Extraños
Todos comenzamos siendo extraños entre nosotros. Lo importante es como nos conocemos y hasta donde llegamos.
Todos comenzamos siendo extraños entre nosotros. Lo importante es como nos conocemos y hasta donde llegamos.
No des nada por supuesto. Si tienes dudas, acláralas. Si sospechas, pregunta
Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu alma y no tienen fundamento
Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada. Hacer algo sin esfuerzo es pérdida de tiempo y muchas veces tener que repetirlo.
En la medida que alguien te quiere lastimar, ese alguien se lastima a si mismo. Pero el problema es de él y no tuyo.
Nunca le hagas a alguien algo que tu no quieres sufrir. Trata a todos del mejor modo, como te gustaría ser tratado.
Vive como si fueras a morir mañana, pero aprende como si fueras a vivir por siempre.
La vida es muy corta para vivir los sueños de otra persona. Lucha por tu sueños, pero siempre ten los pies en la tierra.
De los buenos resultados se aprende, pero se aprende el doble de los errores. No temas equivocarte, pero si lo haces, entiende tu error y aprende a hacerlo bien.
Es el primer paso de la ignorancia. Además te hace ver como un cretino y pedante.
Lo que hagas hoy puede mejorar tus mañanas. Estudia, esfuérzate, aprende. Todo eso mejorará tu futuro. Recuerda que la pala es más pesada que el lápiz.
La vida está compuesta de momentos, es un viaje. Disfruta cada día.
No prometas cuando estas feliz, no respondas cuando estas enojado, y no decidas cuando estas triste.
La vida no es un destino. Es un viaje.
Y el viaje esta compuesto de momentos.
Nunca se pierdan los momentos.
Cuando miren hacia atrás, verán que fueron buenos recuerdos
y que gracias a ellos, fue una buena vida.
Tete, vieja. Un abrazo y como a mi madre, estarás siempre en mi recuerdo.
Tu nieto, G.
Alguien me preguntó -¿Por qué gastas dinero y tiempo para que tus hijos estén en los scouts, hagan actividades y vayan de campamento?-
MI RESPUESTA FUE:
Bueno, tengo una confesión que hacer, yo no pago y doy de mi tiempo para que mis hijos usen un uniforme y asistan a campamentos. ¿Sabes para qué estoy invirtiendo?
Para que mis hijos aprendan a ser disciplinados
Para que mis hijos aprendan a cuidar su cuerpo y su mente
Para que aprecien y valoren la naturaleza
Para que mis hijos aprendan a trabajar con los demás y sean buenos compañeros de equipo.
Para que desarrollen su creatividad.
Para que mis hijos aprendan a lidiar con la decepción cuando no obtienen lo que esperaban, y descubran que la clave es trabajar más duro.
Para que aprendan a alcanzar sus objetivos.
Para que mis hijos entiendan que toma horas y horas de trabajo duro y entrenamientos el obtener resultados,y que el éxito no ocurre de la noche a la mañana.
Por la oportunidad que tendrán mis hijos de hacer amistades para toda la vida.
Para que mis hijos estén aprendiendo y no frente al televisor.
Por esos momentos en que mis hijos vuelven tan cansados que solo quieren llegar a descansar y no piensan ni tienen tiempo de andar de vagos o en cosas malas.
Por todas las enseñanzas que este gran movimiento les da: responsabilidad, entrega, compromiso, civismo, respeto, amor a la naturaleza, convivencia, etc, etc.
Podría seguir, pero para ser breve;
No pago por clases de escultismo, porque inclusive sus dirigentes son voluntarios, no reciben un peso por brindar su tiempo, creatividad y conocimiento, mucho menos por su cariño y paciencia.
Gracias por las oportunidades que les ofrece el movimiento scout para desarrollar atributos y habilidades que le serán muy útiles a lo largo de su vida y darle la oportunidad de valorar la vida, de CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR
Copiado de no se donde
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.
Toca las partes que más amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.
Siéntate en silencio y observa cuánto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.
Tú sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú, sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del mar, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.
Con los hombres y mujeres que amas. Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.
Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.