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Planificación en Supervivencia y Emergencias

Hay un terremoto, una inundación o un incendio en el lugar en que vives y ahí te das cuentas que en cualquier momento puede venir una catástrofe que dañe tu casa, tu ciudad o tu país. Y te das cuenta que no te has preparado lo suficiente para esa situación, y que si llegara a ocurrir, estarías perdido, sólo y sin protección, intentando sobrevivir. Y te metes a internet, a páginas de preparacionistas (preppers), a grupos en Facebook o Whatsapp, con el fin de aprender y saber más sobre el tema.

No te preocupes, casi todos hemos pasado por lo mismo, pensando como protegernos a nosotros y a nuestras familias. Y la primera pregunta que se nos viene es ¿cómo empiezo?

Antes de empezar a comprar comida y equipo a lo loco, el punto más importante es detenerse y un hacer algunos análisis de riesgos ¿cuales son los riesgos mas probables, dada la zona donde vivo o trabajo?:

  • ¿Estoy en un país sísmico?
  • ¿Tengo un volcán cerca?
  • ¿Ocurren inundaciones en mi sector?
  • ¿Estoy en la costa y puede afectarme un tsunami?
  • ¿El cambio climático ha secado la zona y habrán sequías en el futuro?
  • ¿Estoy rodeado de bosques y puede haber un incendio?

Además de los riesgos de la naturaleza, hay que analizar posibles riesgos derivados del ser humano y la sociedad:

  • ¿Las condiciones socieconómicas del país hacen sospechar descontento social que podría llevar al país a condiciones de guerra civil o inestabilidad social?
  • ¿Estoy cerca de una central nuclear?
  • ¿El país esta sujeto a ataques terroristas?
  • ¿Hay alguna razón para que existan cortes de suministro de energía, agua o alimentos?
  • ¿Vivo cerca de algún tipo de industria química o biológica que pudiera ser un riesgo? Eso incluye vivir al lado de una Estación de Combustible o Gas.

Definiendo esos riesgos probables, podrás planificar para que situación te deberás preparar. Ten en cuenta que algunas situaciones pueden ocurrir simultáneamente, por ejemplo, desórdenes sociales y violencia después de un terremoto.

Si aún no tienes una casa definitiva, luego de hacer el análisis de riesgos potenciales recién mencionado, tal vez te sea bueno buscar un lugar adecuado, tal como revisamos en un post previo. Si no es posible cambiarte de casa o ciudad, tendrás que ajustarte a las condiciones que ya tengas.

Lo primero que debes preparar de forma general es una despensa, tal como revisamos en extenso en otro post. Además, debes preparar un set de herramientas básicas para reparaciones o arreglos de tu casa. También siempre es útil tener conocimientos de primeros auxilios, para cualquier necesidad.

Teniendo en mente los riesgos más probables que ya revisamos, lo segundo es prepararse en función de ellos.

Por ejemplo, si tienes un volcán cerca, será de suma importancia contar con un vehículo que te permita salir de la zona de riesgo con rapidez.

Si es una zona sísmica, tu casa debe tener una construcción adecuada que soporte terremotos importantes, y debes acondicionar el interior con ese fin. En este post puedes revisar el tema de los terremotos.

Si el riesgo de desórdenes sociales y saqueos es alto, la preparación debe ir enfocada a dicha situación. Defender tu hogar, métodos de defensa personal y hombre gris, te serán de utilidad.

Si tu hogar queda en la costa, debes considerar el riesgo de tsunamis, para los cuales desafortunadamente no hay mucho que hacer, excepto escapar rápido. Olvidate del auto, porque quedarás atascado en las calles junto a todos los otros autos que intentan escapar.

Hay riesgos que están siempre presentes en todo lugar, como los incendios y la posibilidad de una pandemia.

Si el riesgo es de apagones, tal vez sea buena idea producir tu propia energía, instalando paneles solares o una turbina eólica.

Si la sequía va en aumento, o hay riegos de cortes de agua por otras razones, el enfoque debe ser a ahorrar agua y almacenar la mayor cantidad posible.

Si los riesgos sociales son los que te preocupan, lo ideal es estar preparado para sobrevivir en el caos social y económico, como por ejemplo, aprender a hacer trueque.

Prepararse para cualquier catástrofe consume tiempo y bastante dinero. Focalizando los recursos hacia lo más probable, disminuiremos el gasto y será más fácil. Claro, siempre puede llegar un meteorito o aliens, pero eso es poco probable y si llegara a ocurrir, al menos ya estarás un poco más preparado.

Dichos y Frases en Supervivencia

Los dichos y frases en una cultura a veces esconden grandes enseñanzas, condensadas en pocas palabras. El ambiente prepper, bushcraft y supervivencialista no está exento de estas “perlas” de sabiduría. Les mencionaré algunas y sus  explicaciones.

  1. Hay que estar preparado para lo peor, esperando lo mejor: si uno mira la filosofía preparacionista, puede pensar que son un montón de ansiosos negativos, que piensan que todo puede estar peor. Y así lo es. Siempre puede venir una catástrofe natural, una pandemia o un caos social…y para ello nos preparamos. Sin embargo, esperamos que nada de eso ocurra y que nuestras provisiones jamás sean utilizadas.
  2. Es mejor tener algo y no usarlo, que no tenerlo y necesitarlo: viene de la mano del dicho anterior. Es preferible estar preparado para algo que esperamos nunca ocurra, pero si ocurre, estaremos listos.
  3. Mucho siempre es poco: Los preppers están preparados para cualquier emergencia que pueda ocurrir. En ellas, se va a requerir alimentos, materiales, equipo y conocimiento. Siempre debemos considerar que lo que tenemos será poco, menos de lo que realmente necesitaremos. Tienes uno o dos cuchillos, pueden ser pocos y deberías tener más. ¿Cuentas con una despensa para un par de semanas? Tal vez sea poco y mejor estar preparado para uno o dos meses. ¿Eres fanático de las armas de fuego? Mejor que tengas más balas. Con el paso del tiempo, todo se daña, y verás que la despensa se hace poco, los cuchillos se dañan y rompen. O puedes hacer trueque, venderlos, etc.
  4. Los tiempos difíciles forjan hombres fuertes. Los hombres fuertes crean buenos tiempos. Los buenos tiempos crean hombres débiles. Los hombres débiles crean tiempos difíciles: Todo es un ciclo, y luego de 3 o 4 generaciones acostumbradas a buenos tiempos y comodidades, vendrán tiempos difíciles y duros. Pero quienes sobrevivan harán una sociedad mejor a la larga. Evita convertirte en una persona débil.
  5. El humor nos mantiene vivos: si te haces problema por todo, si enganchas con cualquiera que te agreda en la calle, puedes terminar muerto o herido en el hospital. Si te afecta que haya poca comida o sufres por quienes mueren o se enferman, tu ánimo decaerá y te será más complicado sobrevivir.
  6. Nunca te rindas: es el centro y corazón de la supervivencia.
  7. Para sobrevivir a menudo es necesario luchar y para luchar hay que ensuciarse: física y sicológicamente, sobrevivir necesitará que te ensucies las manos. Deberás hacer cosas que no te gustan, comer alimentos que detestas, y tal vez, cometer actos que en una situación normal, no harías.
  8. La imaginación es un instrumento de supervivencia: sueña, imagina, planifica. Los grandes logros han empezado con alguien que tuvo una idea o un sueño. Esto incluso aplica para construir alguna herramienta o solución a tu problema de supervivencia.
  9. El cerebro humano es la mejor multiherramienta: similar a la anterior. Puedes tener muchas herramientas, pero si no sabes como usarlas, si no tienes conocimientos de como crear una nueva, estas perdido.
  10. No se forma una cicatriz al morir. Una cicatriz significa que sobreviviste.
  11. La especialización excesiva es, a la larga, desventajosa desde el punto de vista biológico. Su resultado final no es la supervivencia, ni el incremento en el número, sino la extinción o el estancamiento: aprende de todo. Mientras más temas sepas, más podrás desenvolverte en nuevas y extrañas situaciones. No te estanques en un sólo tema específico. Incluso en el trabajo, tener más herramientas te hace mejor.
  12. La extinción es la regla. La supervivencia es la excepción: viendo la historia del Planeta Tierra, hay más extinciones que supervivencias. Prepárate para ello.
  13. Regla de supervivencia “empaca tu propio paracaídas”: no confíes el 100% de tu supervivencia en el otro. Hazte cargo de ti mismo.
  14. Los sobrevivientes no siempre son los más fuertes; a veces son los más inteligentes, pero más a menudo simplemente son los más afortunados: al final, también hay que tener algo de suerte.

 

Sobrevivir a una balacera

A pesar de lo que se ve en la prensa, una balacera o tiroteo es una situación rara para el común de la gente. La probabilidad de estar en uno dependerá bastante del país y zona o barrio en que se viva o transite. Sin embargo, como estás van en aumento todos los años en el país, es algo que debemos estar familiarizados si pretendemos sobrevivir.

Algunos tiradores tienen un objetivo específico en mente: algún compañero de clases o profesor, algún sexo o raza. Sin embargo, la gran mayoría no tienen un blanco específico y le dispararán a los que vean moverse. Este tipo de situaciones comienza y termina en muy poco tiempo, por lo que esperar la ayuda de la fuerza pública será una pérdida de tiempo. En los 10 a 20 minutos que llegue la policía, el evento habrá terminado, el tirador habrá escapado y nosotros estaremos vivos o muertos, dependiendo de lo que hayamos hecho…y algo de suerte. En países como EEUU, donde esta situación es más frecuente, existen campañas y talleres al respecto.

Lo primero en un tiroteo es tener algo de suerte y estar atentos. Suerte para no ser las dos o tres primeras víctimas que reciben los primeros tiros. Y como bien ya aprendimos en otro post, nuestro nivel de alerta pasará de blanco (relajado) a un naranjo (alerta sin riesgo reconocido) y rápidamente rojo (alerta con riesgo reconocido) cuando escuchemos el ruido de los disparos. Recuerda que una mente tranquila piensa mejor que una en pánico y bloqueada.

Debes recordar estas tres opciones y en ese orden para sobrevivir:

  1. Huye: si en los primeros segundos ves una oportunidad de salir del lugar del tiroteo, hazlo rápido. Por ejemplo, estas al lado de una salida de emergencia.
  2. Escóndete: si no hay opción de huir inmediatamente, escóndete.
  3. Pelea: última opción.

Debemos diferenciar el lugar donde se está produciendo la balacera. ¿Estamos en un lugar cerrado o un espacio abierto? El primero nos dificultará escapar, pero nos da tiempo para escondernos. El segundo nos permite huir del lugar de los hechos, pero nos deja a la vista del tirador sin protección donde ocultarnos. Si estamos en una oficina o sala, lo primero es cerrar la puerta y apagar las luces. Se debe trancar la puerta por dentro y cubrirla con la mayor cantidad de muebles con el fin de evitar la entrada del atacante. Si la puerta se abre hacia afuera, eso sólo lo detendrá unos segundos, por lo que no será útil. Si oyes que el tirador se acerca, aléjate de las puertas y ventanas. Luego de estar a salvo en un refugio, recuerda poner en silencio tu teléfono celular, o idealmente apágalo. Incluso la vibración de los mensajes pueden alertar de tu presencia al atacante. En tercer lugar, debes improvisar algún arma. Puede ser cualquier palo, escoba, extintores, paraguas, lápices, tijeras. No des por sentado que alguien llamó a la policía. Hazlo en ese momento. Cuando tengas claro de donde provienen los tiros y la zona en que está el tirador, debes intentar escapar lo antes posible, sólo si tienes salidas que no pasen por el campo visual del tirador.

Si te encuentras con más gente, divídanse las tareas: alguien cierre y tranque la puerta, otros consiga armas y un tercero llame a la Policía. También debes animarlos a huir junto contigo en el caso que esto sea posible. Si corres con más gente, será más difícil que te apunten de manera individual, y tendrás una ventaja de fuerza si se enfrentan al tirador.

Si estas en un pasillo, debes buscar refugio en el primer lugar cerrado que encuentres y hacer todo lo anterior. Si no se logra reconocer de donde vienen los disparos, no corras porque puedes ir directamente hacia el atacante.

Si por malas decisiones o suerte, llegas a encontrarte cara a cara con el agresor, no se debe huir ni pedir clemencia, sino que atacar con la mayor violencia posible, idealmente entre varios. Puntos donde golpear: genitales, traquea, ojos y nariz. Es tu vida contra la suya. Los tiradores no suelen tener clemencia, menos con quienes ven como inferiores. Si tienes un extintor a mano, incapacítalo disparando el polvo directo a su cara, para luego golpearlo con toda la fuerza posible en la nariz y luego en la cabeza. No lo dejes tranquilo hasta asegurarte que no se levantará para dispararte mientras huyes. Si no tienes armas, trata de llegar hasta el tirador sin que te descubra. Toma el arma por el cañón, cubriendo el puerto de eyección con la otra (por donde sale el casquillo), y apunta hacia un lugar seguro. El atacante disparará el arma una vez, pero esta se trabará con el casquillo y ya no será útil. Para usarla se debe destrabar, lo que le tomará tiempo. Ahí podrás someterlo. Ojo que algunos tiradores van armados con más armas y cuchillos y usan chalecos antibalas. Asegúrate que no te atacará con otra arma.

No ataques al tirador si te dice que puede verte. A menos que te esté mirando directamente, lo más probable es que no te esté diciendo la verdad. Debes pelear sólo si la posibilidad de correr y esconderte no es una opción o si el tirador baja el arma.

Si el tiroteo se produce al aire libre, la situación es distinta. El tirador tiene mayor campo visual y hay pocos objetos donde ocultarse. Debes tirarte al suelo para desde ahí detectar desde donde vienen los disparos. Una vez hecho eso, puedes buscar donde correr para obtener algún tipo de cobertura. Una vez a cubierto, no levantes la cabeza ni te asomes para saber como esta la situación. Si no hay cobertura, lo mejor es quedarse en el suelo y hacerse el muerto. Existen tiradores que han disparado a los cuerpos de las víctimas para rematarlas, por lo que esto es el último recurso.

Cuando hablamos de cobertura, nos referimos al cualquier objeto que pueda detener los disparos. Obviamente dependerá del tipo de arma y su calibre, pero en general, paredes de ladrillo o concreto, árboles gruesos, vigas de acero estructural, escritorios gruesos, archivadores metálicos o similares son buenas coberturas. Puertas de madera, sillas o paredes de tabiquería no son buenas coberturas. Cualquier bala las atraviesa.

Cuando llegue la fuerza pública, ellos no saben quien es el tirador, o si es uno o varios. Mantén la calma, deja lo que tengas en las manos y ponlas arriba de la cabeza, sigue las instrucciones que te digan y no hagas movimientos bruscos. Dirígete por el lado donde llegó la policía, que es seguro, pero no corras hacia ellos. Saliste vivo de un tiroteo, no sería bueno recibir un disparo de la policía que no sabe si eres víctima o agresor. Una vez a salvo, informa a la policía todo lo que puedas saber del tirador, cuantos son, identidad, ropa que lleva, tipo de arma, si hay heridos.

En caso de haber víctimas heridas, deben dejarse ahí hasta que llegue la ayuda y el tirador haya sido neutralizado. Ponerse a rescatar gente puede que te convierta en un héroe, pero muchos héroes están bajo tierra. No se trata de ser valiente o no, sino de sobrevivir. Puedes leer sobre el manejo de heridas en otro post.

La Supervivencia Outdoor

La supervivencia en la naturaleza requiere de varios factores, entre ellos algo de suerte, ansias de vivir y bastantes conocimientos. Hay que tener cuenta siempre las prioridades, que no son otras que las situaciones que pueden conducir a la muerte, las que se resumen en las reglas del 3:

  1. 3 segundos sin pensar: ante cualquier situación de emergencia/supervivencia, los tres primeros segundos son vitales para evaluar la condición de seguridad de donde nos encontremos. Lo que en Primeros Auxilios llamamos “Seguridad de la Escena”, se refiere a considerar potenciales riesgos de la escena donde estamos metidos, con el fin de minimizarlos llevando a cabo alguna maniobra, que puede ser desde un sencillo retirarse o moverse a otro lugar.
  2. 3 minutos sin oxígeno: el oxígeno es vital para nuestro cerebro. Frente a una situación donde no podemos respirar (inmersión, gases tóxicos, etc.), sólo tenemos 3 minutos para poder sobrevivir.
  3. 30 minutos a 3 horas sin refugio: dependiendo de las condiciones ambientales, la hipotermia puede matarte en pocas horas. Para protegerte del frío (o del calor) necesitas ropa y refugio adecuado, y eventualmente fuego.
  4. 3 días sin agua: aunque también es variable dependiendo del calor ambiental, del esfuerzo físico y de nuestra alimentación, el cuerpo humano puede aguantar hasta 3 días sin beber. Pasado ese tiempo, comienzan a aparecer cambios que llevan a la muerte.
  5. 3 semanas sin comida: nuestro cuerpo requiere una alimentación mínima para sobrevivir, que variará según el esfuerzo físico y nuestro estado nutricional previo.
  6. 3 meses sin compañía: somos primates, animales sociales y grupales. Necesitamos interacción con otros seres humanos para poder sobrevivir, mantenernos cuerdos, aprender.

Sabiendo esta Regla del 3, podemos estudiar nuestra situación y priorizar que es lo más importante en cada momento. En orden: salir del riesgo, respirar, refugiarnos, buscar agua, buscar comida, buscar compañía (rescate).

Un conocido instructor de técnicas de supervivencias define que las habilidades de supervivencia outdoor que nos permitirán salir adelante están dadas por las 5 C y las 5 W (en inglés):

  1. Corte: herramientas que nos permitan cortar. Un cuchillo, una roca afilada, un hueso.
  2. Cobertura: algo que permita separarte de las condiciones medioambientales. Ropa adecuada, un refugio.
  3. Combustión: hacer y mantener un fuego.
  4. Contenedores: algo donde recolectar, almacenar y potabilizar agua
  5. Cuerdas: como construir y como usar las cuerdas. Pueden fabricarse con plantas o con materiales que andemos trayendo en nuestro equipo de supervivencia.

Además de las 5 C, son importantes las 5 W (en inglés), factores que pueden afectar nuestra supervivencia:

  1. Wind (Viento): El viento es uno de los principales riesgos que pueden afectar la supervivencia. Por ello, un refugio y ropa adecuada es vital.
  2. Water (Agua): El agua es importante en dos formas. Debemos instalar nuestro campamento en una zona que no sufra de inundaciones ni humedad, protegido de la lluvia y el viento. Por otro lado, debe estar lo suficientemente lejos de las fuentes de agua para no contaminarlas, pero lo suficientemente cerca para tener acceso a agua para beber, cocinar y limpieza.
  3. Widowmakers (Hacedores de viudas): Mantenerse atento a riesgos es también importante. Arboles y ramas que puedan caernos encima, rocas que pueden caer de un cerro cercano, y otros son causas de accidentes en la vida al aire libre.
  4. Wood (Madera): En una situación de supervivencia en la naturaleza, tener un pequeño fuego donde calentarnos, potabilizar agua y cocinar, puede ser lo que nos salve la vida. Para ello, se debe acampar en un lugar que cuente con madera adecuada y suficiente para las necesidades. Posterior a ello, palos de madera de grosor adecuado nos permitirán construir refugios, muebles y herramientas como hachas y picas.
  5. Wildlife (Animales Salvajes): Depende del lugar donde uno se encuentre, los animales salvajes pueden ser un riesgo importante que se debe tener presente. Osos, serpientes, perros salvajes, incluso ratones (hantavirus en chile) o insectos (vinchuca y mal de chagas) pueden complicar nuestra supervivencia inmediata o a largo plazo.

En próximos posts revisaremos algunos de los puntos mencionados.

Cambio climático como crisis mundial a futuro

Damos por sentado que nuestra civilización perdurará por muchos años, sin embargo la historia (y prehistoria) nos muestra un panorama distinto. Los dinosaurios desaparecieron por culpa de un meteorito, muchas civilizaciones y pueblos desaparecieron por plagas, hambrunas y sequías. Han existido varias épocas de glaciaciones y periodos interglaciares, en uno de los cuales nos encontramos ahora. Sin embargo, hay muchas pruebas de que esto podría estar llegando a su fin. Los estudios nos dicen que es un proceso normal del planeta, pero que posiblemente se estaría acelerando por influencia del ser humano.

Hasta el momento tenemos los siguientes cambios:

  • La temperatura mediana a la superficie del globo ha subido del +1.1ºC en 2017 a comparación de la era pre-industrial. 17 de los 18 años más calientes pertenecen al siglo XXI.
  • La superficie blanca de la tierra se ha reducido a la mitad desde 1980. Ello disminuye la tasa de reflexión de la luz solar fuera de la tierra, lo que conlleva un aumento de la temperatura terrestre. Es una de varias razones por la que el calentamiento se ha acelerado.
  • El nivel de los océanos ha subido más de 19 cm. entre 1901 y 2010. El ritmo se acelera y es ahora de 1,7 mm. por año.
  • La temperatura de las aguas tropicales ha subido de +1.2ºC en el siglo XX (contra 0.5ºC para los océanos).
  • Desde 1980, tenemos más del doble de eventos naturales severos (sequías, inundaciones, ciclones, tornados, etc) cada año.

En el futuro se perfila que estos problemas serán peores:

  • Según la ONU, 1ºC de aumento en la temperatura tendrá un costo de 2.000 billiones de dólares.
  • Según el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), después del 2030 el aumento de las temperaturas se ubicará en un rango entre +1.1 y +6.4ºC llegando a los años 2090 (comparando con el periodo 1980-1999). De igual forma el mar habrá subido de entre 18 a 59 cm.
  • El cambio climático podría generar la immigración de 250 milliones de personas.
  • La banquisa ártica podría haber desaparecido en 2030
  • Los peces comestibles podrían desaparecer completamente de los océanos en 2048
  • Se estima que pasando los 2ºC de aumento de la temperatura global, los equilibrios climáticos mayores serán desestabilizados de forma irreversible.
  • Aumentarán los fenómenos meteorológicos extremos en todo el planeta: sequías, inundaciones, olas de calor, ciclones y huracanes, incendios, etc.
  • Extinción masiva de especies vegetales y animales
  • Todo lo anterior llevará a:
    • migración obligada de millones de seres humanos,
    • daño en los cultivos,
    • caída en la producción de alimentos,
    • hambrunas,
    • aparición de nuevas enfermedades (especialmente virales)
    • nuevas guerras, enfrentamientos bélicos y agitación social

Así que, sea por un meteorito, una pandemia viral, o el cambio climático, habrá que estar preparados para los cambios que se vienen a nivel mundial.

Sobrevivir a un naufragio en alta mar

Chile es un país costero, muchos viven del mar o cerca de él. Sin embargo, pocos tienen experiencia en como manejarse en una situación de emergencia arriba de un barco. Revisaremos entonces como sobrevivir a un naufragio en alta mar, aunque algunos puntos puedan aplicarse a un naufragio en lagos. Antes de empezar recordar que en supervivencia se muere por asfixia en algunos minutos, por hipotermia en algunas horas, por deshidratación en unos días y por hambre en varias semanas.

Como siempre, lo ideal es no tener un naufragio. Un barco bien mantenido, con medidas se seguridad adecuadas, disminuye el riesgo pero no lo elimina. Vamos a saltarnos la preparación y mantención de un barco y pasaremos a la situación donde el barco se está hundiendo, y en ese caso, la que debemos hacer es salir. No sirve de nada todo lo demás si quedamos atrapados dentro de la nave mientras se hunde. Por ello, es importante conocer el barco lo más posible, las salidas de emergencia, donde están los chalecos salvavidas (si no lo llevamos puesto permanentemente) y los botes salvavidas (si el barco es lo suficientemente grande para contar con ellos), y por supuesto, conocer las señales de emergencia: 7 pitidos cortos seguidos de uno largo es la señal de evacuación.

La primera medida, que se repite en cualquier situación de emergencia, es mantener la calma. Esto permite pensar y actuar adecuadamente. Si tenemos control mental y tiempo, podremos conseguir un chaleco salvavidas, saber donde están los botes salvavidas, etc. Los botes salvavidas usualmente tiene muchos elementos útiles para lo sobrevivencia en alta mar y es la mejor opción. Pero en el caso de estar en uno que no tiene bote salvavidas, te será útil llevar contigo varios objetos o un kit de emergencia que nos ayudarán más adelante:

  • bolso o mochila: llevar objetos en la mano te impedirá saltar y nadar en el mar.
  • cuchillo y una protección donde guardarlo: un cuchillo sin protección podría dañar un bote salvavidas
  • silbato al cuello
  • guantes de cuero
  • envases herméticos (botellas), idealmente lleno de agua
  • linterna
  • frazada
  • ropa manga larga: camisa, polar, pantalones, calcetines. SI tienes cinta adhesiva, aprovecha de sellar las muñecas y tobillos.
  • botiquín de primeros auxilios
  • lentes para el sol
  • gorro

Además del pánico que debes controlar, ten en cuenta que también se puede presentar el efecto contrario, la parálisis, que impide incluso moverse o pensar. Si encuentras a alguien en esa situación, debes gritarle y moverlo para sacarlo de ese estado.

Ya equipado, debes evaluar si el barco debe ser abandonado. No abandones el barco a menos que sea inminente su hundimiento. Incluso si se dan vuelta, a veces permanecen flotando por varias horas, y permanecer en el barco es la mejor situación para ser rescatado. Si es inminente el hundimiento, debes abandonar el barco lo antes posible, por la vía más rápida. El barco puede inclinarse, por lo que deberás ayudarte de cualquier manilla, ganchos, barandillas, pasamanos o luces que encuentres para mantenerte en pie. Si es un gran barco, con ascensor, olvídate de usarlo. Para salir del barco, debes hacerlo con los zapatos puestos, abrazarte y saltar lo más lejos que puedas, mientras te tapas la nariz. Antes de saltar, mira donde vas a caer, ya que puede haber gente, fuego, hélices, etc. Lo ideal es entrar al agua primero con los pies. Si el barco es grande, pueden generar un efecto de succión mientras se hunde, por lo que debes alejarte nadando de espalda,, especialmente porque con chaleco salvavidas es difícil hacerlo convencionalmente (o a lo perrito). No es necesario hacer esto en embarcaciones pequeñas.

Una vez que estemos fuera, podremos estar en el agua o dentro de un bote salvavidas. La segunda es siempre mejor, dado que sobrevivir en el agua por mucho tiempo, especialmente helada de la costa chilena, es prácticamente imposible. La corriente de Humboldt que baña las costas chilena proviene de muy al sur, trayendo aguas heladas hacia el norte, lo que hace que la temperatura promedio del mar chileno esté entre 15º y 19ºC. La temperatura del agua es uno de los factores más importantes de supervivencia. Si está a menos de 2ºC, la supervivencia es de menos de 45 minutos. Entre 2º y 4ºC, no sobrepasa los 90 minutos. Entre 4º y 10ºC, el promedio de sobrevida es de 3 hrs., y sube al doble si el agua esta entre 10º y 15ºC. Entre 15º y 20º, la supervivencia es menor de 12 hrs. Sobre 20ºC la supervivencia es indefinida.

El cuerpo humano pierde calor al estar en contacto con el agua. Entre 35º y 32ºC hay un a respuesta fisiológica de producción de calor extra mediante escalofríos y disminución de la pérdida de calor por vasocontricción periférica.  Entre 32º y 34ºC hay una intensa vasocontricción y disminuye el metabolismo tisular. En esta fase cesan los escalofríos, lo que empeora la situación. Empieza a aparecer compromiso de conciencia. Bajo 30º viene la muerte por hipotermia. Otros factores que influyen en la supervivencia son la edad y el estado físico.

En caso de estar en el agua (y tener un chaleco salvavidas), se aconseja moverse lo menos posible y no sacarse la ropa. Esta crea un espacio de agua quieta que mantiene el calor corporal un poco más que la piel desnuda en directo contacto con el agua fría. Si tiene capucha o algo con qué cubrirse la cabeza, hágalo, ya que con eso se pierde menos calor corporal. La posición fetal aumentaría aún más la posibilidad de supervivencia, al reducir la superficie corporal expuesta al contacto con el agua y al reducir la perdida de calor en el cuello, ingles, y costados del tronco. La técnica de flotación-inmersión, que evita el golpe de las olas en la cara intercalando inmersión bajo el agua y salidas a respirar, disminuye la posibilidad de supervivencia en aguas a la mitad. Si no tienes un chaleco salvavidas, te será más complicado flotar, y menos adoptar la posición fetal. Lo ideal es mantenerse flotando de espaldas en posición horizontal, y si necesitas mantener la posición vertical, hacerlo con pequeños movimientos de las manos y pies con el fin de moverte y mover el agua lo menos posible. No debes intentar nadar en ninguno de los dos casos (con o sin chaleco salvavidas), para evitar el aumento de consumo metabólico, a menos que sea para separarse de las hélices, para tomar otro equipo salvavidas o que la costa o una embarcación detenida se encuentren muy próximos. A diferencia de la situación en tierra, donde hacer ejercicio aumenta la producción de calor, en el agua no debes hacer ejercicios natatorios para subir la temperatura, sino permanecer lo más estático posible en el agua, ya que se incrementa el flujo de sangre a los músculos y la perdida de calor por conducción.

Ya en lugar seguro en el agua, revisa tu condición médica, especialmente si tienes alguna herida sangrante que requiera manejo. Si hay otros supervivientes, lo ideal es ayudarlos y reunirlos a todos. Las posibilidades de sobrevivir aumentan si el grupo es grande. Trata de conseguir una balsa u otro objeto que flote para subirte. Rescata otros suministros que pueden quedar flotando luego del hundimiento, especialmente alimentos o botellas con agua.

Si logramos sobrevivir al hundimiento y estamos sobre un bote salvavidas, nuestra posibilidad de supervivencia sería mucho mayor, pero no está 100% asegurada. Todo dependerá del tiempo que tome el rescate. Obviamente este no llegará si no alcanzamos a enviar una alerta o socorro. Suponiendo que la señal de socorro se envió y fue recibida, sólo es cosa de tiempo para que ocurra el rescate. En caso contrario, tendremos que sobrevivir por nuestra cuenta. Detalle a recordar: las corrientes marinas de la costa de Chile vienen desde el oeste en la zona de Aysen y al chocar con el continente, se dividen hacia el norte y hacia el sur, pero también afecta la dirección del viento y la marea (si esta subiendo o bajando) de ese momento. Debes tener en cuenta todo esto para saber hacia donde irás a la deriva en tu bote salvavidas.

Estamos a salvo arriba de nuestro bote salvavidas. Si hay otras balsas, usa los remos que traen lo antes posible para reunirlas y atarlas todas juntas. Para minimizar la deriva y facilitar el rescate (si hubo tiempo de enviar la señal de socorro), lanza el ancla de mar que traen las balsas. Eso evitará que las corrientes y el viento te lleven muy lejos del punto de hundimiento. Si no tienes un traje de agua y sólo tuviste tiempo de sellar tu ropa en las mangas y tobillos, retira ahora las cintas adhesivas. Lo mejor arriba de la balsa es usar ropa suelta, que no impida la circulación sanguínea. Recuerda mover las extremidades para facilitar la circulación. Si la balsa cuenta con ella, infla el piso y coloca mantas para mejorar la aislación. Mantén la balsa lo más seca posible, usando un “achicador” o paño o esponja para sacar el agua que pueda entrar. Revisa la condición personal y del resto de los supervivientes. Maneja la hipotermia, cura a los heridos o quemados y tranquiliza a aquellos en shock.

¿Qué más debemos tener en cuenta? Sin agua podemos sobrevivir cerca de 3 a 4 días, y sin alimentos podemos sobrevivir hasta 3 semanas. Por ello, el agua será nuestro principal problema de supervivencia. Tomar agua de mar es un riesgo, porque su salinidad elevada hace que el cuerpo deba botar (vía orina) más agua de la que ingresa, lo que terminará a la larga por deshidratarnos. Si tienes agua dulce, no la uses toda al principio para después pasar a tomar agua de mar salada. El agua de mar puede usarse diluida, en proporción de 1:2 a 1:3 de agua salada y agua dulce/destilada. Lo ideal sería contar con una potabilizadora de agua portátil. Apenas haya algo de sol, debes intentar destilar agua salada para obtener agua dulce. También puedes captar agua de lluvia. Otro líquido descrito que se puede usar es el líquido intraocular y de la columna vertebral de los peces. Debes tomar una cucharadita de agua cada 15-20 minutos. Por nada del mundo tomes orina.

Si no tienes agua potable, trata de no comer. La digestión requiere más uso de agua, por lo que disminuir el consumo de alimentos ayudará a disminuir las necesidades basales de agua. Otro punto es evitar el sol y el calor. La sudoración hace perder agua, por lo que cubrirse por completo durante el día evitará esa pérdida. Úntate la cara con grasa o crema, que ayudarán a proteger del sol y del frío. Si hace mucho calor, mantén la ropa húmeda. Eso bajará tu temperatura por evaporación del agua de la ropa, y no por evaporación del sudor. Recuerda que tener diarrea o vómitos aumenta la pérdida de agua, por lo que lo ideal es asegurarse que el agua y el alimento estén en buen estado y si sufres de mareos por el movimiento en el mar, tomar alguna medicación para ello.

En cuanto al alimento, como mencionaba, si no tienes agua, evita comer. Si el agua esta asegurada, recién ahí puedes preocuparte de la alimentación. En caso de una balsa salvavidas equipada, tendrás algunos víveres que debes racionar. También puedes alimentarte de plancton y peces que logres pescar.

Finalmente, pero no menos importante, es el aspecto mental. Mantener la tranquilidad y evitar la ansiedad serán vitales para salir adelante en esta (y otras) situaciones de supervivencia.

Buscar tierra firme

Lo ideal es saber la posición del barco antes del hundimiento, para saber hacia donde buscar tierra. Puedes ver aves marinas desde donde vienen y hacia donde van. Si logras pararte, puede vigilar el horizonte para ver si se ve tierra firme. Durante la noche, puedes usar las estrellas.

Llamar la atención para el rescate

Antes de saltar del barco, recuerda enviar una señal de socorro. En todo el mundo la frecuencia de ayuda y comunicaciones náuticas es el canal 16, que viene predeterminado en las radios de banda marina.

Si reúnes las balsas, será más fácil que los vean.

Para mejorar las posibilidades de rescate, debes contar con una pistola de bengalas, antorchas de señales, alguna forma de generar una mancha en el agua, o de hacer humo. Si tienes un espejo, puedes hacer señales a un barco o avión.

Si logras llegar a tierra, arma una fogata o escribe en la arena una señal de SOS.

Los supervivientes deben turnarse para estar permanentemente atentos a algún barco o avión que pase cerca.

 

Gracias a Luis Molina por la asesoría y revisión del texto.

Sobrevivir en una comunidad

Muchas películas presentan la idea que el Lobo Solitario está mejor preparado para sobrevivir en una catástrofe. Alguien como Rambo o el protagonista de “Soy Leyenda” nos hace sentirnos poderosos, pero la realidad es que alguien así no puede durar mucho. En cuanto a preparación, deberá saber de todos los temas: manejo de armas, técnicas de lucha y supervivencia, electrónica, química, cultivar, cocinar y un largo etc. En cuanto a la situación de catástrofe, no podrá dormir jamás ya que debe mantener su seguridad personal y cuidar sus pertenencias, tendrá que conseguir alimento cada día, si cae enfermo no tendrá quien lo cuide y otro largo etc. El Lobo Solitario sólo nos sirve para una sobrevida de pocos días y mucha suerte.

Esto nos lleva al tema de este post. Sobrevivir a corto y a largo plazo dependerá principalmente de formar parte de una comunidad, la cual nos apoye en todos los puntos mencionados y permita construir y desarrollar planes con miras a mantenernos con vida por más de unos días, cubriendo las falencias que todos tenemos. Estudiando la historia, es la forma en la cual se han formado las ciudades y sociedades: cada uno aporta sus conocimientos y fortalezas para el bien del grupo.

Sin embargo, sobrevivir en una comunidad tampoco es pan comido. Como todo, tiene sus contras y dificultades que debemos saber solucionar para salir adelante con éxito.

  1. Todos deben colaborar: la comunidad sólo funciona y se mantiene si todos sus integrantes trabajan y colaboran, cada uno aportando desde su saber y capacidad. Ancianos pueden realizar tareas sencillas en el hogar, como cuidar niños, educar y cocinar. Los niños pueden apoyar en las tareas del hogar, además de aprender y estudiar las trabajos que se requiere en la comunidad. Enfermos o accidentados pueden hacer trabajo de “escritorio”, llevar cuentas, organizar. Lo importante es que todos tengan sus obligaciones claras.
  2. Tolerancia y Respeto: todos tenemos derecho a opinar y a tener nuestras propias ideas. El respeto hacia el otro es vital para vivir en cualquier grupo o comunidad. Esto incluye respetar sus ideas (especialmente si son distintas a las tuyas), su trabajo, sus posesiones. Por ejemplo, devuelve lo que te prestan, siempre en las condiciones que te lo prestaron. Cuida los espacios comunes, porque no sólo te sirven a ti, si no que a todos los demás. Evita ruidos molestos, especialmente a la hora de la siesta y en la noche. Aplica la regla “no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti”.
  3. Diálogo: muchas situaciones conflictivas pueden solucionarse dialogando, y revelando las razones del actuar de cada uno. Muchas veces son malos entendidos o situaciones donde alguien quiso ayudar, sin lograrlo. En los casos que este diálogo no sea posible o no lleve a ningún lado, será necesario que lo resuelva un “jurado”: idealmente un grupo de adultos en número impar (3 o 5) que decida finalmente.
  4. Quien más sabe de un tema, tiene la primera palabra y opción en el trabajo respectivo. En salud, el que sabe de salud es el que opina al respecto. En seguridad, el que sabe de seguridad. En la cocina, el que cocina. Si uno no se mete en el área que no conoce y donde ya existe un “encargado” o conocedor del tema, no se generan problemas ni discusiones. Como dice el dicho, pastelero a tus pasteles.
  5. Debe haber un líder, que toma las últimas decisiones. Pero este líder debe entender que está al servicio de los demás, no como jefe sino que como su empleado y representante. Debe velar por el buen funcionamiento y la convivencia de la comunidad.
  6. Cultiva las relaciones personales: conocer a todos los miembros de la comunidad es vital para saber como piensan, como responden en situaciones difíciles, cuales son sus puntos fuertes y débiles, y a la larga, aprender de ellos. La amistad es opcional, pero el trato siempre debe ser amable y cordial. Cada persona y cada familia de la comunidad debe tener su espacio personal.
  7. Reglas claras y justas para todos. Las normas deben estar claras desde el inicio de la vida en comunidad. Eso evita cometer errores y conflictos. Si hay que poner nuevas normas, deben ser consensuadas por todos, y aprobadas por un consejo similar al “jurado” del punto 3: los más ancianos y en número impar. Teniendo sus derechos y obligaciones claras, hay menor espacio para conflictos.
  8. Evitar personas negativas o conflictivas en la comunidad. Jamás van a estar contentos y buscarán cualquier excusa para iniciar un conflicto. Ese tipo de personas termina destruyendo la convivencia y a la larga, a la comunidad.
  9. Controla y evalúa: a pesar que debemos dejar que todos trabajen libremente, debemos controlar y evaluar que este trabajo se está realizando de forma adecuada. Debe existir un equipo que mida y decida si el trabajo de cada uno se está realizando de buena manera, y en caso contrario, como mejorarlo. Desde pequeños cambios de la forma de trabajo a cambiar a la persona encargada.
  10. Castigos claros y conocidos: deben estar claros los castigos por cometer errores o actos que vayan contra alguien o contra la comunidad. Quien sea castigado debe poder apelar a la resolución, lo cual debe ser evaluado por un “equipo” distinto al que tomó la decisión del castigo. Esto evitará sanciones injustas o sesgadas.
  11. No guardar rencores: siempre habrán conflictos, pero una vez que se solucionaron, se debe olvidar y no guardar malos sentimientos para el futuro. Eso sólo mina y daña las relaciones personales dentro de la comunidad.
  12. Espacios de tertulia y conversación: donde se pueda libremente opinar sin ser atacado, donde se puedan poner ideas sobre la mesa para mejorar la comunidad. Eso permite el crecimiento y mejora del grupo.
  13. Permitir las diferencias personales: no es necesario que en la comunidad todos piensen igual, se vistan igual o usen el mismo corte de pelo. Permitir las diferencias asegura que nadie se sienta oprimido. Eso incluye quien quiera tener una mejor vivienda, ropa o algunos beneficios como más o mejores alimentos…siempre y cuando el resto de la comunidad lo acepte sin reparos.
  14. Desarrollo personal continuo: se debe favorecer que todos los miembros de la comunidad puedan crecer y desarrollarse. Lectura, conocimientos, manualidades, oficios…mientras más personas de la comunidad aprendan y crezcan, mejor para la comunidad.
  15. Preocuparse del resto: por su estado de salud, mental, económico, familiar. Saber como el resto de los miembros de la sociedad están llevando la situación, permite adelantarse a los problemas (de salud por ejemplo) y apoyar cuando sea necesario. Si uno está para el resto, ellos estarán para uno cuando lo necesite.
  16. Empatía: ponerse en el lugar del otro nos permite entender sus problemas y mirar los problemas desde su perspectiva, ayudando a solucionar los conflictos y los posibles problemas que haya en la comunidad.
  17. Participar en las decisiones cuando corresponda: cuando haya que votar, todos deben participar.
  18. Incorporar nuevos integrantes: sólo si poseen conocimientos que nadie en la comunidad tenga y estén dispuestos a colaborar y a seguir las reglas y obligaciones.
  19. Ahorro: la mejor manera de que la comunidad logre crecer es que no se gaste más de lo necesario, con el fin de ahorrar. Eso aplica para los alimentos, el agua, la energía eléctrica y el dinero. Recicla y reutiliza con el fin de reducir el consumo.
En resumen, se debe aplicar en la vida comunitaria todas las características que hace una buena persona:
  1. Cortesía: Es la capacidad de ser amables y buenos con quienes nos rodean.
  2. Integridad: Se trata de la actitud honesta y honrada que hace que un individuo sea alguien digno de confianza.
  3. Respeto: Es la capacidad de considerar y valorar al otro aunque sea diferente.
  4. Tolerancia: Se trata de la capacidad de respetar la opinión, las  ideas y las actitudes de los demás aunque no se ajusten a las propias.
  5. Solidaridad: Es la actitud de unidad, apoyo e incondicionalidad respecto a situaciones comunes o ajenas.
  6. Compasión: Es la capacidad de ponerse en contacto y comprender el sufrimiento del otro, manifestando interés o haciendo que tal situación desaparezca o se alivie.
  7. Acción de discutir de manera alternativa con el objeto de solucionar un problema o llegar a acuerdos favorables para todos.
  8. Compromiso: Es la capacidad de cumplir con obligaciones que se han asumido o que han sido encomendadas, más allá de las dificultades que se presenten.
  9. Empatía: Se trata de la capacidad de ponerse en la posición del otro e identificarse con su estado anímico
  10. Obediencia: Acción de acatar la voluntad de la persona que manda, de lo que establece una norma o de lo que ordena la ley.
Dicho todo lo anterior, pasemos a destacar algunos temas prácticos de la vida en comunidad

Normas y reglas claras

Las normas permiten que una sociedad funcione y que no haya caos. Regulan la conducta de las personas, impidiendo que se comporte como quiere. Esto lleva a la larga a mantener el orden social, dada por la jerarquía, las normas y las instituciones sociales que existen. Mediante dichas normas, se logra que todos sus integrantes funcionen cohesionadamente, hacia un fin común. Es importante que quienes hacen cumplir las normas y reglas también las cumplan. Si sumamos estas reglas y su cumplimiento, a un adecuado sistema de educación, la persona conseguirá el autocontrol individual, sin necesidad de una “policía” que controle el cumplimiento permanentemente. Es importante destacar que no todas las normas y reglas deben ser igual de importantes: algunas pueden implicar expulsión de la sociedad, otras sólo un castigo leve o simplemente una amonestación.

Instituciones y control establecidos

Las instituciones que la sociedad o comunidad requiere dependerán del tamaño de dicha sociedad. Sin embargo, podemos definir como básicos los tres poderes del Estado: alguien que mande y ejecute (ejecutivo), alguien que imparta la justicia (judicial) y alguien que vele por las leyes y su cumplimiento (legislativo). Como sugerencia, el ejecutivo debe ser una persona, mientras que el judicial un grupo de 3 o 5 personas, los más ancianos.

Las 3 R

Reduce, Reutiliza, y Recicla. Esto se debe aplicar en una comunidad con el fin de reducir el consumo y el gasto. ¿Para que comprar una máquina X si otra persona de la comunidad tiene una? Si algo se daña, consigue quien lo sepa reparar en la comunidad y reutilízalo. Por otro lado, la basura de uno es el tesoro de otro: todo lo que botes puede que alguien le interese reutilizar. Consulta antes de botar algo. Si finalmente algo no puede reutilizarse, busca la forma de reducir la contaminación, tal vez obteniendo algunas partes y piezas del objeto a eliminar. ¿Sabías que muchos equipos electrónicos contienen metales preciosos?

Sistema de Trueque

Intercambia bienes y servicios dentro de la comunidad. Puede ser libre (cada quien pone el precio que le parezca adecuado) o pueden tener un listado de precios establecidos. Otro sistema es la creación de una “moneda” intercambiable, como el tiempo.

Educación

Toda actividad de la comunidad puede ser (y debería ser) una oportunidad de aprendizaje para niños y adolescentes. De esta manera, se van formando continuamente con el fin de reemplazar a los más ancianos.

Orden y limpieza

Durante la fiesta, todos son amigos. Pero es después, cuando hay que ordenar y limpiar, cuando se ve realmente quien es quien, el que colabora y el que evita el trabajo. Mantener el orden y la limpieza permanentemente ayudará a disminuir el trabajo y las discusiones personales dentro de la comunidad.

Protocolos de Emergencia

Para situaciones de salud, problemas de convivencia y otros que aparezcan, se debe tener protocolos bien establecidos, que todos manejen, y con ello disminuir conflictos.

Como puedes imaginar, vivir en comunidad no es tan fácil, y muy pocos pueden cumplir los requisitos para ello. Te sugiero leer qué conocimientos deben tener quienes te acompañen en la aventura de una comunidad de supervivencia.

Psicología en la Supervivencia

Las situaciones de supervivencia no sólo afectan física y económicamente. El aspecto psicológico de víctimas y supervivientes es vital, y en una situación de emergencia, puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Como regla general, mientras más fría, atenta y calmada se mantenga la mente, mejor se puede pensar y resolver una emergencia, con el fin de salir vivo de ella.

Algunos de los aspectos que afectan la sicología del superviviente son:

  1. Soledad: en una situación de catástrofe o una pandemia, hay muchas posibilidades que quedemos o debamos estar aislados. El ser humano es un individuo social y gregario. No está acostumbrado a no interactuar con otros, y eso puede llevar a generar trastornos graves del ánimo.
  2. Culpabilidad: las situaciones de supervivencia generan caos, tragedias y pérdidas humanas. Los supervivientes puede sentir culpabilidad por estar vivos y por haber perdido a sus amigos y familiares. Si no se maneja de forma positiva, puede haber pérdida del deseo de vivir.
  3. Ansiedad y miedo: Es normal que aparezcan en una catástrofe. Si son bien manejadas, el miedo agudiza los sentidos, nos mantiene alerta y nos prepara para la lucha, facilitando la supervivencia. Pero si no logra controlarlas, la ansiedad y el miedo llevan al pánico, que puede paralizar, dificultar la toma de decisiones, y puede llevar a conductas inadecuadas para la sobrevida (agresividad, crisis de pánico, stress postraumático). La ansiedad y el miedo pueden estar gatillada por:
    1. Dolor, Enfermedad o muerte:
    2. Incertidumbre y falta de control: no saber que va a pasar, que ha sucedido con familiares y amigos, no poder controlar la situación, son causas de ansiedad.
    3. Medio ambiente: el frío, la lluvia, largas caminatas, insectos, animales salvajes y otros humanos violentos pueden generar miedo y ansiedad.
    4. Carencia de agua y alimentos es una gran fuente de stress.
    5. Fatiga: las situaciones de supervivencia pueden durar días, semanas y hasta meses. Hay que estar bajo alerta las 24 hrs del día, y muchas veces se produce insomnio.
    6. Aislamiento: ya mencionado en el primer punto.
  4. Frustración: en situaciones de supervivencia, todo puede salir mal, una y otra vez, lo que generará frustración en los supervivientes. El estado de frustración llevará a la irritabilidad fácil, a cometer actos impulsivos potencialmente riesgosos, a la agresividad y comportamientos irracionales, y a una desesperanza cada vez mayor. A la larga, podría derivar en depresión y ausencia del deseo de sobrevivir. Hay que evitar los pensamientos derrotistas, y pensar que, poco a poco, todo irá saliendo cada vez mejor.
  5. Depresión: En supervivencia, es frecuente experimentar tristeza o desesperanza, lo cual no es negativo por si sólo y si es momentáneo, ya que pueden impulsar nuestro deseo de sobrevivir con mayor fuerza. Sin embargo, todas las situaciones ya mencionadas pueden llevar a los supervivientes a perder el deseo de vivir a la larga. La frustración y la ira permanente vuelven a la víctima cada vez más irritable a medida que van fracasando sus intentos de sobrevivir, hasta el momento en el que se derrumba física, mental y emocionalmente. El superviviente cae en una espiral de depresión, derrota y pensamientos suicidas como “este es el final”, “no se puede seguir viviendo así”, o “ya no hay nada más que hacer”. Ante la situación cada vez menos esperanzadora, es posible que algunos supervivientes vean el suicidio como la única salida.

No hay un manual para evitar problemas sicológicos en situaciones de supervivencia, pero el siguiente es un listado de medidas que pueden mejorar la preparación sicológica ante la catástrofe:

  1. Saber que podemos estar envueltos en una situación de supervivencia en cualquier minuto: ya sea un terremoto, una erupción volcánica, un apagón en la ciudad, un accidente de tránsito o en avión. Incluso la caída de un meteorito en el planeta o una pandemia. Cualquiera sea la causa, las catástrofes o las situaciones de supervivencia están siempre a la vuelta de la esquina. Saberlo ya nos pone un paso más adelante que cualquier otro mortal.
  2. Estar preparados: luego del paso uno, estar preparados nos ayuda psicológicamente. Sabemos que tenemos nuestro EDC siempre a mano, nuestra familia conoce el plan de emergencia, contamos con algunas provisiones para días o semanas, nuestro estado físico es el adecuado, y lo principal, nuestros conocimientos están a mano. Eso permite tener cierta tranquilidad ante lo que se viene.
  3. Conocernos a nosotros mismos: saber como respondemos ante la emergencia es vital. ¿Nos bloqueamos? ¿Nos irritamos y hacemos cosas sin pensar? ¿O nos mantenemos calmados y con la mente fría?  ¿Tenemos capacidad de ajustarnos y adaptarnos a la situación? ¿Tienes resiliencia y puedes enfrentar situaciones adversas? Teniendo claro como somos, nos permitirá predecir nuestras respuestas y enfrentar de mejor manera la situación de supervivencia.
  4. Actitud positiva y adecuada a la situación: la voluntad de sobrevivir es lo que te mantendrá con vida. Si estas sólo para salir adelante, o si estás acompañado para colaborar en el fin de sobrevivir.
  5. Mantener la mente ocupada con trabajos en pos de la supervivencia: eso permitirá mantener lejos de la mente la desesperanza, la frustración y la depresión. Eso incluye hacer deporte y mantenerse saludable.
  6. Tener alguien con quien conversar y entretenerse: como ya he mencionado, en equipo es más fácil sobrevivir. El ser humano no es un animal solitario.
  7. Mantener el buen humor y el optimismo: Reírse de uno mismo, incluso de situaciones adversas y complejas, como muerte de amigos o familiares, lesiones graves, etc, ayudan a mantener la actitud positiva personal y del grupo. El humor es un buen antídoto contra el estrés, la ansiedad y el miedo.
  8. Darse algunos “regalos”: tener un buen lugar donde dormir, algún alimento que suba el ánimo de vez en cuando (chocolate, café, alcohol) y una ducha caliente, también serán de gran ayuda para mejorar el estado mental.
  9. Saber adaptarse, reorganizarse y establecer un nuevo plan de acción: si la situación no resultó como se tenía planeado, es importante cambiar de estrategia y repensar los pasos a seguir. Repetir una y otra vez lo mismo sólo nos llevará a frustración e irritabilidad. Una buena manera de avanzar es establecer metas intermedias más pequeñas y fácil de acometer que un gran plan más complicado. Nuestra creatividad también es un arma que nos permitirá salir adelante.
  10. Vencer el miedo: al fin de cuentas, la situación de supervivencia nos pondrá siempre en riesgo de morir. Ese es el miedo que deberemos superar. Debemos entender que es una respuesta normal que, bien usada, permitirá salir vivos de la situación. Usar la lógica y sensatez, evitando que la imaginación nos juegue malas pasadas: la oscuridad y los ruidos son sólo eso, los animales salvajes no atacan al ser humano en condiciones normales, etc. Si no controlamos el miedo, nos ganará la batalla y no saldremos de ella.