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Seguridad Alimentaria 3a parte

Seguimos el tema de la Seguridad Alimentaria. Ya vimos como conservar los alimentos. En esta última parte veremos como reconocer alimentos en mal estado y algunas medidas para prevenir el contagio.

Prevención de Intoxicaciones y enfermedades por consumo de alimentos contaminados

Reconocer alimentos en mal estado

Se recomienda tener precauciones con alimentos enlatados o conservados, no comer alimentos provenientes de latas hinchadas ni abolladas o latas caseras mal cerradas con aire ni embutidos de dudosa procedencia.

La bacteria y la toxina botulínica no le produce al alimento ninguna alteración, no le cambia el gusto, el olor, el sabor, no produce gas. Pero la toxina botulínica es termolábil, es decir que se destruye con el calor, por lo que cuando se tengan dudas de algún alimento enlatado se debe volcar el contenido de la lata en una olla y hacerla hervir durante 10 minutos; de esta manera se destruye la toxina botulínica.

Prevención

Para prevenir la intoxicación alimentaria, debes tomar las siguientes medidas al preparar los alimentos:

  1. Lavar las manos con frecuencia, y siempre antes de cocinar o limpiar. Lavar las manos de nuevo al tocar carne cruda.
  2. Limpia platos y utensilios que hayan estado en contacto con carne de res, aves, pescado o huevos crudos.
  3. Usa un termómetro al cocinar. Cocina la carne de res al menos a 71ºC, carne de aves al menos a 73.8°C y pescado a al menos 62.7ºC
  4. No coloques carne ni pescado cocidos en el mismo plato o recipiente donde estaba la carne cruda, a menos que lo hayas lavado muy bien.
  5. Refrigera cualquier alimento perecedero o sobras dentro de un período de 2 hrs. Mantén el refrigerador a menos de 4.4ºC y el congelador a -18ºC.
  6. No consumas carne de res, aves o pescado que se haya refrigerado sin cocer por más de 1 a 2 días
  7. No consumas leche cruda ni productos fabricados con ella. Sólo usa leche pasteurizada.
  8. Cocina los alimentos congelados por el tiempo completo recomendado por el productor
  9. No utilices alimentos vencidos, empacados con el sello roto ni latas que tengan protuberancias o muescas.
  10. No consumas alimentos que tengan olores inusuales o sabor a descompuesto
  11. No bebas agua de arroyos o pozos que no estén tratados. Sólo bebe agua tratada o clorada.
  12. Si envasas alimentos en casa, asegúrate de seguir las técnicas de envasado apropiadas para prevenir el botulismo.
  13. Utiliza carnes de animales de origen conocido, que hayan sido criados de buena manera y en condiciones sanitarias adecuadas.
  14. Maneja adecuadamente los embutidos y cecinas que compres o fabriques:
    • fresco, sin nitratos/nitritos, siempre en congelador, consumo en pocos días y cocinado.
    • curado, con nitratos/nitritos en su justa medida y siempre con autorización sanitaria.

Otras medidas a tomar son:

  1. Si cuidas niños pequeños, lavar las manos con frecuencia y desechar los pañales cuidadosamente, para evitar que las bacterias se diseminen a otras personas o superficies.
  2. No dar miel a niños menores de 1 año. Puede contener toxinas que producen botulismo o tétano.
  3. No consumir hongos silvestres
  4. Si viajas a otras ciudades o países, consume únicamente alimentos cocidos y calientes. Bebe agua hervida o embotellada. No consumas verduras crudas ni frutas sin pelar.
  5. No consumas mariscos que hayan estado expuestos a mareas rojas.
  6. Si estas embarazada o tienes un sistema inmune debilitado, no comas quesos blandos.
  7. Si estas enfermo, y sabes de otra gente que consumió lo mismo, avísales. Si fue en un local o restaurante, informa a la autoridad sanitaria. Si trabajas en uno de esos locales, informa cualquier episodio de fiebre, diarrea o vómito.
  8. Si cultivas tus propios alimentos, evita la contaminación de la tierra o agua con deposiciones humanas o de animales.

Seguridad Alimentaria 2a parte

Seguimos el tema de la Seguridad Alimentaria. Ahora hablaremos de los métodos de conservación adecuados, y en la siguiente parte y final, como reconocer alimentos en mal estado y medidas de prevención.

Conservación de Alimentos

Pasteurización

En el post sobre esterilización de equipo médico, tratamos algo sobre el tema de la pasteurización también. La pasteurización consiste en el uso de calor sobre líquidos (leche, jugos), con el fin de eliminar algunos microbios patógenos, entre ellos ciertas bacterias (como la listeria), protozoos, mohos y levaduras. También reduce la actividad enzimática, con lo cual los alimentos detienen su proceso de descomposición natural. Con ello se obtienen alimentos seguros, que mantienen sus propiedades alimenticias, y con una mayor vida útil.

Hay varios sistemas de pasteurización, varios de ellos industriales, pero puedes hacer un sistema casero. Para hacer una pasteurización casera (también llamada lenta), en un hervidor doble o a baño de maría coloca la leche cruda, calienta a 62 °C y mantenla a esa temperatura por alrededor de 30 minutos y revuelve constantemente. Utiliza un termómetro para monitorear la temperatura, si llega a bajar, vuelve a configurarla y reinicia el conteo de los 30 minutos. Luego de los 30 minutos de calentado, coloca la parte de arriba del hervidor o de la olla de baño de maría en agua con hielo, cambia el agua cada vez que se caliente, hasta que la leche llegue a 4°C o menos, en un tiempo máximo de 40 minutos (enfriado rápido). Este proceso puede mantener el buen estado de la leche hasta dos semanas y te permitirá disfrutar completamente de todos sus beneficios. Recuerda que después de pasteurizar el alimento, debes guardarlo en un contenedor estéril (botellas, frascos), bien tapado y luego refrigerarlo.

Conservas

Procesado de alimentos estéril

Las personas que envasan alimentos en casa deben seguir procedimientos estrictos de higiene para reducir la contaminación de los alimentos especialmente con bajo contenido ácido, como el zumo de zanahoria, espárragos, porotos verdes, pimientos morrones, berenjenas, champiñones, beterraga, maíz, etc. También con la carne, pescado y la mayoría de las hortalizas. No hay problemas con las frutas ya que son de acidez alta (durazno, damasco, pera, membrillo, cerezas, etc.). Los aceites infundidos con ajo o hierbas deben refrigerarse.

El material a usar, ya sea cucharas, cuchillos, espátulas, embudos, espumaderos, frascos y tapas deben ser lavados y esterilizados antes de utilizarlo. Las superficies deben estar limpias idealmente con cloro. Los frascos deben cerrar herméticamente. Idealmente usar tapas nuevas, aunque lavadas y esterilizadas y asegurando que mantengan la hermeticidad, pueden ocuparse tapas ya usadas. Los tarros y las tapas se esterilizan hirviéndolos durante 15 minutos y escurrirlos antes de usarlos.

Temperatura

El uso de temperaturas sobre 121ºC puede asegurar una correcta esterilización, en la preparación de conservas y alimentos. Temperaturas más bajas (75º-80ºC) eliminan la bacteria, pero no las esporas. Pero existe un límite de pH, que es 4,5, por debajo del cual las esporas no se pueden desarrollar, por lo que si se acidifica un alimento llevando su pH por debajo de 4,5 bastará para conservarlo y luego bastará un tratamiento térmico convencional con temperaturas de 90-100ºC para eliminar las bacterias.

Elegir los productos

La fruta debe estar madura pero no pasada. Hay que limpiarla bien. Las verduras es preferible que no sea congelada y los diferentes productos que vamos a utilizar, ya sea vinagre, azúcar, bebidas alcohólicas o aceite, de calidad. Si vamos a conservar pescado, ideal que sea pequeño para que sea más fácil. Si es grande, hay que trozarlo.

Precocido

Algunos alimentos requieren de un escaldado o precocinado previo. Por ejemplo, los porotos verdes deben hervirse con un poco de sal, mientras los pimientos los asamos o los pasamos un poco por la sartén para luego introducirlos al tarro con hierbas aromáticas y pimienta negra. Este escaldado previo de verduras y hortalizas elimina bacterias patógenas y desactiva algunas enzimas sin que los alimentos se dañen o pierdan demasiados nutrientes. Se hierven durante 1 o 2 minutos y luego se aclaran bajo agua fría 2 minutos más. A fin de aumentar el efecto antiséptico se puede añadir al agua de hervir unos 120 ml de vinagre o de zumo de limón. El pescado debe hervirse durante 15 minutos, sacarlo, enfriar, rellenar bien los frascos y cubrirlo bien de aceite.

Acidez

Es importante saber la acidez de los alimentos. Aquellos bajo 4,5 de pH son ácidos, lo que ayuda a la conservación y limita el crecimiento de toxinas. En este grupo están los tomates, las peras, las piñas, las ciruelas, los damascos, los duraznos, las cerezas, las frutillas y las naranjas. Si el PH es superior, como ocurre con los pescados y la mayoría de vegetales y frutas, es necesario añadir a la conserva algún aditivo corrector de la acidez que evitará que proliferen bacterias y microorganismos. Entre los alimentos con PH superior a 4,5 están los espárragos, la coliflor, los puerros, las arvejas, las porotos verdes, las legumbres, las alcachofas y los champiñones. Por ejemplo, si envasamos verduras es habitual añadir vinagre o ácido cítrico o ascórbico. Eso no evitará que sea necesaria la esterilización a presión posterior para una larga conservación.

Llenado de los tarros

Deben llenarse de manera higiénica, y debe dejarse 1-2 cm bajo el borde vacío, para permitir que el contenido se expanda cuando se caliente. Si se deja menos espacio, puede estallar, y si se deja menos se puede deteriorar la conserva. Debe eliminarse las burbujas de aire que puedan generarse con una espátula o cuchara y llenarlo dejando pocos huecos dentro del recipiente. Hay quien añade una capa de aceite de oliva virgen por ejemplo con los tomates, el pisto de verduras, para darle sabor y proteger más la conserva. Una vez llenados, debe limpiarse el borde con un paño desinfectado o papel de cocina, y luego cerrar herméticamente. Ahí ya está lista para el tratamiento por calor, que eliminará los gérmenes.

Tratamiento por calor

Existen dos técnicas:

  1. Baño María: es conveniente para los productos ácidos. La duración es de entre 1 o 2 horas desde que empieza a hervir el agua, dependiendo del producto y la medida del tarro. Los vegetales más duros, más tiempo. A las hortalizas poco ácidas se les puede añadir una salmuera que las ablande o bien precocinarlas. Los frascos deben estar verticales con la tapa hacia arriba, y que no choquen entre ellos, para evitar daño en las tapas. La olla debe llenarse de agua hasta cubrir los tarros completamente. Algunas verduras, como los porotos verdes, es aconsejable volver a esterilizar durante 20 o 30 minutos al cabo de 3 días para garantizar una más larga conservación.
  2. Olla a Presión: se aconseja su uso para productos no ácidos. Bajo presión la temperatura llega fácilmente a 120 ºC con lo que el tiempo del tratamiento puede ser sensiblemente inferior al del baño María. Puede ser suficiente dejarlo entre 20 y 60 minutos desde que empieza a salir vapor. Este método consigue esterilizar completamente las conservas y minimizar el riesgo de que aparezca Clostridium botulinum. Se aconseja colocar un trapo doblado formando dos o más capas en el fondo a fin de que los tarros no toquen el fondo metálico. El agua debe quedar unos 10 cm bajo el reborde de la olla a presión. Cuando se termina la cocción, retiramos del fuego y dejamos que los tarros pierdan temperatura en la olla durante 45 minutos.
Hermetismo

Luego de terminada la esterilización, debemos secar y enfriar los frascos (boca abajo permiten ver si hay fuga de contenido). El espacio de aire dentro del frasco debe haber desaparecido. Comprobar el hermetismo es muy importante antes de guardar las conservas. Una manera de hacerlo es presionando la tapa por el centro y comprobando que no vuelve a su posición inicial cuando dejamos de apretar, ya que hemos eliminado el aire entre el producto y la tapa. Si encontramos algún tarro que no se ha sellado bien, hay que apartarlo y consumirlo en breve, pero nunca almacenarlo. Se aconseja etiquetar la conserva con el tipo y la fecha en que la realizamos y la caducidad, como medida de seguridad. El lugar donde las guardaremos ha de ser un sitio fresco, sin luz del sol directa ni humedad y ligeramente ventilado.

Aceite

El aceite actúa como sellador protegiendo a los productos de los microorganismos que los deterioran. Es aconsejable el aceite de oliva virgen extra y resulta muy adecuado para pimientos asados, berenjenas, alcachofas, setas, aceitunas, ajos o tomates secos al horno. Muchas veces los alimentos pueden requerir un procesado previo al envasado, mediante cocción o deshidratación. Se le pueden añadir condimentos como el perejil, ajo, pimienta o laurel para agregar sabor. Sigue siendo necesario un esterilizado al baño María o a presión si se quiere conservar herméticamente durante muchos meses.

Encurtidos

Son un subgrupo de conservas, donde se utiliza vinagre para conservar los productos vegetales, como aceitunas, pepinillos, pimientos o cebollitas y ciertas frutas. El vinagre sin diluir podría conservar los vegetales largos periodos de tiempo sin esterilización pero les confiere un aroma y sabor demasiado intenso por lo que se suele diluir el vinagre en agua. La proporción de mitad y mitad a tres cuartas partes de vinagre por una de agua. Como al diluirlo reducimos la acción conservante, si la acidez final está por encima de 5 convendrá esterilizar los tarros al baño María durante 10 o 20 minutos una vez elaborado el encurtido. Así podremos conservarlos un año como mínimo. En esta preparación podemos usar condimentos y hierbas aromáticas. En el caso de elaborar un encurtido de verduras variadas, las coceremos unos minutos mientras en otra olla hervimos el vinagre con laurel y pimienta 5 minutos. Llenaremos los tarros con todo y los esterilizamos al baño María 15 minutos.

Confituras: Las mermeladas, fruta en almíbar y jarabes.

El azúcar también permite conservar los alimentos, especialmente la fruta. Existen muchas variedades: fruta confitada básica (fruta secada e impregnada en azúcar) escarchada, geles, mermeladas, jarabe, etc. El azúcar crea un medio anaerobio que impide el desarrollo de determinados gérmenes aunque no de todos, por lo que es aconsejable una esterilización posterior. Algunos trucos:

  • Todas las frutas contienen, en mayor o menor medida, pectina (sustancia que facilita la coagulación de las mermeladas). Si utilizas alguna de las que tienen poca cantidad, como las fresas o los higos, conviene que, durante la cocción, le añadas unos corazones y pieles de manzana que podrás retirar sin problema cuando ésta finalice. El zumo de limón (o de lima) también es rico en esta sustancia, por lo que es un ingrediente que se suele usar a la hora de preparar mermeladas caseras.
  • Para comprobar que la mermelada está en su punto pon una cucharada en un plato y comprueba que, al enfriarse, la superficie se encoge y que al mover el plato la mermelada prácticamente no se desplaza. Hay veces que la ves líquida en caliente, pero luego espesa en cuanto enfría.
  • Cuando la mermelada se queda pegada en el dorso de la cuchara y casi no gotea, está lista para retirarla del fuego y proceder a envasarla.
  • Con las frutas demasiado verdes es mejor no hacer mermelada. La idea es que sea una pieza de fruta en su punto, que aporte parte de su dulzor natural.
  • Recuerda que si se añade más azúcar después de la cocción, el resultado no es el mismo.
  • Es importante hacer la mermelada en una olla muy amplia. Recuerda que al añadir el azúcar la fruta suelta gran cantidad de agua y podría desbordar al cocer. ¡Ah! Y mucho cuidado con las quemaduras.
  • La mermelada se envasa en tarros previamente esterilizados. Hay que dejar unos 2 cm entre la mermelada y el borde del tarro y limpiar éste muy bien. Ideal si está esterilizado.
  • Después es básico sellar las tapas al vacío para que se conserve durante más tiempo. Para ello debes cerrar muy bien los botes, colocarlos boca abajo en una olla amplia, cubrirlos con agua hasta la mitad y cocerlos durante 20 minutos, aproximadamente. Con este baño María se hará el vacío y tus mermeladas se conservarán en perfecto estado un año en la despensa en un lugar fresco y seco.
  • Si utilizas tarros con gomas, éstas deben ser nuevas y, antes de utilizarlas, tendrás que escaldarlas en agua hirviendo y secarlas bien.
  • Cuando vayas a hacer zumo de manzana, pera o melocotón en la licuadora, no desperdicies la pulpa que sobra, puesto que con ella puedes conseguir una estupenda mermelada añadiéndole un poco de azúcar y zumo de limón. Una vez fría puedes utilizarla también para las tostadas.

Alcohol

La fruta también puede conservarse en alcohol, como brandy, whisky, vodka o ron. Especial para frutas de piel fina como cerezas o ciruelas. Si son de piel gruesa, conviene pincharlas para que penetre el líquido. Hay que introducir la fruta en el tarro, añadir azúcar hasta llenar un tercio del recipiente y verter la bebida cubriendo la fruta. Una vez cerrado, el azúcar se irá diluyendo gradualmente en el alcohol, aunque debemos agitarlo de vez en cuando.

Embutidos y cecinas

Uso de nitritos y nitratos

Los más utilizados son nitrito potásico (E-249), nitrito sódico (E-250), nitrato sódico (E-251) y nitrato potásico (E-252), conociéndose a la mezcla de sal con nitratos y/o nitritos con el nombre de «sal curante» o «sal de curación», cuyas funciones en los productos curados son el desarrollo del aroma y del sabor, el desarrollo y estabilización del color característico de estos productos y, sobre todo, evitar el desarrollo de las esporas de Clostridium botulinum, causante del botulismo. La sal de curado más común parece ser la compuesta por un 94% de sal de mesa y un 6% de nitrito de sodio. Su presentación es la de una sal de color rosa para que no se confunda con la sal común. La dosis estandarizada de la sal de curación es de 3gr por kilo de masa lo que significa 0,18gr de Nitrito por kilo de producto terminado.

Ahumado

El ahumado es una técnica que consiste en someter alimentos al humo. Este humo proviene del quemado de maderas no resinosas, ya sea en trozos, chips o aserrín. Este proceso da a los alimentos sabores ahumados, colores y texturas diferentes según la receta que se siga. Hay dos tipos de ahumado, ahumado en caliente que se realiza entre 70-110°C y cocina a la vez que ahuma los alimentos, y el ahumado en frío, entre 10-30°. A diferencia del ahumado en caliente no cocina los alimentos. Un ejemplo típico es el ahumado de quesos o el ahumado de salmón crudo como el utilizado para para hacer sushi o simplemente para disfrutarlo sin necesidad de agregar nada más. Los alimentos más comunes de ahumar son carnes de vacuno, cerdo o pollo, pescados y quesos. También cordero, cecinas y embutidos y algunas verduras (pimentones, espárragos).

Existen recetas más o menos complicadas, algunos ahumados toman 15-20 minutos y otros pueden tomar 6 horas o incluso más, pero en general la mayor parte de los ahumados pueden requerir uno o más de los siguientes pasos:

  • Curado de Carnes: se deben descongelar y marinar las carnes dentro del refrigerador, antes de ahumar. En este paso puede aprovecharse de salar la carne, lo que aumentará su duración posterior.
  • Secado de Carnes
  • Ahumado en Frío o Caliente: para acelerar el proceso, pueden precocinarse las carnes en microondas.
  • Reposo: es el paso más sencillo, y consiste en airear el alimento unos días para que pierda un poco los elementos adquiridos en el ahumador, y se estabilice el sabor en toda la carne. Este proceso debe realizarse en lugares frescos, sombreados y bien ventilados, así como en épocas en las que la humedad relativa del aire sea baja, ya que de lo contrario, la carne podría ganar humedad en vez de perderla y con el tiempo desarrollar algunos hongos o bacterias que además de dar mal aspecto, pueden deteriorar su calidad.

El ahumado, sin embargo, no evita que la carne se descomponga. Refrigere y consuma lo antes posible, o congele para su uso posterior.

Que maderas usar: En términos generales, cualquier madera que es dura y libre de resina es buena para ahumar. Se recomienda evitar maderas blandas y de hoja perenne (ciprés, pino, madera roja, eucaliptus). Si un árbol da frutas o frutos secos (nuez, castañas, bellotas, etc) que te gusta comer, entonces es bueno para ahumar.

Salado

Se denomina salado a un método destinado a preservar los alimentos, de forma que se encuentren disponibles para el consumo durante un mayor tiempo. El efecto de la salazón es la deshidratación parcial de los alimentos, el refuerzo el sabor y la inhibición de algunas bacterias. A menudo se suele emplear una mezcla de sal común procedente de alguna salina acompañando con preservantes como Nitrato sódico y Nitrito. Es muy habitual también acompañar de sabores tales como el pimentón, canela, semillas de eneldo o mostaza durante las fases finales. La sal favorece la oxidación y la rancidez de las grasas, por lo que se sugiere utilizar carnes bajas en grasas.

En el siguiente post y final de la serie, veremos algunas medidas de prevención y como reconocer los alimentos contaminados.

Seguridad Alimentaria 1a parte

Hoy abrimos cualquier alimento y lo comemos tranquilamente. Sabemos qué alimentos son seguros para comer y aquellos procesados traen químicos que los mantienen más tiempo, con una fecha de vencimiento detallada. Pero esto no siempre fue así. Hemos tenido que reconocer a punta de enfermos y muertos, los alimentos seguros para comer, y los métodos de conservación adecuados para preservar dichos alimentos. En una situación de catástrofe, donde no hay energía eléctrica para mantener alimentos congelados, donde debemos preparar nuestras propias conservas y embutidos, cecinas y carnes ahumadas o saladas, la seguridad alimentaria pasa a ser un punto importante. No queremos morirnos por un botulismo por unas conservas mal preparadas, así como tampoco queremos tener una gastroenteritis por alimentos en mal estado. Veremos en este post entonces las patologías alimentarias producidas por ingestión de alimentos descompuestos o mal preparados, y luego en una segunda parte los métodos de conservación adecuados, y finalmente en la tercera parte como reconocer alimentos en mal estado y medidas de prevención.

Patologías producidas por alimentos descompuestos o contaminados

Intoxicación alimentaria y Gastroenteritis

Ocurre cuando uno ingiere alimento o agua que contiene bacterias, parásitos, virus o las toxinas producidas por estos microorganismos. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se dan a raíz de bacterias comunes como el Staphylococcus aureus o la Escherichia coli. También puede haber enfermedades por Cólera, Campylobacter, Toxinas en pescados o mariscos dañados o en mal estado, Salmonella (salmonelosis) o Shigella.

El alimento se puede contaminar en el momento de su producción, de su manipulación y almacenamiento, o también durante su preparación. Las causas básicas de las enfermedades transmitidas por alimentos son:

  1. El empleo de ingredientes contaminados en alimentos preparados incorrectamente.
  2. El tratamiento térmico defectuoso o un enfriamiento inadecuado.
  3. La preparación de alimentos con excesiva antelación a su consumo.
  4. El empleo incorrecto de sobras en las que se han multiplicado los microorganismos, por ejemplo, por mantener la comida sobrante sin refrigeración.
  5. La contaminación por personas infectadas.
  6. La transferencia de la contaminación desde materias crudas contaminadas o desde las superficies y equipos contaminados. Por ejemplo, algunos estudios han comprobado que los lugares de una casa más contaminados por microorganismos son los mangos de la puerta de la cocina y de la nevera.

La intoxicación alimentaria puede ocurrir después de comer o beber:

  • Cualquier alimento preparado por alguien que no se lave las manos adecuadamente
  • Cualquier alimento preparado usando utensilios de cocina, tablas de cortar y otras herramientas que no estén totalmente limpias
  • Productos lácteos o alimentos que contengan mayonesa (como ensalada de col o de papa) que hayan permanecido fuera del refrigerador por mucho tiempo
  • Alimentos congelados o refrigerados que no se guarden a la temperatura apropiada o que no se recalienten a la temperatura correcta, o aquellos que no se calientan después de preparados (budines, mayonesas, pasteles, sandwiches)
  • Pescados u ostras crudas
  • Frutas o verduras crudas que no se hayan lavado bien
  • Jugos de verduras o frutas crudas y productos lácteos no pasteurizados
  • Carnes o huevos mal cocidos
  • Agua proveniente de un pozo o arroyo, o agua de una ciudad o pueblo que no haya sido tratada

Los síntomas de la intoxicación alimentaria son variables dependiendo de la causa, pero puede aparecer:

  • Cólicos abdominales
  • Sensibilidad o dolor abdominal.
  • Escalofríos y fiebre
  • Diarrea, que puede ser con sangre
  • Dolor muscular.
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Debilidad general, que puede ser grave.

Los síntomas dependerán del patógeno causante, y pueden aparecer desde 30 minutos a 6 horas después de la exposición (Staphylococcus aureus), 6 a 24 hrs (Clostridium perfringens), 6 hrs a 6 días (Salmonella), 12 a 48 hrs (Norovirus), 1 a 4 días (Vibrio), 2 a 5 días (Campylobacter), 3 a 4 días (Escherichia coli), o 1 semana (Cyclospora). La diarrea y los vómitos conducirán a un deshidratación que puede ser severa, y dependiendo del paciente, podría llegar a ser mortal. Los niños y los ancianos tienen el mayor riesgo de intoxicación por alimentos. También quienes padecen una afección seria, como enfermedad renal, diabetes, cáncer o VIH y/o SIDA, o quienes tienen un sistema inmunitario debilitado.

El tratamiento va dirigido a:

  1. Controlar la diarrea
  2. Evitar náuseas y vómitos
  3. Reponer líquidos y corregir la deshidratación
  4. Disminuir la fiebre

Los casos graves, que deben ser vistos en un servicio de urgencia por un médicos son:

  • Sangre o pus en las heces
  • Diarrea excesiva y es incapaz de tomar líquidos debido a las náuseas y al vómito
  • Fiebre por encima de 38.3ºC, o su hijo tiene fiebre por encima de 38º C junto con la diarrea
  • Signos de deshidratación (sed, vértigo o mareo)
  • Un viaje reciente a un país extranjero y presentó diarrea
  • Una diarrea que no ha mejorado en 5 días (2 días para un bebé o un niño) o ha empeorado
  • Un hijo que ha estado vomitando durante más de 12 horas (en un recién nacido de menos de 3 meses, llame tan pronto como comience el vómito o la diarrea)
  • Intoxicación por hongos (potencialmente mortal), pescados o mariscos, o botulismo (también potencialmente mortal)

Botulismo

Botulismo proviene del latín botulus, que significa embutido, salchicha o salsa. La vía de intoxicación más común es la alimentaria, pero también puede darse por heridas abiertas contaminadas, o el uso deliberado de la toxina en el tratamiento de enfermedades neuromusculares o en cosmética (el famoso Botox). La toxina botulínica la produce una bacteria anaerobia llamada Clostridium botulinum, que crece en conservas sin oxígeno y en alimentos contaminados que han sido sometidos a procesos de elaboración incorrectos y/o almacenamientos inadecuados. Es una de las sustancias más tóxicas conocidas, por lo que basta un bocado para paralizar a una persona en cosa de horas. Cínicamente, la toxina actúa sobre el sistema neuromuscular, llevando a una parálisis progresiva de las funciones musculares, y afectando la respiración. Si no es manejado adecuadamente, el paciente fallece por insuficiencia respiratoria, sin poder respirar.

La bacteria necesita para su desarrollo medios poco ácidos o alcalinos: con valores de pH superiores a 4,5. Entre los alimentos más expuestos al botulismo están las carnes o pescados crudos conservados mediante procesos de salado o ahumado deficientes. Para evitar esto, se utilizan desde hace mucho tiempo como aditivos alimentarios los nitritos y los nitratos. También puede proliferar Clostridium botulinum en algunas verduras poco ácidas o que pueden perder su acidez natural por la acción de otros microorganismos, cuando han sido puestas en conserva con un tratamiento térmico insuficiente para destruir las esporas de la bacteria.

En la intoxicación alimentaria se ingiere la toxina preformada que luego es llevada por lo torrentes sanguíneos o linfáticos hasta las terminaciones nerviosas colinérgicas. Como no atraviesa la barrera hematoencefálica, solo actúa sobre el sistema nervioso periférico. En el botulismo de heridas se produce la toxina en la herida cuando la bacteria encuentra allí condiciones adecuadas para germinar y desarrollarse. El proceso es muy similar al desarrollo del tétanos.

El cuadro clínico aparece entre 8 y 36 hrs después de consumir los alimentos contaminados. Se puede observar midriasis (ambas pupilas dilatadas, no reactivas), ptosis palpebral (caída de los párpados, con dificultad para abrirlos), cólicos abdominales, dificultad para hablar, deglutir y respirar, visión doble, náuseas, vómitos, debilidad muscular con parálisis de ambos lados del cuerpo. Finalmente, parálisis respiratoria y muerte. En bebés puede haber estreñimiento, debilidad, pérdida del tono muscular, llanto débil, mala alimentación o succión débil o nula, midriasis y dificultad respiratoria. En ningún caso aparece fiebre.

El tratamiento está dirigido a la asistencia respiratoria (para evitar un paro respiratorio). Puede conseguirse la antitoxina botulínica para neutralizar el efecto de la toxina circulante. Cuando el tratamiento es recibido tempranamente se reduce el riesgo de muerte. Esta enfermedad puede complicarse produciendo una debilidad prolongada además de una disfunción del sistema nervioso que puede prolongarse hasta un año.

Listeriosis

La Listeriosis es una enfermedad producida por la bacteria Listeria monocytogenes, la cual se contrae por comer alimentos contaminados como: leche cruda, queso elaborado con esta leche, carne de vaca, cerdo o aves crudas o mal cocidas, verduras frescas crudas, embutidos ahumados o fermentados, pescados ahumados, patés, quesos frescos o poco curados (camembert, brie). Resiste temperaturas de refrigeración, altas concentraciones de sal y ph adversos, por lo que no se evita con las técnicas de salado, escabeche y congelación.

Afecta especialmente a mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores y personas con el sistema inmune debilitado. Es muy raro que otros grupos se enfermen de listeriosis. En embarazadas es generalmente una enfermedad leve, pero causa una enfermedad grave en fetos (abortos) o recién nacidos (sepsis grave). En adultos mayores y las personas con el sistema inmunitario debilitado pueden contraen infecciones graves del torrente sanguíneo (septicemia) o el cerebro (meningitis o encefalitis). También pueden afectar hueso, articulaciones, producir endocarditis o neumonía.

Los síntomas iniciales suelen ser fiebre y dolores musculares, a menudo precedidos por diarrea u otros síntomas gastrointestinales. En la población normal sana, no pasa de este cuadro, sin embargo en los grupos de riesgo mencionados es cuando se diagnostica al presentar las patologías graves. Tiene una incubación larga, de 5 semanas, y puede ocurrir hasta dos meses después de comer los alimentos contaminados.

Fiebre tifoidea

El tifus o fiebre tifoidea es una infección causada por la Salmonella typhi, y se contrae por alimentos o agua contaminada. No hay animales portadores, por lo que siempre es una transmisión humano a humano. Hay humanos portadores asintomáticos. Sin tratamiento, cerca del 20% puede ser mortal. Los síntomas aparecen 6 a 30 días después del contagio, y son fiebre alta y erupción cutánea, con manchas rosadas en cuello y abdomen (no siempre presentes). Además, hay debilidad, dolor de cabeza y abdominal, diarrea, vómitos y compromiso de conciencia (más grave). El único tratamiento es el uso de antibióticos (Ciprofloxacino, Ceftriaxona), además de las medidas habituales como hidratación, control de la fiebre y malestares generales.

Lo mejor es la erradicación de la Salmonella, mediante medidas gubernamentales de saneamiento de aguas. En forma personal, la prevención es lo que se puede hacer:

  • Beber agua embotellada, de preferencia gasificada.
  • Si no se puede obtener el agua embotellada, asegúrese de que el agua se caliente a punto de ebullición durante al menos un minuto antes de consumirla.
  • Tenga cuidado de comer cualquier cosa que haya sido manipulada por otra persona.
  • Evite comer en puestos de comida en la calle, y sólo coma alimentos que todavía estén calientes.
  • No le ponga hielo a las bebidas.
  • Evite las frutas y verduras crudas, pélelas y no coma la cáscara.

Toxoplasmosis

La causa es un parásito llamado Toxoplasma gondii, una de las infecciones más comunes del mundo que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos. Normalmente la infección activa ocurre sólo una vez en la vida. El parásito permanece dentro del cuerpo por tiempo indefinido, generalmente no produce daños. Al ser contraída por una mujer embarazada, puede poner en peligro la salud de su futuro bebé.

La manera más común de contraer esta infección parásita es mediante la exposición a excrementos de gato o al comer carnes crudas o poco cocidas contaminadas con el parásito, también en leche de cabra, los huevos crudos e insectos.

Hepatitis

El virus de la Hepatitis A (VHA) puede transmitirse al ingerir alimentos o agua contaminada o contacto directo con una persona infectada. Casi todos los pacientes que presentan una Hepatitis por virus A se recuperan totalmente y adquieren inmunidad de por vida. Sin embargo, una proporción muy pequeña de casos pueden fallecer a causa de una hepatitis fulminante.

La prevención se realiza mediante el saneamiento de las aguas servidas de las ciudades y la higiene personal (lavado de manos) del personal que maneja alimentos. Para viajeros a zonas endémicas, existe una vacuna que puede prevenir la enfermedad.

El periodo de incubación de la hepatitis A suele ser de unos 14 a 28 días. Los síntomas tienen carácter de moderado o grave y comprenden fiebre, malestar, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular). Usualmente los adultos presentan más signos y síntomas que los niños, y usualmente la gravedad y mortalidad del cuadro aumenta con la edad.

No existe tratamiento específico. Y el cuadro puede demorar semanas a meses en desaparecer.

Triquinosis

Es una enfermedad parasitaria, causada por un nemátodo del género Trichinella, que se adquiere por consumir carne con larvas del parásito. Luego de ingeridas, las larvas se multiplican y pasan del intestino hacia los músculos, donde permanecen por años. Los síntomas son fiebre, dolor abdominal, calambres, diarrea, dolor muscular (especialmente al respirar, masticar o al usar músculos largos), palpitaciones, edema palpebral, rash cutáneo, cefalea, visión borrosa.

No existe tratamiento para la triquinosis que han invadido los músculos. Las formas intestinales puede ser manejadas con albendazol o mebendazol. El dolor muscular se trata con analgésicos.

Teniasis

La teniasis humana es una infección parasitaria causada por las especies de la tenia: Taenia saginata (tenia bovina), Taenia solium (tenia porcina) y Taenia asiatica (tenia asiática). Los seres humanos son los únicos hospedadores de estos parásitos. Las personas eliminan segmentos de la tenia o los huevos del parásito a través de las heces, y contaminan el suelo. Los huevos de la tenia pueden sobrevivir en ambientes húmedos y permanecer infecciosos desde días hasta meses. Las vacas y los cerdos se infectan al alimentarse en áreas contaminadas con heces humanas que contienen huevos de tenia. Una vez adentro de la vaca o el cerdo, los huevos eclosionan en el intestino del animal y migran hacia los músculos estriados para convertirse en cisticercos y causar la enfermedad llamada cisticercosis. Los cisticercos pueden vivir durante varios años en el músculo del animal. Las personas se pueden infectar por las tenias al comer carne de res o de cerdo cruda o mal cocinada que contenga cisticercos infecciosos. Una vez dentro del cuerpo de las personas, los cisticercos de Taenia migran al intestino delgado y maduran para transformarse en tenias adultas, las cuales producen segmentos o huevos que luego se eliminan a través de las heces.

La teniasis puede causar problemas digestivos como dolor abdominal, pérdida del apetito, pérdida de peso y malestar estomacal. Los síntomas más visibles de teniasis son la eliminación de proglótidos (segmentos de la tenia) a través del ano y las heces. En casos inusuales, los segmentos de tenia se alojan en el apéndice o en las vías pancreáticas y biliares.

Cisticercosis

La cisticercosis es una infección causada por los estados larvarios de la tenia Taenia solium, después de que una persona ingiere los huevos de la tenia. Las larvas se adhieren a tejidos como los músculos y el cerebro, formando cisticercos (quistes). Cuando los cisticercosis se localizan en el cerebro, la infección se llama neurocisticercosis.

Los signos y síntomas dependerán del lugar y número de cisticercos que se hallen en su cuerpo:

  • Cisticercos en los músculos: Por lo general, los cisticercos en los músculos no causan síntomas. Sin embargo, tal vez sienta protuberancias debajo la piel.
  • Cisticercos en los ojos: Si bien es algo fuera de lo común, los cisticercos pueden flotar en los ojos y ocasionar visión turbia o borrosa. La infección en los ojos puede ocasionar hinchazón o desprendimiento de la retina.
  • Neurocisticercosis (cisticercos en el cerebro, la médula espinal): Los síntomas de la neurocisticercosis dependen del lugar y del número de cisticercos (llamados a menudo lesiones) que se encuentran en el cerebro. Los síntomas más comunes son convulsiones y dolor de cabeza. Sin embargo, también pueden aparecer síntomas como confusión, desconexión con la gente y el ambiente circundante, problemas de equilibrio y acumulación excesiva de líquido en el cerebro (hidrocefalia). Esta enfermedad puede conducir a la muerte.

Anisakiasis

El Anisakis es un parásito de unos 20-30 mm cuyas larvas se alojan en múltiples especies marinas y del que el hombre es un huésped accidental. Se presentan en muchos peces, pero la anisakiasis se presenta más con aquellos peces que se consumen crudos o con menos preparación (crudos, marinados). Hay otras especies marinas infectadas como los crustáceos (langosta, gamba, cangrejo) o los cefalópodos (pulpo, sepia o calamar). Sin embargo, los bivalvos se salvan de la infección y se pueden comer con seguridad (mejillones, ostras, machas). El parásito sobrevive a varios estilos de conservación: vinagres, salazones, ahumados, escabeches, carpaccio, ceviche. Sólo es seguro el uso de preparados en conserva cocinadas previo al enlatado. La cocción debe ser a más de 60º por 2 minutos (a la plancha suele ser insuficiente), y también sirve congelar a -20º durante al menos 72 hrs.

Puede provocar cuadros digestivos o alérgicos. Los cuadros digestivos consisten en náuseas, vómitos y dolor abdominal, de diferente localización según el punto en que penetra el parásito. Lo más frecuente es un dolor intenso en la boca del estómago (epigastrio) unas horas tras la ingestión, pero pueden aparecer cuadros obstructivos si el parásito llega al intestino, obligando en ocasiones a cirugía del abdomen. Las reacciones alérgicas que ocasiona se mueven en un abanico que abarca desde urticarias leves (prurito y lesiones cutáneas) hasta la más grave anafilaxia que puede causar shock y riesgo vital. El tratamiento de anisakiasis es sintomático, excepto cuando ocasiona cuadros que requieren cirugía.

Brucelosis

La brucelosis es causada por especies del género Brucella, que son bacterias gramnegativas. Los síntomas aparecen como un cuadro febril agudo con pocos o ningún signo de localización, y pueden progresar a una etapa crónica con recaídas de fiebre, debilidad, sudoraciones y dolores vagos. El período de incubación de la brucelosis varía desde 5 días hasta varios meses y es, en promedio, de 2 semanas. La brucelosis se adquiere por contacto directo con secreciones y excreciones de los animales infectados. ingestión de carne poco cocida, leche cruda o productos lácteos que contienen microorganismos viables, inhalación de material infeccioso aerosolizado y en raras ocasiones, transmisión de persona a persona. Las complicaciones de la brucelosis son raras, pero incluyen endocarditis bacteriana subaguda, neurobrucelosis (que incluye meningitis aguda y crónica, encefalitis y neuritis), orquitis, colecistitis, supuración hepática y osteomielitis (especialmente, sacroilíaca o vertebral).

Difilobotriasis o Botriocefalosis

Es la enfermedad parasitaria causada por la tenia del pez Diphyllobothrium adquirida mediante una intoxicación alimentaria. La botriocefalosis se da en áreas fluviales donde es habitual el consumo de pescado crudo o poco cocinado (zonas de Europa, Rusia, Norteamérica, Asia, Japón, Uganda, Perú y Chile)

La infección puede persistir durante décadas si no es tratada. La mayoría de las infecciones son asintomáticas. Entre las diferentes manifestaciones podemos encontrar malestar abdominal, diarrea, vómitos y pérdida de peso. En algunos casos puede darse una deficiencia en Vitamina B12 con una subsiguiente anemia megaloblástica. Las infecciones masivas pueden provocar obstrucción intestinal. La migración de las proglótides puede causar colecistitis o colangitis.

¿Cómo evitar todos los problemas anteriores? Sigue leyendo en la segunda parte de este tema.

Recetas de Supervivencia

El caos y una catástrofe puede venir en cualquier minuto, por lo que hemos mencionado la importancia de contar con una despensa de emergencia. Sin embargo, no siempre contaremos con muchos ingredientes. La ausencia de electricidad nos dejará sin alimentos congelados, ni podremos refrigerar las sobras, por lo que su reutilización debe ser rápida y de ello hablaremos al final de este post. Habrá escasa agua para cocinar. No habrán muchos combustibles así que sólo podremos utilizar lo que tengamos a mano, usualmente leña. En resumen, no será fácil preparar platos sabrosos y abundantes para todos. Lo importante es que contengan carbohidratos, proteínas y alguna grasa o aceite y que exista algo de variedad para no aburrir.

Las recetas dependerán de lo que se tenga a mano, de lo que puedan conseguir. Así que les dejo algunas recetas sencillas que pueden usar.

Tortillas

Sólo necesitas huevos, sal y especies, y cualquier vegetal o sobras de comida que puedas conseguir. Bate los huevos, pica los alimentos, revuelve todo y ponlo en un sartén. Recuerda incluir algunas gallinas en el plan de supervivencia para tener huevos frescos.

Tortilla de espaguetis

Ingredientes
  • 4 Huevos
  • Espaguetis que nos hayan sobrado de otra receta, aproximadamente 200 g,
  • Aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto
Preparación

Recalentar las sobras de espaguetis. Batir los huevos con un poco de sal. Poner los espaguetis en el bol donde hemos batido los huevos y mezclamos bien. Echamos todo a la sartén, con un poco de aceite de oliva. Dejar a fuego medio unos tres minutos por una cara hasta que vaya cuajando. Damos la vuelta a la tortilla con un plato y cuajamos la otra cara de la tortilla otro par de minutos, sacándola ya al plato donde la vayamos a servir.

Tortilla de lechuga o hojas de beterragas

Selecciona las mejores hojas de beterragas y pícalas. Puedes usar restos de lechuga picada también. Bate los huevos y agregalos a las hojas picadas. Pone en el sartén y cocina por ambos lados.

Tortilla Española

Ingredientes
  • 4 Huevos
  • Papas cocidas
  • Chorizo
  • Cebolla
  • Sal y Pimienta
  • Aceite de oliva
Preparación

Picar las papas y el chorizo en cubos pequeños. Cocinar el chorizo. Mientras, picar la cebolla en cubos pequeños, y luego cocinarla junto al chorizo. Batir los huevos. Mezclar todo junto. Calentar un sartén con aceite de oliva. Verter todo en el sartén y cocinar por ambos lados.

Pan, tartas y otras masas

Conseguir harina puede ser difícil después de una catástrofe, más si dura por muchos años. Deberás conseguir trigo y molerlo manualmente (recuerda incluir un molinillo manual en tu preparación). Si tienes suerte de conseguir harina, puedes preparar pan, tartas, pizzas y otros alimentos de masa. Si quieres que tu pan dure por más tiempo, evita el uso de levadura. Sólo necesitarás harina, agua y sal. Una vez cocinado, debes guardarlo en lugar fresco y seco. También pueden utilizarse otros granos o harinas, como por ejemplo Harina de Maíz para las Arepas. Las tartas y las pizzas tienen la gracia que pueden rellenarse con cualquier alimento, incluso sobras de otras comidas.

Chapati, Pan Plano o Churrascas

Ingredientes
  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharadas soperas de aceite
  • ¾ tazas de agua
  • ½ cucharadita de sal
Preparación

Mezclar todos los ingredientes y amasar, amasar, amasar hasta obtener una masa elástica y homogénea. Dejar reposar 30 minutos. Cortar en 8 trozos del mismo tamaño y hacer bolitas con ellos. Uslerear, añadiendo harina según se requiera para que no se peguen, hasta obtener discos muy delgados. En una sartén muy caliente con apenas una película de aceite cocer el pan, unos dos minutos por lado, o hasta que le salgan burbujas y se comience a oscurecer.

Pan con ajo

Cortar una marraqueta o baguette en rodajas. Pelar varios ajos, machacarlos y mezclarlos con aceite de oliva. Untar las rodajas de pan en el aceite con ajo. Cocinar en sartén, horno o al fuego hasta que el pan esté dorado.

Sandwiches

Con los ingredientes que tengas a mano. No requiere gran preparación y algunos ni siquiera cocinar.

Colegial o Budín de pan

Ingredientes
  • 6 und. Pan añejo
  • 1 lt agua (o leche)
  • 1 1/5 taza azúcar granulada
  • 100 gr. Pasas morena
  • 1 cdta. de canela en polvo
  • 4 und. Huevos
  • 1 und. manzana mediana
Preparación

Trozar el pan y remojar con agua o leche por unos minutos. Incorporar 1 taza de azúcar, canela en polvo, pasas, manzana (picada o rallada) y huevos… unir todo con las manos o con cuchara de palo. Con 1/2 taza de azúcar restante, hacer cuidadosamente caramelo y colocar en el fondo de budinera y orillas. Una vez que este listo el molde (con caramelo), colocar mezcla encima. Meter al horno aprox. 30 minutos temperatura de 170° a 180°evisar igual que un queque o un bizcocho (con una palo de brochetas, cuando el palo salga seco… estará listo). Desmontar y dejar enfriar

Buñuelos de pasta

Ingredientes
  • Sobras de un plato de pasta.
  • Un vaso y medio de harina de trigo.
  • Yema de huevo.
  • Clara de huevo.
  • Vaso de leche.
  • Aceite de girasol.
Preparación

En un bol vierte las sobras de pasta. Añade la leche, la harina y la yema y mézclalas con la pasta hasta que no haya grumos. Bate la clara al punto de nieve e incoropórala a la mezcla. Remueve todo bien hasta formar un engrudo homogéneo. Calienta en una sartén el aceite. Cuando alcance una buena temperatura para freir, con ayuda de dos cucharas vierte porciones de la mezcla. No es necesario darle forma redonda a los buñuelos.

Salmorejo rápido

Rápido y fresco, aprovecha el pan que se queda duro durante el verano

Ingredientes
  • Pan duro
  • 3 o 4 Tomates maduros
  • Aceite de oliva
  • Vinagre
  • 1 diente de ajo (pequeño)
  • Sal
Preparación

Mete el pan troceado y el tomate en una batidora con aceite de oliva, vinagre y sal. Triturar hasta que tenga una textura cremosa. Reservar en el refrigerador hasta cuando se vaya a comer. Sirve para acompañar huevo duro, jamón, atún. También puedes usarlo en una tostada en el desayuno.

Pan rallado o Crutones

Podemos aprovechar el pan duro picándolo en una picadora eléctrica o con un rallador. Para eliminar la humedad del pan y poder conservarlo por más tiempo, hay que deshidratarlo en el horno a 150ºC durante 10-20 minutos. Cuanto más fresco esté el pan, más tiempo necesitará deshidratarse.

El pan duro también puede usarse para hacer crutones, Pica el pan en cubos y fríe en un poco de aceite. Puedes acompañar con ellos sopas y otros platos.

Tortillas/Tacos Tex Mex

Si tienes tortillas o tacos añejos o en una cantidad insuficiente para todos, puedes hacer unas tortillas Tex-Mex. Saltear cebolla picada con tomate, jalapeño y cilantro, agregar huevo para hacer una especie de huevos revueltos. A esto le añades las tortillas cortadas y las salteas. Revuelve. Adorna con las opciones tradicionales mexicanas como queso, crema agria, porotos negros y salsas y tendrás una comida abundante y sin esfuerzo.

Tiras de Tortillas

Las tortillas añejas también puedes cortarlas en tiras, sazonarlas con aceite de oliva y sal y hornearlas hasta que queden crujientes. Usa estas tiras crujientes para cremas, ensaladas o para dipear con guacamole.

Budín con Arándanos

Ingredientes
  • Pan duro
  • Media lata de leche condensada
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 taza y media de azúcar
  • Media taza de almendras picadas
  • 1 taza de leche
  • 2 huevos batidos
  • 1 barrita de mantequilla sin sal
  • Media taza de arándanos secos
  • 1 cucharada de jengibre en polvo
Preparación

Remoja el pan para que se ablande y después refrigera por al menos dos horas. Después de ese tiempo saca del refrigerador.

En un sartén pon el azúcar a derretirse hasta obtener un caramelo color ámbar. Vierte el caramelo en un molde para horno.

Bate los huevos y agrega el pan, los arándanos, las almendras y trozos de la barra de mantequilla. Bate esta mezcla en el molde que tiene el azúcar.

Precalienta en un horno a una temperatura de 180º durante 30 minutos y después sirve.

Verduras y Ensaladas

Igual que con las tortillas, cualquier vegetal bien sazonado puede servir en una ensalada. Consigue tomates, alguna lechuga, papas, pepinos, zapallos italianos, zanahorias, acelgas.

Pejerrey Falso

Ingredientes
  • Tallos de acelga (también pueden hacerse con porotos verdes cocidos)
  • 2 huevos
  • 2 cucharaditas de harina
  • Sal y pimienta
  • Aliño completo
  • Aceite para freir
Preparación

Revolver los huevos con la harina y los aliños. Pasar los tallos por la masa y luego freír.

Patatas a la importancia

Ingredientes
  • 4 patatas de tamaño mediano-grande.
  • Harina.
  • 2 -3 huevos.
  • Media cebolla.
  • 1 diente de ajo.
  • Sal.
  • Perejil.
  • Aceite.
  • Un chorro de vino blanco.
  • Agua.
Preparación
Se cortan las patatas en rodajas de alrededor de 1 cm. de grosor. Se salan y se rebozan en harina y huevo. Se echan a una sartén donde hayamos puesto aceite a calentar (se hace más rápido si hay abundante aceite en la sartén, pero para mi queda demasiado aceitoso, aunque se pueden escurrir en papel absorbente de cocina). Se fríen vuelta y vuelta para que se dore el rebozado y se ponen en una cazuela, unas encima de otras. Mientras, se cuece un huevo y se reserva.
En el aceite que ha sobrado (si es demasiado se quita hasta que cubra ligeramente el fondo) se echa la media cebolla, el ajo y el perejil picados finamente. Se rehoga a fuego lento hasta que la cebolla quede bastante transparente pero sin que se poche. Se echa un vaso de agua y un chorrito de vino blanco y se deja cocer un par de minutos. Se echa la mezcla sobre las patatas, se tapa la cazuela y se pone a fuego medio a cocer durante unos 25 minutos o hasta que al pinchar las patatas se vea que están blandas. Hay que tener cuidado de que no se evapore todo el caldo, así que si se quedan secas se echa un poco más de agua y asunto arreglado.
Del huevo que se había cocido se separa la clara de la yema. La yema se machaca con un poco del caldo de las patatas y se echa sobre éstas (sirve de espesante y no es tan pesado como la harina). La clara se pica en trozos pequeñitos sobre las patatas como un elemento decorativo y ¡voilà!

Papas rústicas

Se pueden preparar en casa horneando las cáscaras con sal, aceite de oliva y romero. Quedarán crujientes y listos para servir como aperitivo junto a una salsa.

Tallos de brocoli o beterragas

Pica los tallos. Cocínalos al vapor o saltealos y agrégalos a ensaladas o guisos.

Porotos

Son un imprescindible en cualquier despensa, por su facilidad de almacenaje, aunque tienen el problema de necesitar mucha agua para su preparación. Deja remojando los porotos durante la noche. Al día siguiente, cocínalos. Cuando estén blandos, agrega el arroz y cocina por 30 minutos más. Sazona con cebolla, ajo, pimienta.

Porotos con Riendas

Ingredientes
  • 2 ½ Tazas de porotos (remojados de un día para otro)
  • ½ Kg de Zapallo pelado y trozado
  • 1 Tableta de caldo de longaniza
  • 2 Cucharadas de aceite
  • ½ Cebolla cortada finamente
  • 2 Dientes de ajo picados finos
  • 1 Cucharadita rasa de ají de color
  • ½ Cucharadita de orégano y comino molidos
  • ¼ Paquete de tallarines partidos por la mitad
Preparación

Junta los porotos y el zapallo en una cacerola con 1 ½ litro de agua caliente con la tableta de caldo de longaniza desmenuzada, cocina a fuego fuerte durante 25 a 30 minutos o hasta que estén bien cocidos. Mientras y aparte calienta una sartén con el aceite indicado y agrega la cebolla con el ajo, saltea durante unos minutos hasta ablandarlos levemente. Condimenta con el ají color y el orégano, cocina nuevamente durante unos minutos mas. Agrega este sofrito a la olla con los porotos y agrega los tallarines, cocina durante 8 a 10 minutos aproximados hasta cocer los fideos completamente y espesar la preparación. Una vez listo sirve cuando gustes acompañado de una ensalada de tomates o apio si es de tu gusto.

Porotos con Chorizo

Ingredientes
  • 450 g de porotos hallados
  • 250 g de chorizo
  • 700 g de zapallo
  • 300 g de cebolla
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite
  • Tallarines
Preparación

Tomamos el poroto que previamente debió haber estado en remojo desde la noche anterior, para escurrirlo y lavarlo. Posteriormente lo colocamos en una olla con agua hirviendo. Agarramos el zapallo y removemos su corteza, luego lo cortamos en pequeños trozos y agregamos a la olla con porotos. Revolvemos la olla y su contenido agregando un poco de sal y aceite, dejándolos cocer por 35 minutos a fuego alto. En una sartén vertimos un chorrito de aceite y temperamos mientras cortamos la cebolla en cubitos. Luego cortamos el chorizo en rodajas y agregamos junto a la cebolla para sofreír. Una vez sofrito todo, dejamos reposar.

Luego de cocer los porotos y el zapallo por 35 minutos, agregamos el chorizo y la cebolla sofritos a la olla. Revolvemos y en este proceso el zapallo comenzará a destrozarse. Dejamos cocinar esta preparación por cinco minutos. Tomamos los tallarines y los partimos a la mitad para agregar a la olla con los porotos y el chorizo. Dejamos cocinar por cinco minutos más y servimos. Al momento de servir se puede realzar el sabor y decoración de este plato con unas ramitas de romero en su tope.

Porotos granados

Ingredientes
  • 4 tazas de porotos granados
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 taza de tomate
  • 1/2 cucharadita de ají de color
  • 1/4 kg de zapallo
  • 3 hojas de albahaca
  • 3 tazas de choclo desgranado
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 litro de agua hirviendo
  • Sal y pimienta
Preparación

Deshojar los choclos, eliminar los pelos y cortar para sacar los granos de cada coronta. Reservar.

Lavar, pelar y cortar la cebolla, el tomate y las hojas de albahaca en cubitos. En una olla, sofreír la cebolla y el ajo machacado, agregar el tomate. Revolver y condimentar con sal, pimienta y ají de color. Agregar a la olla los porotos y el agua hirviendo. Cocinar por 15 minutos, revolviendo de vez en cuando. Añadir el zapallo cortado en cubos y cocinar nuevamente durante 15 minutos, hasta completar la cocción. Agregar el choclo molido y albahaca. Cocinar revolviendo constantemente durante 15 minutos hasta que espese y esté bien cocinado. Retirar del fuego y servir.

Arroz y Cereales

El arroz es fácil y rápido de cocinar, aunque requiere algo de agua. También es fácil de almacenar. Prepara arroz y acompáñalo con cualquier proteína.

Además de arroz, otros cereales pueden usarse para recetas básicas.

Tortilla de Arroz

Ingredientes
  • 250 gr. de arroz blanco o del que te haya sobrado del día anterior (pilaf, risotto, a lo pobre..)
  • Media cebolla
  • 1 pimiento verde tipo italiano y ¼ de pimiento rojo.
  • 4 huevos
  • Aceite de oliva virgen.
  • Queso (opcional).
  • Sal.
Preparación

Sofríe la cebolla y los pimientos: En una sartén, con un chorrito de aceite de oliva virgen, empieza a sofreír los pimientos picados, y al poco media cebolla o una (según el tamaño) también picada, hasta que queden los vegetales pochados.

Bate los huevos y mézclalo en la tortilla de arroz: Bate los huevos en un bol e introduce allí el arroz con los vegetales. Mézclalo todo bien en el recipiente. Puedes añadirle un poco de queso si crees que pegará bien con tu tortilla de arroz.

Añade la mezcla a la sartén antiadherente: Cuando esté muy caliente y con un hilito de aceite de oliva virgen. Tras unos minutos, cuando los bordes estén cuajados, dale la vuelta con gracia, utilizando una tapa o un plato. Deja que se haga la otra mitad (unos minutos más) y ya tendrás lista tu tortilla de arroz.

Gachas

Son un plato sencillo que se prepara cociendo granos de avena (normalmente molidos, aunque también machacados, cortados o en harina de avena) u otros cereales o legumbres en agua, leche o una mezcla de ambas. Suelen servirse calientes en un cuenco o plato. Avena y sémola son las más frecuentes, pero puede usarse arroz, trigo, cebada o maíz. Toma distintos nombres dependiendo del ingrediente y de la localidad:

Gachas de Avena
  • Porridge: en Reino Unido, también conocido como Oatmeal en EEUU
  • Zacierka: un desayuno tradicional polaco hecho con leche caliente, y a veces azúcar y mantequilla.
  • Mingau de aveia (avena hervida en leche), un desayuno o guarnición brasileño.
  • Yod kerc’h, una papilla de avena salada tradicional en Bretaña, Francia.
Gachas de Maiz
  • Grits, ground hominy, habitual en el sur de Estados Unidos, servidas tradicionalmente con mantequilla, sal y pimienta.
  • Atole (México), una bebida elaborada cociendo harina de maíz en agua o leche.
  • Pozole (México).
  • Gofio (Islas Canarias), harina de maíz tostada con la que a veces se elaboran gachas.
  • Polenta (Italia)
  • Champurrado o atole de chocolate (México), con azúcar, leche y chocolate. En las Filipinas, se llama champorado y suele ser de arroz con azúcar, leche y chocolate.
  • Cornmeal mush (‘puré de harina de maíz’), plato tradicional de los estados atlánticos del sur y el centro de los Estados Unidos.
  • Uji (África Oriental-Kenia), gachas espesas hechas comúnmente con harina de maíz mezclada con sorgo y muchas otras harinas diferentes, con leche o mantequilla y azúcar o sal. El Ugali, un plato más sólido, se elabora con harina de maíz, igualmente mezclada a menudo con otras. Estos dos platos, bajos otros nombres, son alimentos básicos en gran parte del continente africano: pap (Sudáfrica), sadza (Zimbabue), nshima (Zambia), tuwo u ogi (Nigeria), etcétera
  • Phutu ​(Sudáfrica): una gacha tradicional bantú que se suele comer con frijoles, carne o gravy y que está hecha de mielie-meal.
  • Pease pudding (‘budín campesino’) o peasemeal (‘comida campesina’), hecho de guisantes secos y tradicionales de Inglaterra y Escocia.
  • Maicena con leche (Chile), papilla hecha con Maicena y azúcar disueltas en leche hirviendo.
  • Rubaboo, hecho con maíz y guisantes secos y grasa animal.
Gachas de patata
  • Comidas en Noruega. Es una pasta espesa, casi sólida, hecha de patata cocida mezclada con leche y cebada.
Gachas de cebada
  • Tsampa, una harina tostada, normalmente de cebada, comida en el Tíbet, a menudo mezclada con té y mantequilla.
Gachas de trigo
  • Cream of Wheat (‘crema de trigo’) o Farina.
  • Sémola con leche (Chile), papilla de sémola hervida en leche con azúcar y especias dulces.
  • Frumenty, gachas de trigo hervido comido desde la época romana, a veces con fruta o carne añadida.
  • Wheatena, marca comercial para las gachas de trigo integral.
  • Dalia, unas gachas simples hechas con trigo roto. Es un desayuno habitual en el norte de la India. Se cocinan con leche o agua y se comen con sal o azúcar añadida.
  • Upma, gachas de sémola frita tradicionales en el sur de la India, condimentadas con ghi (mantequilla clarificada), cebolla frita, granos de mostaza tostados y hojas de curry, acompañadas a menudo con verduras u otros ingredientes, como patatas, guindillas secas y fritas, coliflor frita y cacahuetes o anacardos tostados.
  • Mannapuuro (Finlandia), postre tradicional elaborado con sémola.
  • Gachas de crema agria (Noruega), hechas con harina de trigo cocida en crema agria con una textura muy suave y ligeramente líquida. Se sirven con azúcar, canela, carne curada o incluso huevo duro según las costumbres locales.
  • Gachas terciopelos o con mantequilla (Noruega), consisten en una generosa cantidad de roux hecho de harina de trigo y mantequilla, añadiendo leche hasta que puede servirse como unas gachas espesas.
  • Ulpo (Chile), Harina de trigo tostado mezclada con azúcar y leche o agua.
Gachas de arroz:
  • Arroz con leche, Arroz hervido en leche con especias dulces y azúcar.
  • Rizogalo (Grecia), unas gachas de arroz tradicionales cocinas en leche de cabra u oveja y servidas con espolvoreadas con canela.
  • Cream of Rice, una marca estadounidense de gachas de arroz, cocidas en leche o agua con azúcar o sal.
  • Congee, un plato de arroz cocido común en el este, sureste y sur de Asia:
    • Congee chino, que puede servirse con huevo centenario, huevo de pato en salazón, cerdo, cilantro, fideos wonton fritos o you tiao (tiras de masa frita).
    • Bubur (Indonesia y Malasia), del que existen muchas variantes regionales, como el bubur sumsum, hecho con harina de arroz cocida con leche de coco y servida con salsa de azúcar de palma, o el bubur menado, gachas de arroz mezcladas con varias verduras y tomadas con pescado salado frito y salsa picante (sambal).
    • Kayu (Japón), con sal y cebolleta.
    • Juk (Corea), con marisco, piñones, setas, etcétera.
    • Kao dom (Tailandia), con cilantro, huevos de pato en conserva, salsa de pescado, pimiento chile en tiras, brotes de mostaza encurtidos o repollo en salazón, escamas de pimiento rojo, etcétera.
    • Cháo (Vietnam), arroz, agua, caldo de ternera (cháo bò) o de pollo (cháo gà), jengibre, salsa de pescado, y servido a menudo con cebolleta, ensalada de repollo y palitos de pan frito.
    • Lugaw o arroz caldo (Filipinas), con azafrán, jengibre y a veces carne. Otros ingredientes menos comunes son el huevo duro, el pimiento, la guindilla, el puto, el lumpiang toge, el tofu, la salsa de pescado, la salsa calamansi, el toyo y la cebolleta. Es un plato callejero habitual.
Gachas de quinoa
  • Quinoa de Carretilla (Perú): Gachas de quinoa aromatizado con cáscaras de manzanas, cáscaras de piña, canela y clavos de olor. Disuelta en fécula de papa con trozos de fruta.
Gachas de mijo
  • Oshifima u otjifima, unas gachas de mijo perla que son un alimento básico del norte de Namibia.
  • Gachas de mijo (Oriente Medio), a menudo condimentadas con comino y miel.
  • Munchiro sayo, típicas de la gastronomía ainu (norte de Japón).
  • Milium in aqua, unas gachas de mijo hechas con leche de cabra que se comían en la Antigua Roma.
Gachas de sorgo
  • Tolegi, almuerzo típico del verano en Nueva Guinea.
  • Tuwo u ogi (Nigeria), que también pueden hacerse con maíz.
Gachas de centeno
  • Rugmelsgrød (Dinamarca), una cena tradicional de la isla de Bornholm, hechas con centeno y agua.
  • Ruispuuro (Finlandia), desayuno tradicional.

Gruel

Receta consistente en algún tipo de cereal (harina de avena, trigo o centeno, o también arroz) cocido en agua o leche. Es una versión más clara de las gachas, que a menudo se bebe más que se come e incluso puede no necesitar cocción. Históricamente el gruel, hecho a menudo de mijo o cebada, o en épocas de hambruna con harina de castaña e incluso de las bellotas menos tánicas, ha sido un alimento básico de la dieta humana, especialmente entre los campesinos. Los plebeyos romanos comían solo el gruel básico de la época clásica, complementado con aceite, la más humilde verdura y pescado salado.

En la Edad Media los campesinos podían evitar el diezmo cobrado normalmente en especia, por el grano molido en el molino del terrateniente, asando el cereal, para hacerlo digerible, y machacando pequeñas cantidades en un mortero casero y, en lugar de cocer la pasta resultante en el hogar, remojándola en un caldero con agua o, si podían permitírselo, leche.

El gruel de maíz fue en tiempos una de las principales fuentes de alimento para muchos pueblos mesoamericanos, como los mayas y los aztecas. El atole era una receta de maíz molido que a menudo se condimentaba con pimiento chile y sal. Podía consumirse o beberse como una importante fuente de calorías y para calmar la sed.

Sopas y caldos

Puedes hacer sopas con cualquier ingrediente que tengas a mano. Lo importante serán también los aliños que le agregues.

Caldo con sobras de verduras

Ingredientes
  • Sobras de diferentes verduras: Piel de cebolla, tallos y hojas de apio, cáscara de zanahoria, tallos de champiñones, hojas y tallos de perejil y cilantro. Evita las sobras de coliflor, repollo y brócoli, ya que estas amargarán tu caldo de verduras.
  • 5 dientes de ajo.
  • Aceite de oliva.
  • Una cebolla grande.
  • Dos zanahorias completas.
  • 8 tazas de agua.
  • 2 hojas de laurel.
Preparación

Junta los restos de una semana, guardándolas en un bolsa en el congelador.

En una olla fríe los ajos, la cebolla y las zanahorias picadas con aceite de oliva, más o menos por 5 minutos. Agrega todas las sobras de verduras, las tazas de agua y las hojas de laurel y deja hervir.  Cuando haya hervido, sigue cociendo a fuego lento, por 45 minutos. Deja enfriar tu caldo de verduras y coloca en frascos si es que lo vas a utilizar en los próximos tres días, sino, colócalo en bolsas de plástico y guarda en el congelador.

Caldo de huesos

Ingredientes
  • Restos de huesos de pollo, costillar de cerdo o huesos de vacuno
  • Cebolla
  • Ajo
  • Sal y Pimienta
Preparación

Cocina los restos en agua con el ajo, cebolla picada y sal y pimienta durante al menos 12 horas. Es un proceso lento, pero la paciencia es definitivamente una virtud con un buen caldo de huesos; de hecho, cuanto más tiempo mejor.

Sopa de ajos

Utiliza pan añejo, algunos ajos, tomate y aceite. Pon en un sartén con aceite los ajos y fríelos. Cuando estén dorados, agrega el tomate y luego el pan en rebanadas. Cuando estén bien sofritos, agrega un litro de agua y sal y cocina un poco más. Antes de servir, puedes agregarle algo de comino y ají de color.

Sopa de Cebolla

Ingredientes
  • 1,5 lt de caldo de vegetales con base de zanahoria, puerro y cebolla
  • 12 rebanadas de pan tostado añejo
  • Queso Rallado
  • 1 diente de ajo
  • 3 cebollas
  • aceite de oliva
Preparación

Prepara el caldo: Corta trozos bien pequeños de todos los ingredientes. Sofríe en un sartén y luego añade el caldo y deja que se cuezan todos los ingredientes, al menos 20 minutos.

Corta las cebollas en trozos pequeños, saltealas en un sartén con aceite de oliva hasta dorarlas. Añade el caldo y deja cocer por 25 minutos.

Unta las rodajas de pan en el ajo y fríelas en un sartén con aceite de oliva. Luego añade el pan a la cazuela. Por último, agrega un poco de queso rallado sobre el caldo y gratinalo en el horno por unos 5 minutos.

Opcionales: puede agregar un chorrito de vino blanco y una cucharadita de mantequilla a la preparación para mayor sabor. Si pones una cucharadita de harina, la sopa tendrá más cuerpo.

Pantrucas

Una receta chilena que puede tener muy pocos ingredientes.

Frutas

Los restos de las frutas también pueden utilizarse para preparar algunas comidas.

Jalea o Jarabe de Fruta

Ingredientes
  • 1.200 gramos de cáscaras y semillas de un tipo de fruta, por ejemplo: membrillo, manzana, pera.
  • 2 litros de agua.
  • 300 gramos de azúcar.
  • Zumo de un limón.
Preparación

Hervir durante 45 minutos las cáscaras y las semillas con el agua. Filtrar el líquido obtenido a otro recipiente con una tela de algodón sobre el colador. Agregar azúcar y zumo.

Continuar cocinando y espumando hasta obtener la consistencia de “hilo fuerte”. Dejar enfriar. Poner en botes esterilizados. Puedes agregar algunas especies para lograr otros sabores:

  • Manzanas – Canela
  • Naranjas – Agua de azahar
  • Ciruelas – Clavo de olor y/o bayas de pimienta
  • Pera – nuez moscada
  • Nísperos – Jengibre

Queque de Plátano

Ingredientes
  • Plátanos negros y remaduros
  • 4 cucharadas de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, o aceite
  • 1 taza de azúcar granulada
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • pizca de sal (omitir si usan mantequilla con sal)
  • 2 tazas de harina sin polvos de hornear
  • 2 cucharaditas de polvos de hornear
  • 1 taza de leche
Preparación
  • Precalentar el horno a 180C.
  • Enmantequillar y luego enharinar un molde de queque (8-10 tazas de capacidad), golpearlo de cabeza un par de veces para botar el harina sobrante.
  • En un bol amplio batir con un tenedor la mantequilla y el azúcar hasta que se forme una pasta, agregar un huevo, revolver con movimientos circulares hasta que obtengan una crema, agregar el otro huevo, repetir.
  • Agregar la pizca de sal y el plátano molido. Revolver bien.
  • Agregar 1 taza de harina y los polvos de hornear revolver gentilmente con movimientos circulares unas 5 veces.
  • Agregar la leche y seguir revolviendo hasta obtener una crema.
  • Agregar el harina restante y revolver gentilmente hasta que se incorpore. No revolver demasiado para que no les quede duro el queque, si quedan algunos grumos no importa.
  • Volcar el batido en el molde y hornear por 35-40 minutos hasta que este dorado y al enterrar un palito este salga limpio.
  • Dejar enfriar fuera del horno por 10 minutos, desmoldar.

Cáscaras de limón o naranja

Lávalas bien, luego rállalas y congélalas en pequeñas porciones. Tendrás ralladura de limón para preparar queques, galletas, agregarlo a tus ensaladas, aromatizar diferentes preparaciones como pollo al horno o algún pescado. También puedes aprovechar la cáscara entera para infusiones de limón o agregándola al té.

Fruta picada

Para que no se oscurezcan, prepara un almíbar ligero y baña con él la fruta.

Carnes

Junta los restos de carnes, raspando los huesos. Usa esos restos para preparar unas ricas sopas tipo carbonadas, o bien las puedes congelar y agregarlas luego a alguna salsa boloñesa, a una pizza, lazaña o arroz. También puedes picar el pollo o la carne sobrante y úsala para unas croquetas.

Jerky

Carne deshidratada y sazonada. Elige cortes libres de grasa (ya que se pone rancia) y pasalos por sal, polvo de ajo y de cebolla. Luego pon las tiras de carne a secar. Este puede utilizarse en cualquier preparación que requiera carne desmenuzada o picada, o también para algún caldo.

Ajiaco

Ingredientes
  • 300 grs de carne asada, puede ser más
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cebolla grande o 2 cebollas medianas
  • 4 papas medianas
  • 2 ajos
  • 1 trozo pequeño de pimentón rojo
  • Orégano, ají color, merkén
  • Sal y pimienta
  • Un huevo por persona
Preparación
  1. Cortamos la carne en tiras y las papas a lo largo (en juliana). Reservar.
  2. Se corta la cebolla en pluma y se coloca en una olla con el aceite, se fríe por unos minutos, luego agregamos el ajo y el pimentón. Enseguida añadir la carne y los aliños (sal, pimienta, ají color, orégano, merkén). Luego se echan las papas y finalmente agrega el agua.
  3. Se cocina por unos 20 minutos.
  4. Mientras tanto podemos pochar el huevo o simplemente cocinarlo por 10 minutos en agua hervida.
  5. Se sirve en un plato hondo y se puede optar por colocar el huevo al principio o al final. Luego el caldo y resto de ingredientes. Se coloca encima perejil picado y merkén (optativo).

Otros alimentos

Algas

Si tienes la suerte de vivir cerca del mar, hay algunas algas que se pueden consumir en distintas preparaciones: cochayuyo, ulte, chicoria de mar, luche.

Bebidas sin gas

Utiliza el líquido sin gas para hacer cubitos de hielo y enfriar otras bebidas.

Café de trigo

Puedes hacer un café sin café, tostando semillas de trigo. Puede prepararse con otros cereales también.

Las sobras

Con las sobras de las comidas, puedes preparar nuevos platos. Es importante que esto sea realizado lo antes posible, ya que sin refrigeración, los alimentos se dañaran muy rápido. Aquí les dejo algunos consejos para maximizar el uso de las sobras.

Guarda los restos en recipientes hermético o bien envueltos. Si no alcanza para una comida, puedes juntar los restos de varias comidas. Consúmelo lo más pronto posible. Si es poca, puedes usarlo para alguna otra receta.

Congelar puede ser difícil si no hay electricidad. Si tienes congelador, puedes congelar caldo o guisos. Recuerda no llenar el recipiente o puede explotar al expandirse al congelarse.

Desgrasa los caldos antes de congelar, ya que se ponen rancios al descongelarse. Lo más fácil es enfriarlos y dejar que la grasa se forme en la superficie. Ahí es fácil de retirar.

No agregues mucha sal. Siempre puedes agregar después.

Si tienes mucha fruta o verdura y no alcanzas a consumirla antes que se dañe, puedes hacer conservas o mermelada.

Si te sobran claras de huevo, se pueden congelar para usarlas en otras recetas.

Si te sobran yemas, al congelarlas enteras se quedan duras, por lo que recomendamos que previamente las batas ligeramente sin que espumen y añadas sal o azúcar dependiendo de la receta que vayas a elaborar posteriormente. Para recetas dulces como bizcochos o magdalenas le debes añadir 15 g de azúcar por cada ½ litro de huevo. Si es para recetas saladas como tortillas puedes utilizar 5 g de sal por cada ½ litro de huevo.

Pollo al Curry

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 1 cebolla
  • 1-2 cucharaditas de curry en polvo
  • 3 cucharadas de aceite
  • 200 cc crema de leche
  • Sal y Pimienta a gusto

Preparación

Cortar las pechugas en cubos medianos (2 cm). Sazonar y dorar en el aceite. Reservar.

Rallar la cebolla y freírla en el mismo aceite anterior hasta que esté transparente. Añadir entonces la crema de leche y el curry en polvo.

Echar el pollo y dejar cocer, removiendo de vez en cuando hasta que la salsa espese un poco.

Servir caliente, acompañado de arroz blanco por ejemplo.

Puede agregar algunas nueces o maní molido.

Postre Leche condensada, coco y limón

Este es un postre que preparaba mi abuela. Es como un flan, cubierto de merengue.

Base o masa:

  • 1 tarro de leche condensada
  • 50 gr de coco rallado
  • 100 cc Jugo de limón
  • 1 yema de huevo

Mezclar todo bien y poner en una fuente o pocillos individuales.

Merengue:

  • 2 claras de huevo batidas a nieve
  • 100 grs. de azúcar en almíbar

Cubrir la base con el merengue.

Meter todo al horno a 180º por 15 a 20 min. Dorar el merengue en el horno o con soplete.

Si tienen chocolate pueden fundir y aplicar sobre el merengue, quedará algo más parecido a un Prestigio.

Chupe de Locos de la Margarita

Esta receta la preparaba mi madre, por lo que prepararla es recordarla. Un abrazo al Universo para ella.

Ingredientes: para 6 u 8 personas
2 docenas locos medios (4 cms.)
1 kilo jibia
3 panes (marraquetas)
1/2 taza de leche
2 cebollas (picadas muy fina)
1 pimiento morrón chico (picado muy fino)
6 dientes Ajo y pimienta a gusto
250 grs. de crema Nestlé
1/2 taza queso parmesano para rallar
1 cda. salsa de tomate
Aceite
1 cucharadita de páprika o merkén
1 par de cucharadas de vino blanco

Preparación:
En una olla con agua y sal, primero apalear los locos y luego cocerlos hasta que estén blandos (45 min. aprox.); picarlos en trozos pequeños pero que se noten. Reservar el caldo!
Sacarle la corteza a las marraquetas y remojar el pan en la leche y un poco de caldo de cocción y pasar por cedazo.
En una sartén con aceite normal freír la cebolla. Ir agregando pimiento rojo bien picadito y los ajos al final; luego los locos y la jibia (picarla en la moulinex). Luego agregar la crema e ir incorporando de poco el pan remojado (sin corteza), 1/4 taza de queso rallado, el vino, el caldo de cocción de los locos (lo necesario para hacer un guiso suave, y condimentar con sal y pimienta, agregar una cucharada de salsa de tomate para el color.
Opcional: le puedes echar un poco de paprika o merkén para el toque.

Luego, poner esta preparación en pocillos de greda aceitados, agregar encima el resto del queso parmesano rallado y llevar al horno previamente calentado a 180° por aprox 30 min. para Gratinar (o hasta que se derrita el queso).
– Guardar un loco grande para decorar: se ponen las lonjas a lo largo
– Si no van a ser pocillos individuales, mejor agregarle pan rallado en vez de marraqueta remojada, para que quede más amoldado.