilización, debemos secar y enfriar los frascos (boca abajo permiten ver si hay fuga de contenido). El espacio de aire dentro del frasco debe haber desaparecido. Comprobar el hermetismo es muy importante antes de guardar las conservas. Una manera de hacerlo es presionando la tapa por el centro y comprobando que no vuelve a su posición inicial cuando dejamos de apretar, ya que hemos eliminado el aire entre el producto y la tapa. Si encontramos algún tarro que no se ha sellado bien, hay que apartarlo y consumirlo en breve, pero nunca almacenarlo. Se aconseja etiquetar la conserva con el tipo y la fecha en que la realizamos y la caducidad, como medida de seguridad. El lugar donde las guardaremos ha de ser un sitio fresco, sin luz del sol directa ni humedad y ligeramente ventilado.

Aceite

El aceite actúa como sellador protegiendo a los productos de los microorganismos que los deterioran. Es aconsejable el aceite de oliva virgen extra y resulta muy adecuado para pimientos asados, berenjenas, alcachofas, setas, aceitunas, ajos o tomates secos al horno. Muchas veces los alimentos pueden requerir un procesado previo al envasado, mediante cocción o deshidratación. Se le pueden añadir condimentos como el perejil, ajo, pimienta o laurel para agregar sabor. Sigue siendo necesario un esterilizado al baño María o a presión si se quiere conservar herméticamente durante muchos meses.

Encurtidos

Son un subgrupo de conservas, donde se utiliza vinagre para conservar los productos vegetales, como aceitunas, pepinillos, pimientos o cebollitas y ciertas frutas. El vinagre sin diluir podría conservar los vegetales largos periodos de tiempo sin esterilización pero les confiere un aroma y sabor demasiado intenso por lo que se suele diluir el vinagre en agua. La proporción de mitad y mitad a tres cuartas partes de vinagre por una de agua. Como al diluirlo reducimos la acción conservante, si la acidez final está por encima de 5 convendrá esterilizar los tarros al baño María durante 10 o 20 minutos una vez elaborado el encurtido. Así podremos conservarlos un año como mínimo. En esta preparación podemos usar condimentos y hierbas aromáticas. En el caso de elaborar un encurtido de verduras variadas, las coceremos unos minutos mientras en otra olla hervimos el vinagre con laurel y pimienta 5 minutos. Llenaremos los tarros con todo y los esterilizamos al baño María 15 minutos.

Confituras: Las mermeladas, fruta en almíbar y jarabes.

El azúcar también permite conservar los alimentos, especialmente la fruta. Existen muchas variedades: fruta confitada básica (fruta secada e impregnada en azúcar) escarchada, geles, mermeladas, jarabe, etc. El azúcar crea un medio anaerobio que impide el desarrollo de determinados gérmenes aunque no de todos, por lo que es aconsejable una esterilización posterior. Algunos trucos:

  • Todas las frutas contienen, en mayor o menor medida, pectina (sustancia que facilita la coagulación de las mermeladas). Si utilizas alguna de las que tienen poca cantidad, como las fresas o los higos, conviene que, durante la cocción, le añadas unos corazones y pieles de manzana que podrás retirar sin problema cuando ésta finalice. El zumo de limón (o de lima) también es rico en esta sustancia, por lo que es un ingrediente que se suele usar a la hora de preparar mermeladas caseras.
  • Para comprobar que la mermelada está en su punto pon una cucharada en un plato y comprueba que, al enfriarse, la superficie se encoge y que al mover el plato la mermelada prácticamente no se desplaza. Hay veces que la ves líquida en caliente, pero luego espesa en cuanto enfría.
  • Cuando la mermelada se queda pegada en el dorso de la cuchara y casi no gotea, está lista para retirarla del fuego y proceder a envasarla.
  • Con las frutas demasiado verdes es mejor no hacer mermelada. La idea es que sea una pieza de fruta en su punto, que aporte parte de su dulzor natural.
  • Recuerda que si se añade más azúcar después de la cocción, el resultado no es el mismo.
  • Es importante hacer la mermelada en una olla muy amplia. Recuerda que al añadir el azúcar la fruta suelta gran cantidad de agua y podría desbordar al cocer. ¡Ah! Y mucho cuidado con las quemaduras.
  • La mermelada se envasa en tarros previamente esterilizados. Hay que dejar unos 2 cm entre la mermelada y el borde del tarro y limpiar éste muy bien. Ideal si está esterilizado.
  • Después es básico sellar las tapas al vacío para que se conserve durante más tiempo. Para ello debes cerrar muy bien los botes, colocarlos boca abajo en una olla amplia, cubrirlos con agua hasta la mitad y cocerlos durante 20 minutos, aproximadamente. Con este baño María se hará el vacío y tus mermeladas se conservarán en perfecto estado un año en la despensa en un lugar fresco y seco.
  • Si utilizas tarros con gomas, éstas deben ser nuevas y, antes de utilizarlas, tendrás que escaldarlas en agua hirviendo y secarlas bien.
  • Cuando vayas a hacer zumo de manzana, pera o melocotón en la licuadora, no desperdicies la pulpa que sobra, puesto que con ella puedes conseguir una estupenda mermelada añadiéndole un poco de azúcar y zumo de limón. Una vez fría puedes utilizarla también para las tostadas.

Alcohol

La fruta también puede conservarse en alcohol, como brandy, whisky, vodka o ron. Especial para frutas de piel fina como cerezas o ciruelas. Si son de piel gruesa, conviene pincharlas para que penetre el líquido. Hay que introducir la fruta en el tarro, añadir azúcar hasta llenar un tercio del recipiente y verter la bebida cubriendo la fruta. Una vez cerrado, el azúcar se irá diluyendo gradualmente en el alcohol, aunque debemos agitarlo de vez en cuando.

Embutidos y cecinas

Uso de nitritos y nitratos

Los más utilizados son nitrito potásico (E-249), nitrito sódico (E-250), nitrato sódico (E-251) y nitrato potásico (E-252), conociéndose a la mezcla de sal con nitratos y/o nitritos con el nombre de «sal curante» o «sal de curación», cuyas funciones en los productos curados son el desarrollo del aroma y del sabor, el desarrollo y estabilización del color característico de estos productos y, sobre todo, evitar el desarrollo de las esporas de Clostridium botulinum, causante del botulismo. La sal de curado más común parece ser la compuesta por un 94% de sal de mesa y un 6% de nitrito de sodio. Su presentación es la de una sal de color rosa para que no se confunda con la sal común. La dosis estandarizada de la sal de curación es de 3gr por kilo de masa lo que significa 0,18gr de Nitrito por kilo de producto terminado.

Ahumado

El ahumado es una técnica que consiste en someter alimentos al humo. Este humo proviene del quemado de maderas no resinosas, ya sea en trozos, chips o aserrín. Este proceso da a los alimentos sabores ahumados, colores y texturas diferentes según la receta que se siga. Hay dos tipos de ahumado, ahumado en caliente que se realiza entre 70-110°C y cocina a la vez que ahuma los alimentos, y el ahumado en frío, entre 10-30°. A diferencia del ahumado en caliente no cocina los alimentos. Un ejemplo típico es el ahumado de quesos o el ahumado de salmón crudo como el utilizado para para hacer sushi o simplemente para disfrutarlo sin necesidad de agregar nada más. Los alimentos más comunes de ahumar son carnes de vacuno, cerdo o pollo, pescados y quesos. También cordero, cecinas y embutidos y algunas verduras (pimentones, espárragos).

Existen recetas más o menos complicadas, algunos ahumados toman 15-20 minutos y otros pueden tomar 6 horas o incluso más, pero en general la mayor parte de los ahumados pueden requerir uno o más de los siguientes pasos:

  • Curado de Carnes: se deben descongelar y marinar las carnes dentro del refrigerador, antes de ahumar. En este paso puede aprovecharse de salar la carne, lo que aumentará su duración posterior.
  • Secado de Carnes
  • Ahumado en Frío o Caliente: para acelerar el proceso, pueden precocinarse las carnes en microondas.
  • Reposo: es el paso más sencillo, y consiste en airear el alimento unos días para que pierda un poco los elementos adquiridos en el ahumador, y se estabilice el sabor en toda la carne. Este proceso debe realizarse en lugares frescos, sombreados y bien ventilados, así como en épocas en las que la humedad relativa del aire sea baja, ya que de lo contrario, la carne podría ganar humedad en vez de perderla y con el tiempo desarrollar algunos hongos o bacterias que además de dar mal aspecto, pueden deteriorar su calidad.

El ahumado, sin embargo, no evita que la carne se descomponga. Refrigere y consuma lo antes posible, o congele para su uso posterior.

Que maderas usar: En términos generales, cualquier madera que es dura y libre de resina es buena para ahumar. Se recomienda evitar maderas blandas y de hoja perenne (ciprés, pino, madera roja, eucaliptus). Si un árbol da frutas o frutos secos (nuez, castañas, bellotas, etc) que te gusta comer, entonces es bueno para ahumar.

Salado

Se denomina salado a un método destinado a preservar los alimentos, de forma que se encuentren disponibles para el consumo durante un mayor tiempo. El efecto de la salazón es la deshidratación parcial de los alimentos, el refuerzo el sabor y la inhibición de algunas bacterias. A menudo se suele emplear una mezcla de sal común procedente de alguna salina acompañando con preservantes como Nitrato sódico y Nitrito. Es muy habitual también acompañar de sabores tales como el pimentón, canela, semillas de eneldo o mostaza durante las fases finales. La sal favorece la oxidación y la rancidez de las grasas, por lo que se sugiere utilizar carnes bajas en grasas.

En el siguiente post y final de la serie, veremos algunas medidas de prevención y como reconocer los alimentos contaminados.

Seguridad Alimentaria 1a parte

Hoy abrimos cualquier alimento y lo comemos tranquilamente. Sabemos qué alimentos son seguros para comer y aquellos procesados traen químicos que los mantienen más tiempo, con una fecha de vencimiento detallada. Pero esto no siempre fue así. Hemos tenido que reconocer a punta de enfermos y muertos, los alimentos seguros para comer, y los métodos de conservación adecuados para preservar dichos alimentos. En una situación de catástrofe, donde no hay energía eléctrica para mantener alimentos congelados, donde debemos preparar nuestras propias conservas y embutidos, cecinas y carnes ahumadas o saladas, la seguridad alimentaria pasa a ser un punto importante. No queremos morirnos por un botulismo por unas conservas mal preparadas, así como tampoco queremos tener una gastroenteritis por alimentos en mal estado. Veremos en este post entonces las patologías alimentarias producidas por ingestión de alimentos descompuestos o mal preparados, y luego en una segunda parte los métodos de conservación adecuados, y finalmente en la tercera parte como reconocer alimentos en mal estado y medidas de prevención.

Patologías producidas por alimentos descompuestos o contaminados

Intoxicación alimentaria y Gastroenteritis

Ocurre cuando uno ingiere alimento o agua que contiene bacterias, parásitos, virus o las toxinas producidas por estos microorganismos. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se dan a raíz de bacterias comunes como el Staphylococcus aureus o la Escherichia coli. También puede haber enfermedades por Cólera, Campylobacter, Toxinas en pescados o mariscos dañados o en mal estado, Salmonella (salmonelosis) o Shigella.

El alimento se puede contaminar en el momento de su producción, de su manipulación y almacenamiento, o también durante su preparación. Las causas básicas de las enfermedades transmitidas por alimentos son:

  1. El empleo de ingredientes contaminados en alimentos preparados incorrectamente.
  2. El tratamiento térmico defectuoso o un enfriamiento inadecuado.
  3. La preparación de alimentos con excesiva antelación a su consumo.
  4. El empleo incorrecto de sobras en las que se han multiplicado los microorganismos, por ejemplo, por mantener la comida sobrante sin refrigeración.
  5. La contaminación por personas infectadas.
  6. La transferencia de la contaminación desde materias crudas contaminadas o desde las superficies y equipos contaminados. Por ejemplo, algunos estudios han comprobado que los lugares de una casa más contaminados por microorganismos son los mangos de la puerta de la cocina y de la nevera.

La intoxicación alimentaria puede ocurrir después de comer o beber:

  • Cualquier alimento preparado por alguien que no se lave las manos adecuadamente
  • Cualquier alimento preparado usando utensilios de cocina, tablas de cortar y otras herramientas que no estén totalmente limpias
  • Productos lácteos o alimentos que contengan mayonesa (como ensalada de col o de papa) que hayan permanecido fuera del refrigerador por mucho tiempo
  • Alimentos congelados o refrigerados que no se guarden a la temperatura apropiada o que no se recalienten a la temperatura correcta, o aquellos que no se calientan después de preparados (budines, mayonesas, pasteles, sandwiches)
  • Pescados u ostras crudas
  • Frutas o verduras crudas que no se hayan lavado bien
  • Jugos de verduras o frutas crudas y productos lácteos no pasteurizados
  • Carnes o huevos mal cocidos
  • Agua proveniente de un pozo o arroyo, o agua de una ciudad o pueblo que no haya sido tratada

Los síntomas de la intoxicación alimentaria son variables dependiendo de la causa, pero puede aparecer:

  • Cólicos abdominales
  • Sensibilidad o dolor abdominal.
  • Escalofríos y fiebre
  • Diarrea, que puede ser con sangre
  • Dolor muscular.
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Debilidad general, que puede ser grave.

Los síntomas dependerán del patógeno causante, y pueden aparecer desde 30 minutos a 6 horas después de la exposición (Staphylococcus aureus), 6 a 24 hrs (Clostridium perfringens), 6 hrs a 6 días (Salmonella), 12 a 48 hrs (Norovirus), 1 a 4 días (Vibrio), 2 a 5 días (Campylobacter), 3 a 4 días (Escherichia coli), o 1 semana (Cyclospora). La diarrea y los vómitos conducirán a un deshidratación que puede ser severa, y dependiendo del paciente, podría llegar a ser mortal. Los niños y los ancianos tienen el mayor riesgo de intoxicación por alimentos. También quienes padecen una afección seria, como enfermedad renal, diabetes, cáncer o VIH y/o SIDA, o quienes tienen un sistema inmunitario debilitado.

El tratamiento va dirigido a:

  1. Controlar la diarrea
  2. Evitar náuseas y vómitos
  3. Reponer líquidos y corregir la deshidratación
  4. Disminuir la fiebre

Los casos graves, que deben ser vistos en un servicio de urgencia por un médicos son:

  • Sangre o pus en las heces
  • Diarrea excesiva y es incapaz de tomar líquidos debido a las náuseas y al vómito
  • Fiebre por encima de 38.3ºC, o su hijo tiene fiebre por encima de 38º C junto con la diarrea
  • Signos de deshidratación (sed, vértigo o mareo)
  • Un viaje reciente a un país extranjero y presentó diarrea
  • Una diarrea que no ha mejorado en 5 días (2 días para un bebé o un niño) o ha empeorado
  • Un hijo que ha estado vomitando durante más de 12 horas (en un recién nacido de menos de 3 meses, llame tan pronto como comience el vómito o la diarrea)
  • Intoxicación por hongos (potencialmente mortal), pescados o mariscos, o botulismo (también potencialmente mortal)

Botulismo

Botulismo proviene del latín botulus, que significa embutido, salchicha o salsa. La vía de intoxicación más común es la alimentaria, pero también puede darse por heridas abiertas contaminadas, o el uso deliberado de la toxina en el tratamiento de enfermedades neuromusculares o en cosmética (el famoso Botox). La toxina botulínica la produce una bacteria anaerobia llamada Clostridium botulinum, que crece en conservas sin oxígeno y en alimentos contaminados que han sido sometidos a procesos de elaboración incorrectos y/o almacenamientos inadecuados. Es una de las sustancias más tóxicas conocidas, por lo que basta un bocado para paralizar a una persona en cosa de horas. Cínicamente, la toxina actúa sobre el sistema neuromuscular, llevando a una parálisis progresiva de las funciones musculares, y afectando la respiración. Si no es manejado adecuadamente, el paciente fallece por insuficiencia respiratoria, sin poder respirar.

La bacteria necesita para su desarrollo medios poco ácidos o alcalinos: con valores de pH superiores a 4,5. Entre los alimentos más expuestos al botulismo están las carnes o pescados crudos conservados mediante procesos de salado o ahumado deficientes. Para evitar esto, se utilizan desde hace mucho tiempo como aditivos alimentarios los nitritos y los nitratos. También puede proliferar Clostridium botulinum en algunas verduras poco ácidas o que pueden perder su acidez natural por la acción de otros microorganismos, cuando han sido puestas en conserva con un tratamiento térmico insuficiente para destruir las esporas de la bacteria.

En la intoxicación alimentaria se ingiere la toxina preformada que luego es llevada por lo torrentes sanguíneos o linfáticos hasta las terminaciones nerviosas colinérgicas. Como no atraviesa la barrera hematoencefálica, solo actúa sobre el sistema nervioso periférico. En el botulismo de heridas se produce la toxina en la herida cuando la bacteria encuentra allí condiciones adecuadas para germinar y desarrollarse. El proceso es muy similar al desarrollo del tétanos.

El cuadro clínico aparece entre 8 y 36 hrs después de consumir los alimentos contaminados. Se puede observar midriasis (ambas pupilas dilatadas, no reactivas), ptosis palpebral (caída de los párpados, con dificultad para abrirlos), cólicos abdominales, dificultad para hablar, deglutir y respirar, visión doble, náuseas, vómitos, debilidad muscular con parálisis de ambos lados del cuerpo. Finalmente, parálisis respiratoria y muerte. En bebés puede haber estreñimiento, debilidad, pérdida del tono muscular, llanto débil, mala alimentación o succión débil o nula, midriasis y dificultad respiratoria. En ningún caso aparece fiebre.

El tratamiento está dirigido a la asistencia respiratoria (para evitar un paro respiratorio). Puede conseguirse la antitoxina botulínica para neutralizar el efecto de la toxina circulante. Cuando el tratamiento es recibido tempranamente se reduce el riesgo de muerte. Esta enfermedad puede complicarse produciendo una debilidad prolongada además de una disfunción del sistema nervioso que puede prolongarse hasta un año.

Listeriosis

La Listeriosis es una enfermedad producida por la bacteria Listeria monocytogenes, la cual se contrae por comer alimentos contaminados como: leche cruda, queso elaborado con esta leche, carne de vaca, cerdo o aves crudas o mal cocidas, verduras frescas crudas, embutidos ahumados o fermentados, pescados ahumados, patés, quesos frescos o poco curados (camembert, brie). Resiste temperaturas de refrigeración, altas concentraciones de sal y ph adversos, por lo que no se evita con las técnicas de salado, escabeche y congelación.

Afecta especialmente a mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores y personas con el sistema inmune debilitado. Es muy raro que otros grupos se enfermen de listeriosis. En embarazadas es generalmente una enfermedad leve, pero causa una enfermedad grave en fetos (abortos) o recién nacidos (sepsis grave). En adultos mayores y las personas con el sistema inmunitario debilitado pueden contraen infecciones graves del torrente sanguíneo (septicemia) o el cerebro (meningitis o encefalitis). También pueden afectar hueso, articulaciones, producir endocarditis o neumonía.

Los síntomas iniciales suelen ser fiebre y dolores musculares, a menudo precedidos por diarrea u otros síntomas gastrointestinales. En la población normal sana, no pasa de este cuadro, sin embargo en los grupos de riesgo mencionados es cuando se diagnostica al presentar las patologías graves. Tiene una incubación larga, de 5 semanas, y puede ocurrir hasta dos meses después de comer los alimentos contaminados.

Fiebre tifoidea

El tifus o fiebre tifoidea es una infección causada por la Salmonella typhi, y se contrae por alimentos o agua contaminada. No hay animales portadores, por lo que siempre es una transmisión humano a humano. Hay humanos portadores asintomáticos. Sin tratamiento, cerca del 20% puede ser mortal. Los síntomas aparecen 6 a 30 días después del contagio, y son fiebre alta y erupción cutánea, con manchas rosadas en cuello y abdomen (no siempre presentes). Además, hay debilidad, dolor de cabeza y abdominal, diarrea, vómitos y compromiso de conciencia (más grave). El único tratamiento es el uso de antibióticos (Ciprofloxacino, Ceftriaxona), además de las medidas habituales como hidratación, control de la fiebre y malestares generales.

Lo mejor es la erradicación de la Salmonella, mediante medidas gubernamentales de saneamiento de aguas. En forma personal, la prevención es lo que se puede hacer:

  • Beber agua embotellada, de preferencia gasificada.
  • Si no se puede obtener el agua embotellada, asegúrese de que el agua se caliente a punto de ebullición durante al menos un minuto antes de consumirla.
  • Tenga cuidado de comer cualquier cosa que haya sido manipulada por otra persona.
  • Evite comer en puestos de comida en la calle, y sólo coma alimentos que todavía estén calientes.
  • No le ponga hielo a las bebidas.
  • Evite las frutas y verduras crudas, pélelas y no coma la cáscara.

Toxoplasmosis

La causa es un parásito llamado Toxoplasma gondii, una de las infecciones más comunes del mundo que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos. Normalmente la infección activa ocurre sólo una vez en la vida. El parásito permanece dentro del cuerpo por tiempo indefinido, generalmente no produce daños. Al ser contraída por una mujer embarazada, puede poner en peligro la salud de su futuro bebé.

La manera más común de contraer esta infección parásita es mediante la exposición a excrementos de gato o al comer carnes crudas o poco cocidas contaminadas con el parásito, también en leche de cabra, los huevos crudos e insectos.

Hepatitis

El virus de la Hepatitis A (VHA) puede transmitirse al ingerir alimentos o agua contaminada o contacto directo con una persona infectada. Casi todos los pacientes que presentan una Hepatitis por virus A se recuperan totalmente y adquieren inmunidad de por vida. Sin embargo, una proporción muy pequeña de casos pueden fallecer a causa de una hepatitis fulminante.

La prevención se realiza mediante el saneamiento de las aguas servidas de las ciudades y la higiene personal (lavado de manos) del personal que maneja alimentos. Para viajeros a zonas endémicas, existe una vacuna que puede prevenir la enfermedad.

El periodo de incubación de la hepatitis A suele ser de unos 14 a 28 días. Los síntomas tienen carácter de moderado o grave y comprenden fiebre, malestar, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular). Usualmente los adultos presentan más signos y síntomas que los niños, y usualmente la gravedad y mortalidad del cuadro aumenta con la edad.

No existe tratamiento específico. Y el cuadro puede demorar semanas a meses en desaparecer.

Triquinosis

Es una enfermedad parasitaria, causada por un nemátodo del género Trichinella, que se adquiere por consumir carne con larvas del parásito. Luego de ingeridas, las larvas se multiplican y pasan del intestino hacia los músculos, donde permanecen por años. Los síntomas son fiebre, dolor abdominal, calambres, diarrea, dolor muscular (especialmente al respirar, masticar o al usar músculos largos), palpitaciones, edema palpebral, rash cutáneo, cefalea, visión borrosa.

No existe tratamiento para la triquinosis que han invadido los músculos. Las formas intestinales puede ser manejadas con albendazol o mebendazol. El dolor muscular se trata con analgésicos.

Teniasis

La teniasis humana es una infección parasitaria causada por las especies de la tenia: Taenia saginata (tenia bovina), Taenia solium (tenia porcina) y Taenia asiatica (tenia asiática). Los seres humanos son los únicos hospedadores de estos parásitos. Las personas eliminan segmentos de la tenia o los huevos del parásito a través de las heces, y contaminan el suelo. Los huevos de la tenia pueden sobrevivir en ambientes húmedos y permanecer infecciosos desde días hasta meses. Las vacas y los cerdos se infectan al alimentarse en áreas contaminadas con heces humanas que contienen huevos de tenia. Una vez adentro de la vaca o el cerdo, los huevos eclosionan en el intestino del animal y migran hacia los músculos estriados para convertirse en cisticercos y causar la enfermedad llamada cisticercosis. Los cisticercos pueden vivir durante varios años en el músculo del animal. Las personas se pueden infectar por las tenias al comer carne de res o de cerdo cruda o mal cocinada que contenga cisticercos infecciosos. Una vez dentro del cuerpo de las personas, los cisticercos de Taenia migran al intestino delgado y maduran para transformarse en tenias adultas, las cuales producen segmentos o huevos que luego se eliminan a través de las heces.

La teniasis puede causar problemas digestivos como dolor abdominal, pérdida del apetito, pérdida de peso y malestar estomacal. Los síntomas más visibles de teniasis son la eliminación de proglótidos (segmentos de la tenia) a través del ano y las heces. En casos inusuales, los segmentos de tenia se alojan en el apéndice o en las vías pancreáticas y biliares.

Cisticercosis

La cisticercosis es una infección causada por los estados larvarios de la tenia Taenia solium, después de que una persona ingiere los huevos de la tenia. Las larvas se adhieren a tejidos como los músculos y el cerebro, formando cisticercos (quistes). Cuando los cisticercosis se localizan en el cerebro, la infección se llama neurocisticercosis.

Los signos y síntomas dependerán del lugar y número de cisticercos que se hallen en su cuerpo:

  • Cisticercos en los músculos: Por lo general, los cisticercos en los músculos no causan síntomas. Sin embargo, tal vez sienta protuberancias debajo la piel.
  • Cisticercos en los ojos: Si bien es algo fuera de lo común, los cisticercos pueden flotar en los ojos y ocasionar visión turbia o borrosa. La infección en los ojos puede ocasionar hinchazón o desprendimiento de la retina.
  • Neurocisticercosis (cisticercos en el cerebro, la médula espinal): Los síntomas de la neurocisticercosis dependen del lugar y del número de cisticercos (llamados a menudo lesiones) que se encuentran en el cerebro. Los síntomas más comunes son convulsiones y dolor de cabeza. Sin embargo, también pueden aparecer síntomas como confusión, desconexión con la gente y el ambiente circundante, problemas de equilibrio y acumulación excesiva de líquido en el cerebro (hidrocefalia). Esta enfermedad puede conducir a la muerte.

Anisakiasis

El Anisakis es un parásito de unos 20-30 mm cuyas larvas se alojan en múltiples especies marinas y del que el hombre es un huésped accidental. Se presentan en muchos peces, pero la anisakiasis se presenta más con aquellos peces que se consumen crudos o con menos preparación (crudos, marinados). Hay otras especies marinas infectadas como los crustáceos (langosta, gamba, cangrejo) o los cefalópodos (pulpo, sepia o calamar). Sin embargo, los bivalvos se salvan de la infección y se pueden comer con seguridad (mejillones, ostras, machas). El parásito sobrevive a varios estilos de conservación: vinagres, salazones, ahumados, escabeches, carpaccio, ceviche. Sólo es seguro el uso de preparados en conserva cocinadas previo al enlatado. La cocción debe ser a más de 60º por 2 minutos (a la plancha suele ser insuficiente), y también sirve congelar a -20º durante al menos 72 hrs.

Puede provocar cuadros digestivos o alérgicos. Los cuadros digestivos consisten en náuseas, vómitos y dolor abdominal, de diferente localización según el punto en que penetra el parásito. Lo más frecuente es un dolor intenso en la boca del estómago (epigastrio) unas horas tras la ingestión, pero pueden aparecer cuadros obstructivos si el parásito llega al intestino, obligando en ocasiones a cirugía del abdomen. Las reacciones alérgicas que ocasiona se mueven en un abanico que abarca desde urticarias leves (prurito y lesiones cutáneas) hasta la más grave anafilaxia que puede causar shock y riesgo vital. El tratamiento de anisakiasis es sintomático, excepto cuando ocasiona cuadros que requieren cirugía.

Brucelosis

La brucelosis es causada por especies del género Brucella, que son bacterias gramnegativas. Los síntomas aparecen como un cuadro febril agudo con pocos o ningún signo de localización, y pueden progresar a una etapa crónica con recaídas de fiebre, debilidad, sudoraciones y dolores vagos. El período de incubación de la brucelosis varía desde 5 días hasta varios meses y es, en promedio, de 2 semanas. La brucelosis se adquiere por contacto directo con secreciones y excreciones de los animales infectados. ingestión de carne poco cocida, leche cruda o productos lácteos que contienen microorganismos viables, inhalación de material infeccioso aerosolizado y en raras ocasiones, transmisión de persona a persona. Las complicaciones de la brucelosis son raras, pero incluyen endocarditis bacteriana subaguda, neurobrucelosis (que incluye meningitis aguda y crónica, encefalitis y neuritis), orquitis, colecistitis, supuración hepática y osteomielitis (especialmente, sacroilíaca o vertebral).

Difilobotriasis o Botriocefalosis

Es la enfermedad parasitaria causada por la tenia del pez Diphyllobothrium adquirida mediante una intoxicación alimentaria. La botriocefalosis se da en áreas fluviales donde es habitual el consumo de pescado crudo o poco cocinado (zonas de Europa, Rusia, Norteamérica, Asia, Japón, Uganda, Perú y Chile)

La infección puede persistir durante décadas si no es tratada. La mayoría de las infecciones son asintomáticas. Entre las diferentes manifestaciones podemos encontrar malestar abdominal, diarrea, vómitos y pérdida de peso. En algunos casos puede darse una deficiencia en Vitamina B12 con una subsiguiente anemia megaloblástica. Las infecciones masivas pueden provocar obstrucción intestinal. La migración de las proglótides puede causar colecistitis o colangitis.

¿Cómo evitar todos los problemas anteriores? Sigue leyendo en la segunda parte de este tema.